En San Javier
A juicio oral por almacenar droga cerca de una escuela
El juez federal de Reconquista elevó a juicio una causa con cuatro imputados. Uno de ellos guardaba la droga en un maxiquiosco del centro, a metros de la escuela Manuel Belgrano.
En San Javier
A juicio oral por almacenar droga cerca de una escuela
El juez federal de Reconquista elevó a juicio una causa con cuatro imputados. Uno de ellos guardaba la droga en un maxiquiosco del centro, a metros de la escuela Manuel Belgrano.
De la Redacción de El Litoral
Cuatro personas serán juzgadas por transporte y comercialización de estupefacientes, luego de que el juez federal de Reconquista, Aldo Mario Alurralde, elevara la causa a juicio oral a mediados de octubre. Varios meses de investigación le demandó a los investigadores para desbaratar a la banda, que comenzó a perder terreno con el arresto de Evelyn Morgan, el 10 de marzo del año pasado.
La mujer fue apresada por personal de la Brigada Operativa Departamental XIV, de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones provincial, que realizaba un operativo de tránsito rutinario en el acceso sur de la ciudad de San Javier. Sobre la Ruta Provincial Nº 1 la policía interceptó un vehículo en el que viajaba Morgan y en su cartera encontraron 5 tizas de cocaína de alrededor de 300 gramos.
Más allá de su detención, continuaron con las tareas investigativas para determinar la procedencia y destino de la droga, hasta que el 15 de septiembre de 2011 el juez Alurralde ordenó tres allanamientos en la ciudad de San Javier, dos de los cuales arrojaron resultado positivo.
Allanamientos
En una casa de calle Florian Pauke al 1000, en el barrio Sagrado Corazón, al sureste de la ciudad, fue arrestado Sergio Martín Mendoza y su pareja de entonces, Yésica Belén Roble. En su poder se secuestraron 28 envoltorios de nylon con cocaína, 25 envoltorios con marihuana y cinco trozos compactos de la misma sustancia lista para la comercialización.
Mientras tanto, otra comisión policial llegó hasta un maxiquiosco de calle Alvear al 2100, donde quedó detenido Juan José Vaio. El comerciante, ubicado en pleno centro de la ciudad, no sólo tenía instituciones como la municipalidad y los bancos a su alrededor, sino que además trabajaba muy cerca de la Nº 242 Manuel Belgrano, lo cual significó un agravante a la hora de formular la acusación por parte del fiscal.
Como resultado del allanamiento de ese inmueble se registró un depósito que en su puerta de ingreso tenía una hoja de papel con la leyenda “Clausurado-prohibido pasar”. Allí dentro escondía en una caja de cartón, una bolsa de nylon semitransparente color celeste con 17 bochas de marihuana; y en otra caja 52 envoltorios de nylon con cocaína junto con un trozo compacto de marihuana.
Todos procesados
Con las pruebas recolectadas, el juez Alurralde procesó a Morgan por el delito de “transporte de estupefaciente”; a Mendoza y Roble como presuntos autores del delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”; y a Vaio le aplicó la figura más gravosa al imputarlo como autor del delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización con la agravante del artículo 11 inciso e) de la Ley 23.737, por haber sido cometido en las inmediaciones de establecimientos de enseñanza”.
La causa fue elevada a juicio el 17 de octubre pasado y ahora se aguarda la conformación del tribunal y que se fije audiencia para el juicio oral. Actualmente Mendoza y Vaio se encuentran detenidos en dependencias provinciales; mientras que las mujeres Roble y Morgan atraviesan el proceso en prisión domiciliaria, confirmaron fuentes del caso.
“Un límite” al delito
Sergio Zanabria, jefe de la Brigada Operativa Departamental Nº 14 de San Javier, recordó aquellos procedimientos como “muy importantes para la sociedad”. Consultado por El Litoral, el titular de la fuerza destacó que la importancia que tuvo para los vecinos, “más que nada porque era un quiosco céntrico y era vox populi que ahí se vendía droga”.
Un año más tarde “sigue siendo muy importante porque después de eso no se registraron nuevo casos de kioscos céntricos con casos similares”. Para Zanabria, aquel operativo “puso un límite a quienes intentaran hacer algo similar” y destacó que “los directivos de las escuelas de enseñanza también manifestaron su agrado de que se hayan terminado estas maniobras ilícitas” que afectan sobre todo a los más jóvenes.