Boca remontó un 0-2 y llegó al empate en el último minuto

Le arruinó la fiesta que ya disfrutaba

Boca Juniors frustró ayer a River Plate con una agónica igualdad 2 a 2 en el Monumental, luego de sufrir una desventaja de dos goles, en el partido que marcó el regreso del superclásico del fútbol argentino, por la duodécima fecha del torneo Inicial.

Redacción de El Litoral

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Télam

El mediocampista Walter Erviti, en el primer minuto adicionado, consiguió la dramática igualdad, un cuarto de hora después del descuento del uruguayo Santiago Silva, de penal. River se encaminaba a una clara victoria de manera temprana con un gol de Leonardo Ponzio al minuto, que contó con la complicidad del arquero Agustín Orión, y otro del uruguayo Rodrigo Mora, a los 25 minutos del período final.

El final entregó imágenes disociadas de lo ocurrido en el juego: Boca marchó victorioso, con una fiesta en su tribuna, y River, en contraste, incrédulo por dilapidar un triunfo que tenía en su bolsillo.

En lo estrictamente numérico, el resultado no le sirvió a ninguno. El equipo de Matías Almeyda, que llegaba de perder con Quilmes, sumó 16 y sigue lejos del líder Newell‘s (26); mientras que el conjunto de Julio César Falcioni (19) acumuló la quinta fecha sin ganar.

El grosero error de Orión, que no le puso el cuerpo a un tiro libre frontal de Ponzio con pique previo, fue un sorpresivo comienzo para el superclásico que, en teoría, suponía un lapso de estudio inicial por parte de ambos equipos. Ese impacto psicológico le permitió al equipo local imponerse como dominador del juego y asimilar la mala fortuna por las lesiones de Ramiro Funes Mori y Martín Aguirre, que forzaron dos cambios antes del cuarto de hora.

Contrariamente, a Boca le costó muchísimo entrar en el partido porque sus volantes fueron incapaces de tomar la pelota para conectarse, por lo que sus delanteros quedaron completamente aislados.

De todas formas, más allá de la superioridad de River, la primera parte no registró situaciones de riesgo en las área, excepto con las pelotas paradas, en las que Orión no ofrecía ninguna garantía.

Para el segundo tiempo, Falcioni -que fue expulsado por su ingreso demorado al campo de juego- apostó con un cambio ofensivo: Lautaro Acosta apareció como tercer delantero en lugar de Clemente Rodríguez. Y en los dos primeros minutos, el equipo realizó dos pruebas sobre el arco de Marcelo Barovero, con un cabezazo de Lucas Viatri y un envío de media distancia de Sánchez Miño, que pasó al lateral izquierdo.

El desarrollo del juego, en ese período, tuvo un dominio repartido porque River perdió el control absoluto de la mitad de la cancha y Boca se adelantó varios metros para jugar en campo rival. Pero hubo un ritmo lento, previsible, insuficiente para generar sorpresa en ambas defensas, por lo que el espectáculo se sostuvo por la tensión y la ansiedad más que por el fútbol.

Aunque en los 20 minutos finales, el superclásico adquirió una emoción e intensidad difícil de imaginar hasta entonces. La emoción sobrevino con el segundo gol de River, al cabo de la mejor jugada colectiva de la tarde.

Con la ventaja de dos goles, River se encaminaba hacia un desenlace a puro goce pero un error de González Pírez terminó en un innecesario penal sobre Acosta. Silva convirtió el descuento y el superclásico ganó en dramatismo por su final con suspenso en el marcador.

Y en el descuento, una jugada bien manejada por el ingresado Leandro Paredes, terminó en un centro de Acosta que Silva bajó de cabeza para el ingreso goleador de Erviti, que sacudió el Monumental con epicentro en la cabecera superior visitante. El gesto inmóvil de Almeyda, el silencio mayoritario de los hinchas de River, la alegre serenidad de Falcioni, el desahogo de los jugadores de Boca y el delirio de sus hinchas constituyeron la escena del abrupto final en Núñez.

Dos lesionados

Los futbolistas de River Ramiro Funes Mori y Martín Aguirre, reemplazados prematuramente en el superclásico, sufrieron lesiones ligamentarias en sus rodillas, confirmó el médico del club, Gustavo Ríos. Ambos futbolistas iban a ser revisados con mayor detalle hoy para comprobar la gravedad de ambas lesiones, que se tratarían de roturas, de acuerdo a las especulaciones médicas.

/// el dato

/// SÍNTESIS

River 2

Boca 2

River: Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Germán Pezzella, Jonathan Bottinelli y Ramiro Funes Mori; Carlos Sánchez, Leonardo Ponzio, Ezequiel Cirigliano y Martín Aguirre; David Trezeguet y Rodrigo Mora. DT: Matías Almeyda.

Boca: Agustín Orión; Emiliano Albín, Rolando Schiavi, Guillermo Burdisso y Clemente Rodríguez; Cristian Chávez, Leandro Somoza, Walter Erviti y Juan Sánchez Miño; Lucas Viatri y Santiago Silva. DT: Julio César Falcioni.

Goles: en el primer tiempo, 1 min. Ponzio (RP); en el segundo tiempo, 25 min. Mora (RP); 30 min. Silva (BJ), de penal, y 46 min. Erviti (BJ).

Cambios: en el primer tiempo, 4 min. Leandro González Pírez por Ramiro Funes Mori (RP) y 14 min. Ariel Rojas por Aguirre (RP); en el segundo tiempo, al comenzar, Lautaro Acosta por Rodríguez (BJ); 23 min. Nicolás Colazzo por Sánchez Miño (BJ); 34 min. Leandro Paredes por Chávez (BJ); 41 min. Rogelio Funes Mori por Mora (RP).

Árbitro: Pablo Lunati.

Estadio: Monumental.

Secuencia

después de una temporada completa sin el máximo choque del fútbol nacional, la esperada versión 2012 del superclásico no defraudó, con un partido de trámite cambiante y un resultado abierto hasta el final .

1 / El último grito. Santiago Silva (autor del primer gol desde el punto penal) abraza a Walter Erviti, quien acaba de convertir el tanto de la igualdad.

Foto: EFE

2 / Frustración. Para River era el partido más importante después de su dura e inédita experiencia en la B Nacional. No pudo quedarse con una victoria que parecía sellada.

Foto: EFE.

3 / Se jugó con todo. El encuentro tuvo algunos pasajes de buen fútbol, pero principalmente contó con el plus de emoción que genera un superclásico. Y el cierre fue espectacular.

Foto: EFE.

4 / La nota triste. Es poco común que en un mismo partido dos jugadores se lesionen en forma grave la rodilla. River debió enfrentarse a esa difícil contingencia ayer, con las bajas de Ramiro Funes Mori y Martín Aguirre.

Foto: DyN

Le arruinó la fiesta que ya disfrutaba

La alegría fue xeneize. Los jugadores de Boca festejan el empate en tiempo de descuento en el superclásico. River ya palpitaba el triunfo en su estadio. Foto: DyN

Le arruinó la fiesta que ya disfrutaba
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Le arruinó la fiesta que ya disfrutaba
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