Edición del Sábado 05 de enero de 2013

Edición completa del día

Vacaciones: consejos para evitar problemas con los niños - Edición Impresa - Revista Nosotros Nosotros

Vacaciones: consejos para evitar problemas con los niños

Vacaciones: consejos para evitar problemas con los niños
 

En esta nota, los autores explican qué detalles se deben tener en cuenta a la hora de viajar en avión con bebes y niños pequeños. Pero también recuerdan cómo estar alerta ante los síntomas tempranos de la meningitis que puede transmitirse durante los viajes.

TEXTOS. DR. ARIEL ALMADA, PEDIATRA DE SWISS MEDICAL CENTER, y DR. PABLO ELMASSIAN, INFECTÓLOGO, DIVISIÓN MEDICINA DEL VIAJERO DE CENTROS MÉDICOS STAMBOULIAN/ REVISTA NOSOTROS. FOTOS. REVISTA NOSOTROS.

Al momento de planificar las vacaciones en familia, la decisión se complica cuando los padres deben optar por viajar en avión o no con niños pequeños. Si bien la edad no es un factor que inhabilite a los niños para viajar en avión se recomienda realizarlo luego de las 6 semanas de vida del bebé, a menos que se trate de un viaje impostergable.

Los bebés de 0 a 2 años viajan sin ocupar asiento, ya que pueden viajar en el regazo de sus padres, pero la mayoría de las aerolíneas para vuelos internacionales tienen cunas y sillas portabebés especialmente diseñadas para el viaje aéreo (tener en cuenta que se debe avisar previamente a la aerolínea para reservarlas). Los niños mayores a 2 años viajan ocupando asiento junto a sus padres.

¿LOS BEBÉS SUFREN DE JET LAG?

Al igual que las personas mayores, los bebés pueden tener trastornos en sus rutinas de sueño y alimentación en viajes largos con diferencia horaria significativa. Algunos consejos para que los niños se adapten más rápidamente a estos cambios son:

- Hacer que los niños duerman en el avión: el día antes de partir despertarlos más temprano que lo habitual o dejarlos quedarse un poco más tarde para que no sea tan brusco el cambio de horario en el destino.

- Intentar que el bebé duerma siestas más cortas que las habituales durante el día en el lugar de destino, estimulando así -paulatinamente- a incrementar el sueño nocturno.

- Adaptar las ingestas principales a los horarios del lugar de destino.

¿HAY QUE PEDIR ALGÚN ALIMENTO ESPECIAL?

Aunque en los aviones hay restricciones en cuanto al transporte de líquidos, esto no rige para los alimentos de los bebés como leche maternizada o jugos.

Si el bebé sólo toma biberones, calcule cuántos necesita para todo el viaje y al menos llevar dos más por posibles retrasos. Las papillas y los purés deberán llevarlos preparados, ya que por lo general las compañías no ofrecen este tipo de comida a bordo.

¿QUÉ OCURRE CON LOS PEQUEÑOS QUE SUFREN DE LOS OÍDOS?

En los aviones modernos se cuenta con un sistema de presurización muy seguro, que sólo causa cambios de presión de la cabina, notorios en los momentos de despegue y aterrizaje.

Esto puede producir cambios temporarios en la presión del oído medio que desencadenan molestias y taponamiento. Para ayudar a equilibrar esos cambios hay que estimular la deglución en el despegue y aterrizaje (un biberón o vaso de agua es suficiente). Los niños que sufren una otitis media aguda no tienen contraindicado viajar.

PREVENIR MAREOS Y VÓMITOS

El mareo que aparece en los viajes también se produce por la aceleración y desaceleración de manera repetida. Aunque raramente afecta a los niños pequeños menores de dos años (ya que se presentan más frecuentemente en viajes en barco o automóvil que en avión) se pueden tener en cuenta algunas recomendaciones para evitarlos:

- Para evitar los vómitos es preferible dar de comer lo menos posible al niño antes del viaje, para no sobrecargar su estómago.

- La posición ideal es estar acostado boca arriba con la cabeza bien apoyada.

- Durante un viaje prolongado se deben consumir frecuentemente cantidades pequeñas de líquidos y comidas sencillas. Si se trata de un viaje corto es preciso evitar los líquidos y sólidos.

- En niños mayores de 2 años los asientos cercanos a las alas de un avión son los más adecuados para viajar por ser la zona de menor movimiento.

- No se recomienda en forma general medicar a los pacientes menores de 2 años que presentan vómitos en los viajes. Sin embargo antes de realizar el viaje es conveniente consultar con su pediatra de cabecera para planificar el manejo de cada caso puntual.

Para tener en cuenta

• Ante un niño enfermo se recomienda consultar a su pediatra de cabecera si sugiere o no posponer el viaje.

• No es aconsejable suministrar ninguna medicación para que los niños duerman durante el viaje. Además, algunas veces éstas pueden producir el efecto opuesto con sobreexcitación.

• En los niños prematuros con historia de enfermedad pulmonar se aconseja posponer los viajes aéreos luego del año de vida o más.

