Polémicas declaraciones del jefe de la Unidad de Investigaciones Financieras
Polémicas declaraciones del jefe de la Unidad de Investigaciones Financieras
Sbatella y unos 40 mil millones de “dólares destituyentes”
De la redacción de El Litoral
El jefe de la Unidad de Investigaciones Financieras José Sbatella se quejó esta semana de la fuga de capitales. Lo hizo de un modo en que luego se vio obligado a desmentir versiones sobre la posibilidad de que el gobierno nacional fuerce la ley y abra cajas de seguridad arrendadas por particulares en los bancos.
La oficina a cargo del funcionario del gobierno nacional es la que debió haber investigado las operaciones de lavado de dinero del que se acusa a Lázaro Báez, un empresario muy cercano a la familia Kirchner, que logró acumular una fortuna a pesar de haber sido solo un bancario.
“No vamos a abrir las cajas de seguridad, no vamos a ir por los dólares que están en las cajas de seguridad”, dijo en las últimas horas Sbatella, quien antes había alimentado ese temor al sostener que “los dólares negros son parte de la burguesía que voltea a un gobierno”.
Sbatella se mostró sorprendido por el impacto que causaron sus declaraciones en las que calificaba a los dueños de los 40.000 millones de dólares que están en el país, pero al margen de la legalidad, como integrantes de “la burguesía rentista que voltea a un gobierno”.
Tras intentar desmentir sus expresiones, sostuvo que “se ha querido tergiversar lo que dije”, se defendió respecto de lo publicado por el diario oficialista Página 12.
Aclaraciones
“Quiero aclarar que se está tergiversando con esto de que vamos a ir por las cajas de seguridad. La filosofía del blanqueo es exactamente la contraria”, dijo Sbatella.
El funcionario que debería cuidar la higiene de las finanzas dijo que el kirchnerismo “no se debe demonizar al dueño de ese dinero”. Y agregó: “queremos que la gente entienda que a partir de los controles por el lavado de dinero y los acuerdos con el Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi), es más difícil meterlo en la economía formal sin tener explicitado su ingreso al patrimonio”.
Respecto de por qué considera que esos fondos pueden “desestabilizar un gobierno” expresó: “Ese dinero se transformó en una traba para el normal funcionamiento de la economía, con el agravante de que si no se lo puede volcar al sector formal, obliga a sus dueños a trabajar en la ilegalidad. Es un dinero potencialmente desestabilizante desde el punto macroeconómico. Es una masa de dinero que, en una eventual corrida cambiaria como la que se vio con el dólar blue, hace que se paralice esperando la devaluación. Es la historia de 2001”, dijo.
El dato
Sobrinos