Llamado de OPS para apoyar a las madres que amamantan

Llamado de OPS para apoyar a las madres que amamantan

En América Latina, más del 60% de los lactantes no son alimentados exclusivamente con leche materna durante el primer semestre de vida, como recomienda la OPS/OMS. En Argentina, el inicio del amamantamiento en la primera hora de vida llega al 80%.

FUENTE. PRENSA OMS/OPS.

 

En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra del 1º al 7 de agosto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) llama a apoyar a las madres para que más mujeres inicien el amamantamiento durante la primera hora de vida del bebé, den el pecho en forma exclusiva hasta los 6 meses y luego lo combinen con alimentación complementaria hasta los 2 años o más. Estas prácticas podrían salvar la vida de cerca de un millón de niños al año en el mundo.

En la mayoría de los países de América Latina y el Caribe, menos de la mitad de los bebés empiezan a amamantarse en los primeros 60 minutos después del parto y más del 60% de los lactantes no son alimentados exclusivamente con leche materna hasta el sexto mes, como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OPS.

En Argentina, en tanto, el inicio de la lactancia materna en la primera hora de vida llega al 80%, mientras que el amamantamiento exclusivo hasta los seis meses alcanza el 55%, de acuerdo con el estudio Situación Actual y Tendencias de la Lactancia Materna en América Latina y el Caribe de la OPS/OMS.

La lactancia materna es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y la supervivencia de los niños. Aporta nutrientes y contiene anticuerpos que ayudan a proteger a los lactantes de enfermedades frecuentes de la infancia como la diarrea y la neumonía. Además, beneficia a las madres: ayuda a perder peso después del parto, reduce el riesgo de diabetes tipo 2, de cáncer de mama y de ovario, y disminuye el riesgo de anemia.

Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia, del sistema de salud, en su trabajo y lugar de estudio. La directora de la OPS, Carissa Etienne, abogó por que “todos los sectores de la sociedad se comprometan a redoblar sus esfuerzos en apoyo de las madres que amamantan, para que ellas y sus bebés puedan gozar de los muchos beneficios de la lactancia materna”.

MEJORAR Y EXTENDER LA LACTANCIA

El tema elegido para la Semana Mundial de Lactancia Materna de este año es “Apoyo a las madres que amamantan: ¡cercano, continuo y oportuno!”, y busca destacar la necesidad de orientar y motivar a las mamás durante el embarazo y los días o semanas críticos después del parto.

El apoyo a las madres durante el embarazo y los días cruciales después del parto mediante la consejería -en grupos de apoyo de madres o a cargo de profesionales de la salud- puede mejorar estas prácticas y extender la lactancia.

Según investigaciones, las consejeras mejoran eficazmente las tasas de iniciación, duración y exclusividad de la lactancia materna. En los países de ingresos bajos y medios, el apoyo de estas compañeras redujo un 30% el riesgo de interrumpir la lactancia materna exclusiva.

Para amamantar satisfactoriamente, las madres necesitan:

- Orientación y apoyo de consejeras.

- Apoyo por parte de los sistemas de salud con información durante la asistencia prenatal y parto que faciliten el vínculo con sus bebés y promuevan el inicio temprano de la lactancia materna; y con personal capacitado para orientarlas y apoyarlas los meses después del nacimiento.

- Leyes que protejan la lactancia, así como la extracción y el almacenamiento de la leche materna en los lugares de trabajo o estudio.

- El establecimiento de comisiones nacionales de lactancia materna, de una legislación que regule la comercialización de los sucedáneos de la leche materna y promulgue la licencia de maternidad remunerada.

- Planificación y apoyo especiales en situaciones de desastres naturales, campamentos de refugiados o enfermedades críticas.

- Entornos propicios que fomenten la lactancia materna y reflejen una cultura en la que la leche materna sea percibida como el mejor alimento para los bebés y las madres se sientan capaces de alimentarlos.

+ información

La OPS elaboró un documento de orientación que resume las distintas maneras de dar un mejor apoyo a las madres con respecto a la lactancia materna. El material está disponible en el siguiente enlace: http://bit.ly/1deQKf4.

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El rol de las consejeras

El tema de la Semana Mundial de Lactancia Materna (SMLM) de este año, “Apoyo a las madres que amamantan: ¡cercano, continuo y oportuno!”, destaca la importancia de promover la lactancia durante el embarazo y los días o semanas críticos después del parto.

Una fuente de este apoyo en las sociedades contemporáneas son las consejeras, que puede ser cualquier persona de la comunidad capacitada para apoyar a las madres en su decisión de amamantar. Estas consejeras se convierten en el sustento de las madres con dudas y problemas relacionadas con la lactancia materna. Su apoyo diario y continuo a la madre que amamanta puede ser crucial para las buenas prácticas de lactancia materna para un período más prolongado.

Un placer, de por vida

Por Mariana Rivera

Alimentar a un hijo con la teta es uno de los placeres más grandes que una mujer puede experimentar tras haberlo parido. Esa unión tan esencial y vital, ese vínculo cómplice entre ambos es lo que fortalece la relación entre esa personita recién llegada a este mundo y su mamá. No obstante, es una decisión personal querer hacerlo.

Los beneficios nutricionales y de inmunidad que aporta la leche de una madre a su bebé son innumerables y a estos se suman los que la mamá obtiene para su salud y los que permiten afianzar el apego y el vínculo entre ambos. Son beneficios a corto y largo plazo, sin dudas.

Pero para que esa mamá tenga ganas y posibilidades de dar la teta -y comprender la importancia de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad- es fundamental el asesoramiento y la contención que debe tener en esas horas posteriores al parto para que sepa cómo hacerlo, cómo ubicar al bebé para que succione correctamente y no le lastime el pezón, no desistir ante el primer malestar en sus pechos, qué “truquitos” se pueden poner en práctica para estimularlo y que no se duerma en la mamada, entre otras cuestiones.

Ese seguimiento in situ -no sólo una explicación teórica- y la paciencia que demanda a la mamá este tipo de alimentación son básicos para conseguir una lactancia extendida en el tiempo, sin pezones agrietados ni lastimados, llena de placer y gratificación por la acción que estamos realizando. Sirven para que no desistamos por el primer dolor o “decepción” si no se prende al primer intento.

Este asesoramiento y acompañamiento es parte de ese “Apoyo a las madres que amamantan: ¡cercano, continuo y oportuno!”, tal como propone la OMS en la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra del 1º al 7 de agosto.

La intención es poner de relieve la importancia de brindar el apoyo necesario para que las madres puedan amamantar a sus bebés en condiciones óptimas, ya que “a pesar de que se reconocen los beneficios de la lactancia materna en la primera hora de vida, de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad, y de la lactancia materna durante 2 años o más, hay una gran diferencia entre las prácticas actuales en América Latina y el Caribe y aquellas recomendadas por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. En consecuencia, ni los niños pequeños ni sus madres disfrutan plenamente de sus beneficios a corto y a largo plazo”, según advierte OPS.

Otra cuestión fundamental es que ese apoyo debe continuar cuando la mamá vuelve a su trabajo y puede contar con un lugar privado, cómodo e higiénico para extraer y almacenar su leche, con el fin de que un miembro de la familia o el cuidador pueda dársela al bebé durante su ausencia.

Por último, cobra mucha importancia la información y el asesoramiento que brindan los grupos de apoyo a la lactancia materna con que cuentan algunos de nuestros hospitales y otros centros de salud privados, a los que pueden recurrir las mamás cuando son dadas de alta luego del parto, ya sea en un hospital como en una clínica.