No es lo que parece...
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Más presión fiscal al salario
Lo que el decreto presidencial “desgrava” por única vez de Ganancias sobre el sueldo anual complementario, sólo sirve para que el incremento del impuesto sea menor. Pero el aumento persiste.

El Boletín Oficial formalizó el aumento (25,2%) del salario mínimo a $ 3.600. La presidenta lo "consensuó" sin oposición, al tiempo que decretó la "devolución" de Ganancias sobre el aguinaldo.
foto: Télam
De la redacción de El Litoral
El reciente decreto presidencial que decidió devolver a los asalariados parte del Impuesto a las Ganancias sobre la primera cuota del aguinaldo, no impide que este año vuelva a aumentar la presión fiscal sobre los asalariados, según lo revela un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal.
El documento reseña que el beneficio alcanzará a los asalariados que cobren hasta $ 25 mil brutos mensuales, y que a diferencia de lo sucedido con la medida similar del aguinaldo de diciembre de 2012, el mecanismo de cálculo es diferente. “Esta vez -dice el Iaraf- se le debe adicionar a los mínimos y deducciones un monto equivalente al valor neto del sueldo anual complementario percibido en junio”, para llegar a la citada cifra.
Entre las conclusiones que “a priori” pueden derivarse del anuncio presidencial formalizado en el decreto 1.006/2013, los autores del informe destacan en primer término que “si bien esta disposición atempera el nuevo incremento en la presión tributaria que iban a sufrir los asalariados en el año 2013, no lo elimina, ya que a pesar de este anuncio es de esperar que se produzca un nuevo, aunque menos significativo, incremento de contribuyentes respecto del año 2013 y que quienes queden alcanzados por el impuesto deban tributar una alícuota efectiva superior.
“Esto es así -dice-, porque en promedio los sueldos nominales han tenido incrementos del 24% para el año en curso, mientras los mínimos y deducciones (según los valores establecidos por la correspondiente Resolución General de la Afip) lo hicieron en el 16,7%.
“Si bien la desgravación de la primera cuota del SAC opera como un aumento de los mínimos y deducciones, ésta representa aproximadamente el 3,85% del total de las nuevas remuneraciones de un asalariado. En consecuencia el aumento total de mínimo y deducciones para el año 2013 se encuentra actualmente en torno al 22%, inferior al incremento nominal de salarios, lo que supone la incorporación de nuevos trabajadores al ámbito de aplicación del impuesto”.
Añade que “los trabajadores que quedan alcanzados por el tributo, por superar sus ingresos los mínimos y deducciones, volverán a ver incrementada su tasa efectiva al no actualizarse los topes de los tramos de cálculo del impuesto, que permanecen invariables desde el año 2000”.
El dato
Oportunismo
La Afip aplicó Ganancias sobre el aguinaldo; los empleadores (agentes de retención) remitieron el gravamen al Tesoro. Ahora Cristina ordena “devolver” una parte; los empleadores vuelven a pagar lo que ya habían remitido al fisco, y lo descontarán en próximos vencimientos. Cristina “inyecta capacidad de consumo” entre los electores, justo antes de las elecciones y con financiamiento de las empresas en el caso de los sueldos del sector privado. Más plata en el bolsillo es siempre un alivio aparente, aunque en realidad la porción del salario que se lleva la Casa Rosada es mayor este año que la del pasado período.
En cifras
66,7 % aumentará la presión fiscal este año sobre un salarial neto mensual de $ 12.301.
La tasa efectiva aplicada por Ganancias pasó de 1,8 % a 3,0 %. Hubiera sido de 3,9 % sin el decreto presidencial.
"Profesionales o pequeños comerciantes, al no percibir SAC no obtienen ningún beneficio. Se ven impactados por la insuficiente actualización de los mínimos y deducciones y el congelamiento de los tramos de escala”.
Nadin Argañaraz y Andrés Mir
Responsables del informe del Iaraf
Tasas altas por lo bajo de la escala
Aun con el decreto presidencial, el incremento de presión tributaria sobre el salario de este año respecto del 2012 alcanza porcentajes de entre el 67% y el 10%. Con el agravante de que el mayor salto es para el menor de los niveles salariales alcanzados por el Impuesto a las Ganancias.
“Estos porcentajes aumentan significativamente si la comparación se efectúa con el año 2011 como consecuencia de la falta de ajuste de mínimos y deducciones en el año 2012 y al efecto acumulativo de la falta de actualización de la escala”, señala el Iaraf.
“Como sucede cada vez que hay incrementos nominales de ingresos sin un correlato en la actualización de los tramos de la escala de cálculo, dentro de los trabajadores que quedan alcanzados por el tributo, el incremento en la presión tributaria (medida a través de la tasa efectiva del impuesto) es más significativo en los niveles salariales medios que en los altos reduciendo así la progresividad del tributo”, explica el informe.