Edición del Jueves 06 de setiembre de 2012

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Puntos conflictivos que entorpecen el tránsito en la ciudad - Edición Impresa - Área Metropolitana Área Metropolitana

Embotellamientos

Puntos conflictivos que entorpecen el tránsito en la ciudad

El Litoral recorrió las principales calles y avenidas, y detectó cinco lugares donde se producen nudos críticos. La gran cantidad de vehículos y algunos semáforos “cortos” figuran entre las principales razones.

Puntos conflictivos  que entorpecen el  tránsito en la ciudad

Poco tiempo. El semáforo de Salvador del Carril y Vittori sólo cuenta con 15 segundos para cruzar con luz verde. Por eso, se suelen formar largas filas.

 

De la Redacción de El Litoral

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El tránsito es fluctuante, con sus momentos descongestionados y otros en los que hacer diez cuadras se convierte en una odisea. Debido a los vaivenes propios de la vida urbana -con sus horarios picos a la entrada y salida del trabajo y de las escuelas-, El Litoral detectó cinco lugares donde las situaciones complicadas no son la excepción, sino la regla.

En algunos casos, estos embotellamientos responden a la confluencia de varias calles muy transitadas; en otros, a los semáforos “cortos”, que no dan el tiempo suficiente para que avance toda la fila, a la que se van sumando cada vez más vehículos.

Salvador del Carril y Pedro Vittori

Si uno circula por Salvador del Carril en sentido este-oeste, se topa con un semáforo en Pedro Vittori, que tiene sólo 15 segundos de luz verde. Esto permite que pasen cinco vehículos cada 1:10 minutos, que es lo que dura la luz roja. El problema es que minutos antes del mediodía de un día laboral, se forma una fila de más de 15 vehículos de largo, es decir que los últimos tienen que esperar -por lo menos- tres turnos de semáforo para poder cruzar Pedro Vittori (4 minutos aprox.). Sorteada esta espera, uno se encuentra con otro semáforo a pocos metros para ingresar a la avenida Aristóbulo del Valle.

La rotonda de Unión

Las avenidas Freyre, López y Planes y Bulevar Pellegrini convergen en una rotonda, que en distintos horarios se convierte en un nudo caótico. A diario se observan infracciones y malas maniobras que ponen en peligro a los transeúntes y conductores. Uno de los principales problemas es que no se respeta el paso del que corresponde, por lo que se generan “encontronazos” entre los que vienen por Bulevar y se topan con los de las otras dos avenidas.

La situación se complica aún más cuando llega el horario de salida de los chicos de la escuela. Los padres, en su afán de estacionar lo más cerca posible de la puerta, no respetan ni el cartel de prohibido estacionar, ni el cordón pintado de amarillo. Si bien en ese momento, había un inspector de tránsito, éste no controlaba los vehículos, sino que garantizaba el cruce peatonal.

Otro problema se presenta cuando quienes circulan por López y Planes (en sentido norte-sur) y doblan en Cándido Pujato quedan atravesados en el cantero central (sumamente angosto) y complican el tránsito.

Cándido Pujato y Francia

Cándido Pujato es una colectora de muchos vehículos que vienen por la autopista (y que se olvidan de que la ruta ya terminó) y por la transitadísima López y Planes.

Al llegar a la esquina con Francia, los conductores deben hacer una “S” para seguir en dirección hacia el este. Pero aquí se presenta una situación increíble: hay que meterse unos metros en contramano -por calle Francia- para poder continuar el recorrido por Cándido Pujato.

A esto debe sumársele que Francia es una vía de salida rápida desde el sur hacia Bulevar, por lo que también concentra muchos vehículos. No es raro escuchar las frenadas en un punto donde los vehículos quedan frente a frente.

San Jerónimo y Bulevar

Buena parte del tránsito de avenida Facundo Zuviría (en sentido norte-sur) desvía por San Jerónimo. Por este motivo esta calle tiene una gran afluencia de vehículos, sobre todo en los horarios pico.

