Descendió Gimnasia, uno de los fundadores de la Liga Santafesina
Descendió Gimnasia, uno de los fundadores de la Liga Santafesina
La caída de un verdadero gigante
Con la derrota ante San Cristóbal, el equipo mensana sufrió un revés doloroso para su historia llena de momentos brillantes: por primera vez en 81 años desde que se inició la competencia liguista, deberá jugar en la Primera B. Los de Ciudadela fueron los primeros campeones del profesionalismo en la Argentina.
Redacción de El Litoral
A muchos se les llenarán los ojos de lágrimas por este presente inédito, principalmente al recordar un pasado con tanta gloria. Y otros tantos compartirán el dolor por el respeto a un club con una historia tremenda, que un tiempo incluso lo puso por encima de Unión y Colón en nuestra ciudad y la región.
Lo concreto es que ayer, luego de perder por 4 a 1 en el propio estadio de Ciudadela, escenario de tantos momentos memorables del deporte santafesino, el Club Atlético Gimnasia y Esgrima sucumbió al descenso y ya no tendrá el privilegio de estar en el podio de los que nunca jugaron en la B. Ahora, ese lugar sólo queda reservado para Colón y Unión.
Nacido en el barrio de Colegiales (hoy Ciudadela), el actual Atlético Gimnasia y Esgrima es un desprendimiento de la Comisión de Estadio (fútbol) del Club de Gimnasia y Esgrima de Santa Fe, el cual se quedó con la sede, en la intersección de las calles 4 de Enero y Juan de Garay. El 23 de agosto de 1941, con motivo de una resolución adoptada por la asamblea general del centenario club mensana, se dispuso dejar en libertad de acción a la Comisión de Estadio la que, en amistosa separación continuó desarrollando la actividad del fútbol, junto a otros deportes también populares en el escenario de los añejos triunfos e inolvidables recuerdos: el estadio de la gigante visera.
En sus comienzos, la nueva entidad debió afrontar el serio problema del estadio el que, en razón de no haber sido cancelada una deuda, había pasado a poder de una institución bancaria, de modo que sus dirigentes se dieron de inmediato a la tarea de recuperar el querido y monumental complejo de Ciudadela, lo cual lograron recién el 8 de julio de 1944.
Esa cancha fue escenario de inolvidables competencias de ciclismo con Clodomiro Cortoni, Duilio Biganzoli, Ricardo Senn, Humberto Varisco, José Aníbal López, Gervasoni, etc; el motociclismo, los torneos de atletismo, los Intercolegiales; los famosos certámenes infantiles de los barrios y de los Campeonatos Argentinos de los Trabajadores, años después las finales de un Torneo Argentino de Rugby, que congregaban a una multitud, en un club que llegó a tener más de dos mil socios en una época de esplendor.
Figuras al por mayor
Antes y después de la escisión, Gimnasia y Esgrima llenó al fútbol nacional de grandes jugadores de fútbol, mostrando su escuela de talento que hizo hablar al país.
Por ejemplo, tres notables figuras llegaron a San Lorenzo en la década del ‘30: Gabriel Magán (62 goles en 106 partidos), Genaro Canteli (73 conversiones en 129 encuentros) y Rubén Cavadini (56 tantos en 164 cotejos). Cuando llegaron en 1932, cedidos por Gimnasia, la prensa y los aficionados le dieron el apodo de Los Gauchos de Boedo, porque venían del interior.
Un verdadero ídolo en Rosario y Avellaneda fue Enrique “Chueco” García, considerado el mejor puntero izquierdo que pisó las canchas argentinas; nunca se olvidó de Gimnasia y lo reiteraba en las notas periodísticas y gráficas. Fue varias veces campeón de América, en la selección (35 partidos, 9 goles) donde formó un ala izquierda inolvidable con el fantástico José M. Moreno.
El incomparable René Orlando “Huevo” Pontoni nació futbolísticamente en Gimnasia, su fama pasó por Newell’s, acompañado del “Chengo” José B. Canteli, primer insider goleador del torneo superior afista.
Los primeros futbolistas que exportó Gimnasia fueron los arqueros Gerónimo “Oso” Díaz (Newell’s) y Sebastián Ferrari (Rosario Central). Además, la escuela mensana incluyó al defensor lateral izquierdo Juan Carlos Sobrero (imborrable valor en Newell’s), el volante Carlos Locaso (River Plate), el defensor Marino López (Lanús), además de los delanteros Enrique Marcelo Pesarini y José B. Quinteros y el defensor, Oscar Ravazzola, entre otros.