* POR DR. PABLO ELMASSIAN. MÉDICO INFECTÓLOGO, DIVISIÓN MEDICINA DEL VIAJERO DE CENTROS MÉDICOS STAMBOULIAN, CERTIFICATE IN TRAVEL HEALTH (CTH) DE LA ISTM (INTERNATIONAL SOCIETY OF TRAVEL MEDICINE).

La meningitis puede tener diferentes causas. Las más frecuentes son las producidas por virus y bacterias, siendo estas últimas las que producen los casos más graves. Entre las bacterias, se ha documentado el riesgo de transmisión del meningococo relacionado con los viajes. Este microorganismo coloniza la vía aérea superior de individuos sanos, que actúan entonces como reservorios de la bacteria y la transmiten a otras personas a través de las secreciones respiratorias, como puede ser la saliva o las gotitas expulsadas al estornudar o toser.

¿Por qué es importante la prevención en viajeros?

Aunque el riesgo de desarrollar la enfermedad es considerado bajo en los viajeros, por la alta mortalidad y riesgo de secuelas graves, es fundamental prevenir a aquellos que tienen riesgo aumentado de enfermarse, sobre todo a los que se dirigen a destinos con acceso limitado a servicios de salud adecuados. Por la posibilidad de que los viajeros pueden colonizarse durante los viajes, “transportar” la bacteria en la nasofaringe y diseminarla al regreso en su comunidad, favoreciendo la distribución global de esta enfermedad.

¿Quiénes son los viajeros más vulnerables?

El riesgo de adquirir la meningitis por meningococo en los viajes varía según el destino, actividades a desarrollar, tipo de alojamiento y medio de transporte.

A la región de África Subsahariana que se extiende desde Senegal hasta Etiopía se la denomina “cinturón de meningitis”. Allí se registra la mayor cantidad de casos en el mundo, particularmente durante la temporada seca que se extiende entre diciembre y junio.

Los eventos masivos que reúnen individuos de diferentes regiones del mundo, favorecen la transmisión de la enfermedad en los viajeros. Un claro ejemplo de esto lo constituye la peregrinación anual al Hajj o al Umra (Arabia Saudita), donde concurren más de 2 millones de musulmanes de todo el mundo.

La aparición de brotes epidémicos de meningitis por meningococo en Europa, Estados Unidos y África al regreso de los peregrinos a su país de origen, motivó que Arabia Saudita implemente el requisito obligatorio de vacunación antimeningocócica a todos los que participan de este evento masivo. Como consecuencia de esta medida, desde 2004 no se han vuelto a registrar casos de meningitis importados desde esta región.

Otras actividades relacionadas con el hacinamiento que favorecen la transmisión durante los viajes se asocian con la permanencia en instituciones cerradas (cuarteles militares o centros educativos), bares, discotecas y eventos deportivos masivos.

En relación a la posibilidad de transmisión durante los vuelos, el riesgo de contagio se considera bajo. Hasta la fecha sólo se han publicado 2 casos de transmisión de la enfermedad en esta situación.

¿Quiénes deben vacunarse?

- Aquellos que visiten regiones con enfermedad epidémica o hiperendémica. En esta categoría se incluyen todos los países que se encuentran dentro del “cinturón de meningitis” en África y otras regiones del mundo que presenten epidemias.

- Los que viajan a zonas de desastres y brindan asistencia humanitaria (ej: campos de refugiados), los expatriados y mochileros con estadías y contacto prolongado con la población local, así como aquellos que permanecen en instituciones cerradas (cuarteles militares, dormitorios escolares).

- Por requisito obligatorio, como es el caso de los peregrinos al Hajj o al Umra en Arabia Saudita y estudiantes que aplican a centros universitarios en los Estados Unidos.

- Cuando el viajero tiene condiciones de riesgo que favorecen el desarrollo de la enfermedad, como la esplenectomía o ciertas inmunodeficiencias.

¿Qué vacuna se debe aplicar?

El objetivo de la vacunación en los viajeros es proteger tanto al individuo que viaja de no enfermarse en destino como evitar que se colonice durante el viaje y disemine la enfermedad a su regreso en la sociedad. Si bien existen varias vacunas antimeningocócicas, se prefiere utilizar aquellas que brindan protección contra la mayoría de los serogrupos que causan enfermedad. Por este motivo la recomendación actual en viajeros es utilizar las vacunas conjugadas cuadrivalentes que brindan protección contra los serogrupos A,C,Y,W135. Esta vacuna ha demostrado seguridad y efectividad en prevenir la enfermedad producida por los serogrupos mencionados.

viaje IV.jpg

Meningitis: transmisión durante los viajes

CHAMPAQUI.JPG
DSCN0032.JPG

Suministrar ciertos alimentos específicos durante el viaje permitirán sobrellevar el traslado de los bebés más cómodamente.

+datos

Para recordar

La prevención de la enfermedad meningocócica en viajeros requiere una evaluación integral del riesgo de contagio relacionado con el itinerario, tipo de viaje, situación de la enfermedad en destino (epidemias), antecedentes personales y requerimientos legales.



Compartir:
Imprimir Compartir por e-mail
  
Sábado 05 de enero de 2013
tapa
Necrológicas Anteriores