Reflexionando
Publio Benuzzi.
Un pensador poético.
Transcribo a continuación una reflexión de Marco Aurelio, el gran filósofo de los últimos tiempos del Imperio Romano.
“¡Piensa en cuántos médicos han muerto habiendo fruncido el ceño sobre sus enfermos; cuántos astrólogos que con gran enjundia predijeron la muerte ajena; cuántos filósofos que hicieron infinitas inquisiciones acerca de la muerte y la inmortalidad; cuántos valientes después de matar a muchos otros; cuántos déspotas que como si nunca hubiesen debido morir, ejercieron con despiadada ferocidad su derecho de vida o muerte sobre sus súbditos!
Piensa en quienes tú has conocido: éste celebró los funerales de ése, luego tuvo que yacer y otro celebró los suyos, y todo en breve lapso.
En definitiva: mira lo humano como algo efímero y desprovisto de valor; ayer, importante; mañana, momia o cenizas. Debemos pasar este instante según la naturaleza y marcharnos tranquilamente como la aceituna que alcanza la madurez, bendice, al caer, el suelo que la produjo y agradece al árbol que la engendró”.
Si en este planeta Tierra, todo ser humano que lo habita analizara después de reposar, y al alba, la cortedad del vivir (casi un suspiro) me estoy imaginando, que ya desde aquí ¡viviríamos en el Paraíso! Y recuerde un Salmo que dice que muy pocos llegan a vivir en este planeta ¡treinta mil días! que son cuando se cumplen 82 años de edad. ¡Piensen! ¡Vanidad de vanidades!




