Edición del Sábado 09 de marzo de 2013

Edición completa del día

Colón no quiere irse a marzo con una materia: ganar - Edición Impresa - Noticias de Deportes | Fixture | Resultados Deportes

MAÑANA A LAS 18.10 CON RIVER EN NÚÑEZ

Colón no quiere irse a marzo con una materia: ganar

Sensini mete varios cambios y el más ruidoso está en el arco: Pozo vuelve bajo los caños en reemplazo del pibito Bailo. Debe mejorar en defensa: 12 goles en cinco juegos.

Colón no quiere irse a marzo con una materia: ganar

SEMILLERO SABALERO. Carlos Martín Luque, que mañana arrancará de titular, felicita a Facundo Curuchet, el jugador más desequilibrante de Colón con su velocidad. La idea de Sensini pasa por esperar bien ordenado a River de mitad para atrás y luego explotar los espacios con estos jugadores: Luque por izquierda y Curuchet por derecha. Foto: Amancio Alem

 

De la Redacción de El Litoral

deportes@ellitoral.com

El desafío es Monumental por donde se lo mire para este Colón 2013 de Sensini. Es que el equipo no arranca todavía y deberá sacar la cara mañana contra un rival como River que también quiere desquitarse del traspié ante San Lorenzo. Hasta ahora, Colón no ganó, cosechó dos empates y dos derrotas, además de haber coleccionado otra tempranera eliminación por la Copa Argentina con un equipo de la tercera categoría. En medio de todo esto, el entrenador sabalero mete varios cambios, entre los “obligados” y los propios.

En el contexto de las modificaciones la que hace más ruido es la del arquero, porque Pozo había perdido la titularidad por bajo rendimiento hace apenas dos fechas, momento en el cual Sensini decidió jugársela por Andrés Bailo, un arquero de las inferiores. Hoy, apenas 180 minutos después, todo vuelve a estar como era entonces: Pozo titular, Bailo afuera. Acaso sea ésta la prueba testigo de un entrenador que está como el equipo, sin encontrar el rumbo. Porque si Bailo no fuera un pibe de las inferiores, tampoco se entiende esta idea de andar cambiando de arquero como de calzoncillos.

Sensini debe hacerse cargo de sus decisiones y los jugadores deberán comprometerse un poco más en todo sentido. Porque si bien ahora vuelve al 4-4-2 sin enganche, está claro que el problema de Colón no pasa por la figura táctica que quiera elegir el entrenador para tal o cual partido. Deben aparecer las respuestas físicas y futbolísticas de los jugadores, algo que hasta ahora no se dio en lo que va del año.

En el fondo, más allá del cambio polémico del arquero, están las bajas obligadas de Gerardo Alcoba (cinco amarillas) y Ronald Raldes (desgarrado). Allí aparecerán los “Maxi” refuerzos: Caire y Pellegrino. En el mediocampo, las variantes son aptas para una licuadora porque el entrenador aplicó de todo un poco: Moreno a la derecha para darle equilibrio, Bastía de vuelta al medio para tener marca y Luque por izquierda para que el equipo tenga explosión por la banda. Así, el único “sobreviviente” posicional será Bernardello, que apagó el incendio con el tiro libre del 3-3 agónico ante Estudiantes. Arriba, como era previsible, se mantiene lo mejor que tiene el equipo: el desborde de Curuchet y los goles de Gigliotti.

Enfrente estará River, ubicado en el segundo puesto de la competencia con nueve puntos y por ahora se mantiene a uno del líder Lanús, que jugará el lunes con Arsenal de Sarandí. Por este motivo, el conjunto de Ramón Díaz buscará la chance de pasar al frente si vence a Colón en el Monumental.

Ramón Díaz ya confirmó a los titulares y en el equipo no habrá variantes, en relación con los que perdieron la fecha pasada con San Lorenzo por 2 a 0 de visitantes. De esta manera, el técnico nuevamente confiará en el equipo que ha mejorado en relación al semestre anterior y que ahora se ha olvidado del promedio para pelear el campeonato de manera definitiva, como así también espera hacerlo en la Copa Argentina, donde tendrá su debut en los 16avos. de final con Estudiantes de Caseros.

63

Historial

En el historial de enfrentamientos profesionales, millonarios y sabaleros jugaron 63 partidos. Colón ganó 11 (76 goles); River 33 (117) y empataron 19 veces. El rojinegro lleva cinco duelos sin derrotas ante River jugando en Buenos Aires, con una victoria y cuatro empates.

/// análisis

Arquero volante

3.jpg2_aa.jpg

Darío Pignata

Se sabe, no es un puesto como otros. “Yo me equivoco, la busco adentro, todo el mundo habla y puedo perder el lugar”, podría decir cualquier arquero frente al espejo de su casa sin diferencia de niveles: desde el gordito que va al arco en la plaza o potrero —dicho sea de paso, cada vez quedan menos— hasta el “Pato” Fillol.

¿Qué arquero profesional de la Argentina no se comió un gol en el último año de competencia? La respuesta es nadie. Con esta pelota o con la otra, es evidente la crisis en el puesto. Para muestra alcanza un botón: miremos el arco de la Selección Argentina en los últimos años: ninguna genera la sensación de seguridad.

En un puesto determinante, Colón improvisó. Y a decir verdad, acá hay mucha más responsabilidad de Sensini que de los dirigentes. Todos sabían que en junio de 2013, el ciclo Pozo terminaba de respirar por muerte natural en los caños sabaleros. Para ganar tiempo, los dirigentes acercaron algunos nombres, entre ellos el de Ustari. Pero Sensini dijo siempre no. Los errores de Pozo apuraron el debut de Bailo. Cuando digo “apuraron” no es por edad, sino porque —por ejemplo— Marcos Díaz debió hacer la “Colimba” varios años antes de completar un partido profesional en Colón. Y cuando se lo notaba bien para el puesto, “se le pasó el cuarto de hora” y debió armar el bolso para irse con sus guantes a la Quebrada de Humahuaca.

Abajo, para colmo de males, el pibito Mehring volvió fracturado del Juvenil de AFA. El árbol se pregunta: ¿qué pasa si Pozo se come un gol mañana con River? A mí me gusta más mirar el bosque, porque en junio —con Sensini o sin Sensini— Colón tendrá un doble problema: Pozo se va y Bailo queda en llamas por esta decisión peligrosa del entrenador. Entonces, en lugar de salir a buscar un arquero, habrá que aplicar en el próximo receso el viejo “deme dos”. Y, para colmo, Marcos Díaz atajó poco y nada en Jujuy en el último año.

Así, usando el mismo término de potrero, Colón se pasea en el fútbol argentino con arquero volante, sin referencia fija. Se improvisaron decisiones en un puesto donde no se jode. El entrenador debe hacerse cargo. Prolongó innecesariamente un ciclo que estaba cumplido (Pozo) y ahora interrumpe injustamente el nacimiento del recambio (Bailo).

De paso, lo que le pasa a Bailo es una caja de resonancia negativa para el proyecto de la Pertenencia y va a contramano de la fuerte política deportiva que Lerche —con Rubén Rossi a la cabeza— intenta imponer con sus marcas: Casa Fútbol, Colón en tu barrio, Crecer Juntos. No puede haber nunca pertenencia si al pibe que Colón formó en inferiores durante tantos años los sueños de fútbol sólo le duraron dos partidos, 180 minutos y una hora y media.

dpignata@ellitoral.com



Compartir:
Imprimir Compartir por e-mail
  
Sábado 09 de marzo de 2013
tapa
Necrológicas Anteriores