Malas perspectivas a futuro

Caña de azúcar: los números son amargos

  • Con el comienzo de la molienda esta semana en Villa Ocampo, los dos ingenios ya trabajan a pleno. El clima fue benigno y se esperan buenos rindes, pero el precio al productor está deprimido y peligra el sostenimiento del área sembrada para el año próximo.
Caña de azúcar: los números son amargos

Por fin. Tras la quiebra de INAZA, una SAPEM con mayoría del municipio ocampense tuvo que hacerse cargo del ingenio Arno, donde esta semana comenzaron a arribar lo primeros camiones con la cosecha. Foto: Archivo / Juan Manuel Fernández

 

Campolitoral/El Ocampense

[email protected]

Finalmente el trapiche del ingenio Arno de Villa Ocampo comenzó a moler caña de la zafra 2013. Tras correr contra reloj para ponerlo en condiciones, la empresa con participación mayoritaria del municipio local -“Don Francisco Conti SAPEM”, creada como medida de emergencia tras la quiebra de Inaza- inició el procesamiento el miércoles 31 de julio por la tarde con unas 1.200 toneladas. En Las Toscas, la actividad ya lleva casi dos meses, tras el comienzo de la molienda el 7 de junio.

Sin embargo, detrás de la aparente buena noticia se oculta una situación muy preocupante: el bajísimo precio del azúcar ofrece una muy restringida rentabilidad al productor, que se vería desalentado a la siembra de nuevos lotes este año. En consecuencia, serían pocas las chances de mantener las actuales 6.500 hectáreas sembradas en la cuenca la próxima campaña.

Paradójicamente esta campaña los rendimientos culturales en el campo serán de buenos a muy buenos, producto de las lluvias del verano y la escasez de heladas. Según el asesor Elvio Lobisa “hay condiciones de rinde muy buenos, aunque se ve de todo, de 20 a 80tn/ha”. Las bajas producciones -agregó- se producen “porque hay cañas muy viejas y otras no muy bien cuidadas”. Su cálculo, por lo tanto, es para este año un rendimiento promedio de superior a 40tn/ha de caña y una molienda total en ambos ingenios de 200.000 toneladas, mucho que las 50.000 a 60.000 del año pasado.

Sin rentabilidad

El secretario de Hacienda y Producción de la Municipalidad de Villa Ocampo, e integrante del directorio de la SAPEM que se hizo cargo de Arno, Pablo Díaz, manifestó que “va a ser un año donde los números van a estar muy ajustados por el precio que tiene el azúcar, por lo que tendremos que ser muy prudentes para que nadie se vea perjudicado”. El objetivo -dijo- será ir haciendo “una zafra con el menor riesgo de pérdidas posible”.

El funcionario municipal destacó que, junto con la provincia, buscarán revertir la tendencia de los últimos años de “invertir fondos en la cuenca cañera con una falta de proyectos para que pueda ser rentable la actividad; lo que se está planteando es el desarrollo de un proyecto a futuro que la haga sustentable para lograr el financiamiento adecuado o por lo menos la búsqueda de inversores que financien la actividad”.

Lobisa explicó que “el mercado está saturado de azúcar” y por eso el precio al productor es de apenas $1.98 + IVA por kilo, con lo que evaluó una “muy mala rentabilidad; vale casi lo mismo que un chupetín o un alfajor berreta”.

Para ser práctico, el asesor hizo números. Cada tonelada de caña puede rendir 60 kilos de azúcar, por lo que una hectárea con un rinde dentro del promedio proyectado, de 40 toneladas, produciría 2.400 kilos de azúcar por un valor de $4.800. Al mismo tiempo, sólo en flete, el cañero debe pagar $100 por tonelada de caña, o sea un gasto de $4.000 por hectárea. “Son muy malos los números”, se sinceró, aunque advirtió que “tampoco queremos desalentar al productor”. Y es que del ánimo del cañero depende la supervivencia del sistema.

Todos unidos...

Tras el arranque de la zafra, Díaz - integrante del directorio de la SAPEM- explicó que si bien la planta fabril estaba lista hubo que esperar que los suelos en los cañaverales estuvieran en buenas condiciones para poder ingresar con las máquinas cosechadoras. “En una reunión con los productores -detalló- ya coordinamos los frentes de cosecha y ellos mismos nos asesoraron sobre el momento adecuado para comenzar”.

La administración del ingenio Arno se lleva adelante con el acompañamiento de la Cooperativa de Trabajo Azucarera Ltda., depositaria judicial de los bienes del ingenio. “Está firmado un acuerdo que ha sido presentado ante el Juzgado en donde cada una de las partes cumplirá un rol específico dentro de la zafra; la cooperativa en todo lo que sea el tema del personal, controlando la comercialización con sus veedores, además de participar en la SAPEM con un 20% de las acciones, donde están incluidos dentro del directorio y la fiscalización. De manera que, lo que se ha querido es integrar a todos los sectores para que iniciemos un proyecto que pueda ser más exitoso que las experiencias anteriores”, precisó.

Fondos para siembra

En cuanto a los fondos gestionados para la siembra de caña, el presidente de la Mesa Azucarera y de Desarrollo Regional Santafesina, Carlos Cremona, informó que “todavía no hay nada positivo, estamos trabajando para conseguir esos fondos tanto a nivel provincial como nacional; también estamos planteando la necesidad de que la Nación pueda mantener un precio sostén del azúcar, ya que con ello estaríamos solucionando gran parte del problema cañero. Hasta ahora se sembró muy poco, serán unas 200 hectáreas apenas; desde la Mesa Azucarera estamos refinanciando todos los créditos anteriores con siembra certificada, y por ahora fueron muy pocas las certificaciones que entraron, pero hay más lotes sembrados en la zona de Las Toscas que todavía no están certificados”.

Teniendo en cuenta que este años se destruirán 1.500 hectáreas al menos se necesitará sembrar una superficie equivalente para mantener el área sembrada en la zafra 2014. “El tema es que ya hay algunos lotes que ya se sembraron con trigo, que si hubiese llegado ayuda financiera a tiempo podrían haberse destinado a la caña o si el precio del azúcar hubiese sido otro”, se lamentó Cremona. El directivo recordó que en el año 2011 se sembró con un promedio de $3,80 el kilo de azúcar terminado en bolsas de 50 kilos (IVA incluido), mientras el año pasado el promedio fue de $3,20.


El INTA en el país de las maravillas

  • El área de prensa del INTA publicó esa semana una nota titulada “Caña de azúcar: símbolo de identidad cultural y desarrollo local” en la que repasa los números nacionales de la actividad, para la que augura un venturoso porvenir con un crecimiento del 33% para 2020.

Según el informe, en las últimas tres campañas el sector alcanzó una producción promedio de 2.1 millones de toneladas de azúcar y cerca de 380 millones de litros de alcohol destinado a biocombustibles, sobre una molienda de 20 millones de toneladas de caña. Esta cifra podría aumentar, según la estimación del INTA un 10% para 2016 y 33% para 2020. “Para que esto se cumpla, se deben tener en cuenta las condiciones climáticas, la inversión en infraestructura y que las zonas de Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones se sumen a la actividad sucro alcoholera”, advirtió Jorge Wallberg, investigador en hortalizas y caña de azúcar del INTA Yuto, Jujuy.

Curiosamente, lo que no menciona el especialista citado es el precio del producto y la rentabilidad del productor, dos aspectos más que importantes si se aspira a lograr resultados tan ideales. ¿De lo contrario, cómo lograrían, por ejemplo, inversiones en infraestructura y la expansión del área sembrada?