La igualdad en cero le quedó bien al partido
Atlético y River no se sacaron ventajas
Los dirigidos por Almeyda lograron una leve diferencia en el trámite y en las situaciones frente a los arcos, pero no les alcanzó para marcar supremacía sobre la “Crema” a pesar del enorme sacrificio. Delfino no sancionó dos penales, uno para cada equipo.
Parejo. Aunque River fue un poco más incisivo, y la defensa y el arquero de Atlético fueron lo mejor del equipo, el resultado del partido terminó siendo justo. Foto: M&G Fotografías
Juan Carlos Scalzo
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Rafaela (Agencia)
El estadio Monumental de barrio Alberdi recibió, anoche, a una multitud que tras el encuentro se fueron con sensaciones contrapuestas, aunque el punto no le sirvió demasiado a ninguno de los dos. De todas maneras, Atlético pudo detener la seguidilla de caídas consecutivas y, ahora, suma 17 unidades en la clasificación. Por su parte, el equipo de la Rivera, llegó a los 21, pero con el gusto amargo de haberse podido quedar con los tres.
Los primeros 45 minutos dejaron en deuda a los dos y, si bien, no entregaron un partido aburrido tampoco tuvieron vuelo futbolístico. Hubo cierta paridad y después de los primeros diez minutos de juego la Crema hizo alguna diferencia a su favor desde la movilidad que mostraba Jonathan López por la derecha, con Carreras tratando de llegar al fondo para servir un centro y con Grazzini que tomaba mucho contacto con la pelota y siempre le daba un buen destino. El resto acompañaba con mucho sacrificio y presión para controlar a River. Fue el mejor momento de los locales y donde generó sus mejores situaciones para abrir el marcador.
De a poco el Millonario se fue acomodando en la cancha, le empezó a disputar la mitad del terreno y se originó un partido peleado, pero jugado con gran ritmo y un intenso ida y vuelta del que sacó ventaja la visita a partir de su precisión y de colocar mayor cantidad de gente en el campo contrario con la intención de ir a buscar la victoria.
Sobre los 20 minutos llegó la primera jugada polémica del partido cuando a Delfino lo salvo el asistente que marcaba la ofensiva local (Diego Romero) al ver un off side que no existió de Jonathan López justo cuando el delantero ingresaba al área y era derribado. El árbitro había ignorado la falta y cobró el fuera de juego.
Almeyda lo largó a Mercado permanentemente, Sánchez se ubicó en posiciones ofensivas y aparecía sorprendiendo por los costados y se asociaba con Poncio para hacer jugar a River. Fue el mejor momento del equipo de la banda que tiró toda la carne al asador para ver si podía sacar una ventaja, pero no pudo por algún apresuramiento de sus delanteros, algunos cruces salvadores de sus defensores y un par de muy buenas contenciones de Sara.
A partir de la media hora, el juego volvió a emparejarse cuando pareció que los dos se tomaron un respiro y empezaron a jugar menos “apurados”, pero en lugar de salir un partido más pensado y con la pausa justa, como para progresar en territorio contrario y llegar con claridad a los últimos metros con chances, los dos terminaron repitiéndose en pelotazos y las únicas y pocas oportunidades se dieron a través de remates de media distancia
A pesar de todo, la visita se fue a los vestuarios con una mejor imagen, aunque estuvieron bastante parejos en cuanto a llegadas con riesgo a la valla de enfrente.
El complemento fue casi un calco de la primera mitad, pero con el correr del tiempo el cansancio fue ganando a los protagonistas y el partido empezó a perder intensidad.
De igual manera, siguió siendo River el que se mostró un poco más activo y ambicioso y con algo más de ideas, siempre de la mano de la dupla Sánchez-Poncio, que le ganaban las espaldas a los volantes de contención celestes.
Entre los 15 y los 25 minutos la visita dispuso de sus mejores chances cuando, primero, Sánchez ingresó al área y Sara alcanzó a mandar la pelota al córner. Después Mercado llegó hasta el fondo y tiró un centro atrás que Luna desvió con un cabezazo que salió apenas desviado. En seguida, Sánchez se devoró el gol al rematar casi desde la puerta del área chica y se le fue por arriba del travesaño. En la jugada previa Delfino hizo la vista gorda ante un claro y evidente empujón a Mora dentro del área.
Atlético siguió sin encontrarle la vuelta al partido, pero sobre los 24 minutos dispuso de una buena oportunidad ante un disparo de Ferro de tres cuartos de cancha que salió besando el poste izquierdo de Vega, que nada hubiera podido hacer.
De allí hasta el final, los dos se cuidaron para proteger el “cero” en sus arcos y terminaron empatando, un resultado lógico, por lo que uno y otro ofreció dentro de la cancha.
Los cambios no le dieron buenos resultados a Forestello y Almeyda porque intentaron darle mayor profundidad y claridad a sus equipos pero estuvieron lejos de conseguirlo