Circulando por San Jerónimo, al llegar al semáforo que da paso para cruzar Bulevar Pellegrini, uno termina atascado en una larga cola, ya que hay sólo 15 segundos de luz verde. La fila de vehículos se extiende hasta Cándido Pujato y, a veces, sigue más allá de esta esquina.

Cuando se pone en verde, los autos, camiones y colectivos aceleran para aprovechar el escaso tiempo para cruzar el bulevar. Con suerte alcanzan a pasar siete vehículos, aunque siempre dos o tres terminan cruzando en rojo.

La misma situación se repite para los que transitan por San Martín al llegar a su intersección con Bulevar, ya que ese semáforo también cuenta con 15 segundos de luz verde.

Aristóbulo y Galicia

Aristóbulo del Valle es una de las avenidas más congestionadas de la ciudad. Hay horas en las que es imposible hacer tres cuadras seguidas sin que un semáforo se ponga en rojo. Pero en la rotonda donde confluye con Galicia (y su continuación, Estanislao Zeballos), se suelen producir más embotellamientos de los habituales.

En primer lugar, transitando por Aristóbulo del norte hacia el sur, uno se encuentra con un semáforo (con dispositivo para fotomultas) que dura 1:10 minutos en rojo. Durante este lapso, se suele hacer una larga fila que supera los 15 vehículos, uno detrás de otro. Cuando se pone el verde (que dura 30 segundos), la mayoría llega a pasar. Pero el problema se desata cuando los que transitan por calle Obispo Boneo (en sentido oeste-este), quieren cruzar esa mano de Aristóbulo para ingresar a la que tiene sentido sur-norte. Más de una vez, queda un auto atravesado en medio de la avenida, por lo que la fila para cruzar el semáforo queda partida al medio.

Puntos conflictivos  que entorpecen el  tránsito en la ciudad

Rivadavia

desbordada

Debido a la interrupción del tránsito por San Martín (por los trabajos de peatonalización), Rivadavia se convirtió en la principal arteria en sentido sur-norte del centro (junto a 9 de Julio). Esto provoca una saturación en esta avenida. A las 11.45 de un día laboral, para hacer 11 cuadras, desde 1a. Junta hasta bulevar, se demoraron 10 minutos y se tuvo que frenar en cinco semáforos. Es decir que cada dos cuadras, un semáforo corta la “onda verde” por el intenso tránsito.

Puntos conflictivos  que entorpecen el  tránsito en la ciudad

Larga fila. El semáforo de Bulevar y San Jerónimo brinda 15 segundos para cruzar el cantero central, por lo que muchos vehículos no alcanzan a pasar.

Puntos conflictivos  que entorpecen el  tránsito en la ciudad

Rotonda congestionada. Donde convergen las avenidas Aristóbulo del Valle, Galicia y E. Zeballos, también son frecuentes las infracciones.

Fotos: Luis Cetraro

Otros lugares elegidos por los lectores

Plaza España: San Luis y Crespo necesita semáforo urgente!!! (Laura Payá Llorca).

Blas Parera y Millán Medina: (entrada a Las Flores): nadie respeta los semáforos y hay motos y bicicletas circulando por las veredas, continuamente a mucha velocidad. (Decoglobos Santa Fe)

Rivadavia y Junín: Es un descontrol y no respetan a los peatones, esté el semáforo en rojo, amarillo o verde. (Agus Obermann Bertuzzi)

En el sur: Dr. Zavalla y Monseñor Zazpe, en la esquina del trueque (Gabriel Duran)

4 de enero: entre Bv. Pellegrini y Obispo Gelabert al mediodía, sobre todo cuando salen los chicos de la escuela, y a la tarde después de las 19. (Cristian Assenza).

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Punto álgido. En la rotonda de Unión, confluyen tres avenidas muy transitadas. Un inspector garantiza el cruce peatonal de los chicos que salen de la escuela.

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De frente. En Cándido Pujato y Francia, hay que hacer una “S” para seguir en dirección hacia el este. Para eso, hay que manejar unos metros en contramano, aunque está permitido. Fotos: Mauricio Garín



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