No hay cepo para la Nación
La pesificación se explica desde Interior y Transporte
El gobierno central honrará sus deudas en dólares, aun cuando hayan sido emitidas bajo legislación nacional. Las provincias que entregaron bonos y las empresas que emitieron obligaciones negociables equivalentes tienen la ventanilla cerrada.
De la redacción de El Litoral
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DyN
Florencio Randazzo fue el encargado de salir ayer a calmar a los inversores que el país necesita, ahuyentados por la pesificación impuesta desde el gobierno nacional a provincias que emitieron deudas en dólares pero no tendrán divisas para pagar los vencimientos.
Hernán Lorenzino no viajó a las asambleas del FMI y el Banco Mundial en Tokio para atender el problema salarial desatado en los ministerios de Seguridad y Defensa. Y el titular de la cartera de Interior, que ya se tuvo que hacer cargo de la emergencia en el Transporte, ahora ofició de voz económica desde la Casa Rosada.
“El Banco Central no presenta ningún tipo de restricción para aquellas provincias que tengan que acceder a la compra de dólares porque han emitido deuda en dólares de acuerdo a la ley extranjera”, dijo el ministro político. Y aseguró que hay que honrar “todos” los compromisos.
Sin embargo no hizo referencia a la deuda emitida bajo ley local. Chaco no pudo “honrar” deuda emitida en dólares porque el Banco Central no se los vendió; Formosa, Tucumán y varias empresas que emitieron obligaciones negociables con denominación en divisas, están en la fila de compra de divisas cuya ventanilla está cerrada. Y podrían padecer demandas por default.
El vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto tuvo que aclarar que no había apoyado la pesificación de la deuda de la provincia de Buenos Aires. “La decisión puede ser en una dirección o en otra, y no me corresponde emitir opinión o tomar esa decisión”, tomó distancias el dirigente kirchnerista, que poco favor le hizo al complejo clima financiero de una provincia muy endeudada.
Fiel al estilo oficial, Mariotto responsabilizó a “la prensa del sistema” por sacarlo de contexto y publicar dichos que sacudieron el mercado de capitales. El vicegobernador, que responde al kirchnerismo y está enfrentado con Scioli, dijo que con sus dichos de ayer “bajo ningún aspecto se abrió la puerta para ninguna pesificación, todo lo contrario, fue una respuesta política, ni siquiera de orden técnico o económico”.
El silencio oficial que inquietó a los inversores tras la pesificación de la deuda chaqueña no fue quebrado desde la cartera de Economía. Fue Randazzo quien interpretó que “el gobierno nacional ha honrado todos sus compromisos, tenemos una política de desendeudamiento en los últimos 10 años que ha sido una de las fortalezas de nuestro modelo económico y creemos que hay que honrar todos los compromisos”.
Etchegaray se mete en la valija
La Administración Federal de Ingresos Públicos quiere evitar que una parte de los dólares que autoriza para turismo a precio “oficial”, terminen vendidos por desvíos de las agencias o los propios turistas, hacia el mercado informal de la divisa.
Para eso instrumentará la DJAT o Declaración Jurada Anticipara por Turismo. Las agencias de viajes serán las encargadas de recibir las declaraciones juradas de sus clientes; la Afip podrá “validar” -o no- la venta de divisas solicitadas.
La Resolución General 3.395 fue publicada hoy en el Boletín Oficial. La “Ventanilla Única Electrónica del Comercio Exterior” recibirá la información sobre pasajes de barco o avión y otros servicios contratados por los operadores turísticos.
La Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo se apuró ayer en declarar -comunicado mediante- que tiene el compromiso oficial tras el pedido para que la medida “no perjudique la operatoria”. La Afip prometió que, de no mediar observaciones, hará las autorizaciones “de inmediato”.
La devaluación tampoco existe
No se puede hablar de eso, porque no hay inflación; por eso la cuestión es que no se note, aunque hay algunos indicadores que lo sugieren. En el Rofex -mercado a término de Rosario- el dólar a septiembre de 2013 cerró ayer a $ 5,747, lo que implica una devaluación anualizada del 22 %.
Esa cifra es equivalente a la inflación “no oficial” o a la pauta salarial “autorizada” por el gobierno nacional. Una tasa de devaluación similar a la de la inflación evitaría el retraso cambiario que amenaza a la economía del país con síntomas propios del “1 a 1”, que hacen perder competitividad a las exportaciones argentinas que tanto interesan al gobierno. El dólar del mercado paralelo -denominado “blue”- cerró ayer en Buenos Aires a $ 6,31. El de los turistas está “encarecido” por el 15 % que cobra la Afip, lo que lleva los $ 4,75 del dólar oficial a $ 5,46 en el bolsillo. La brecha también se achica de hecho por esa vía indirecta.
La preferencia por el peso no es gratuita. Los bancos aumentaron la tasa de interés desde un 13 % y hasta un 15 % según el monto. Sigue siendo negativa respecto de la inflación, pero al menos minimiza las pérdidas en un mercado financiero sin alternativas.
Multifacético. A su rol natural en la cartera política, Randazzo añade el transporte tras la tragedia de Once y las explicaciones de la pesificación.
Foto: archivo El Litoral