Pero no se quedó allí, porque Gimnasia con el correr de los años siguió siendo una fábrica de jugadores que llenaron de orgullo a Santa Fe. Raúl “Chueco” Algosino, Orlando Poi, el veloz wing “Chiche” Di Teodoro, Hugo Irineo Barrios, Edgar Oscar “Pololo” Fernández, Daniel Borgna; los defensores Horacio Daniel Rojas y Daniel Mártire; el arquero Rubén Ferrari; Víctor Hugo “Copito” Andrada; Oscar Eduardo “Titi” Loyarte.
Asimismo vistieron la casaca mensana, entre otros destacados valores locales en la década del ‘50, Monje, Carlitos Brignone; Ramón, Muda, Tommarello, Calamante, el Negro Machado, Facundo “Bocha” Paredes, Savognani, Largeaud, Chato Flores, Chiche Di Teodoro, Porpato, Rubén Monteporsi, Lilino, Raúl y Miguel Ángel Egesti.
El primer campeón profesional
El poderoso equipo de Gimnasia y Esgrima, denominado Los Pistoleros, se clasificó campeón del primer torneo de fútbol profesional de nuestro país, venciendo en la última fecha a Colón, por 1 a 0, con la anotación de Genaro Canteli, antes de pasar junto a Gabriel Magán a San Lorenzo de Almagro.
Esto fue tema de una gran polémica, ya que para Buenos Aires el primer campeón es Boca Juniors, quien ganó el primer torneo que organizó la Liga Argentina. Sin embargo, fueron tres ligas las que se desprendieron de sus federaciones para profesionalizarse, siguiendo una tendencia que se imponía. De las tres, la primera en culminar fue la de la Liga Santafesina, el 18 de octubre de 1931, con Gimnasia y Esgrima campeón invicto (ganó los 10 partidos que jugó); luego finalizó la Rosarina, el 22 de noviembre de ese año, con el título en poder de Newell’s; y en tercer y último lugar la Argentina, con clubes de Buenos Aires, el 3 de enero de 1932, consagrando a Boca.
De acuerdo a estos datos irrefutables, el primer campeonato en finalizar fue el que tuvo como campeón al Club de Gimnasia y Esgrima, fundador de la Liga Santafesina y que años más tarde diera origen al Atlético Gimnasia y Esgrima, por lo cual es el primer campeón argentino en el profesionalismo.
La formación titular base de los Pistoleros era la siguiente: Alfredo “Correntino” Mors; Eulalio Gómez y Joaquín Valdez; Alberto Lebrón, Rafael Amadei y Carlos Lebrón; Gabriel Magán, Oscar Salas, Tomás “Macho” Loyarte, Genaro Canteli y Enrique “Chueco” García.
Los números: el fiel castigo
Desde el arranque de la temporada se sabía que Gimnasia tenía que pelear los primeros 5 puestos del torneo para tener chances de salvarse. Más teniendo en cuenta que este año se implementó el régimen de promociones, que obligaba a escaparle a los últimos 4 puestos de la tabla de promedios.
La llegada el año pasado del “Flaco” Tobaldo no fue en las mejores condiciones. Ya el equipo corría riesgo de caer en la disputa del cuadrangular reválida. Pero las muy pobres campañas de Agua y Energía y Sportivo Guadalupe (quienes finalmente descendieron) le dieron un año más para torcer una historia de pelea en lo más bajo, que ya venía de años anteriores.
A principios de año Gimnasia arrancó el torneo con 63 puntos en la acumulada de los promedios. Los equipos más cercanos aran Ateneo y Colón, 11 puntos arriba del “Pistolero”. A tres estaba Pucará, a 16 La Perla del Oeste y a 19 Banco Provincial. La apuesta era complicada. Los 24 puntos del Apertura parecían que podían llegar a tener éxito. Pero la partida de Tobaldo y las de algunos jugadores que habían llegado de la mano del entrenador, hizo que el Clausura sea desde la sumatoria totalmente diferente: en este segundo semestre sólo logró 13 unidades y encima, el crecimiento numérico que tuvo Universidad en el segundo tramo del Clausura terminó condenando al descenso a Gimnasia.
Cuando se enfrentan rivales directos en la tabla de promedios, son partidos de 6 puntos. Pero a lo largo de todo el año, Gimnasia dio permanentes ventajas en ese sentido. Contra Banco fueron sendos empates, mismo caso contra Pucará, perdió los dos partidos contra Ateneo y Ciclón Norte, perdió y empató contra Universidad y sólo a Ciclón Racing,
El golpe final. Un lapidario 1-4 en el propio estadio de Ciudadela sentenció el descenso para un club que supo estar por encima de Unión y Colón en varios momentos de la historia del siglo XX. Foto: Mauricio Garín