Poemas de Marta Coutaz
Poemas de Marta Coutaz
Aparte de los cuentos de humor, como los que se reseñan en esta página, la santafesina Marta Coutaz es autora de poemas donde lo narrativo, lo emotivo y lo lírico se funden en piezas de brillante cincelado. Aquí, una muestra.
Una sola
Le preguntó a su amigo:
¿por qué nadie se me enamora?
Él le dijo: porque sos una sola.
Por eso -dijo ella- porque nadie se me enamora.
No -dijo él- no entendés, es que sos una “sola”:
una esfinge, una mariposa, una roca, no hay otra.
¿Entonces? -insistió acongojada-.
Es así, es una casta la de los solos -le dijo-
únicos, no mejores, tal vez un poco peores:
no tienen molde.
¿Y vos y yo? -preguntó ella-
Imposible -le contestó-
¿Por qué no te me enamoras? ella-
Porque no él- si te perdiera no volvería
a ser yo, el mismo único y solo,
sería un desastre.
¿Por?
Porque una esfinge, una mariposa, una roca,
una “sola” es definitiva y única y además
irremplazable.
¿Pero entonces?
Nada, nadie. Sola vos y solo yo.
Y siguieron de la mano
los dos por la misma senda
a ratos hablando, a ratos en silencio,
dos locos juntos, dos solos sueltos.
Abeja reina
Luz que llevo dentro
que me agiganta el cuerpo,
luz secreta de candil.
Luz que habitas bajo mi ombligo,
que me agitas las tripas
luz cautiva.
Enróllate
como un insecto,
como un caracol ardido
en el desierto.
Luz luciérnaga
quédate quieta luz mía,
déjame apagarme lenta.
Abandona mi cuenco,
esta capilla ardiente que llevo
en medio del cuerpo.
Vuela de una vez
hacia mi centro
y quémame estas ansias
de abeja reina.
Una tarde y un café
Te dije un viernes, te indiqué a las seis.
Esperé que lloviese, que naciera un charco
que corriera un río hasta tus pies
navegué mis poemas, te los hice leer
tarareé tus canciones una y otra vez
las cambié: letra y música al revés.
Se me fue la tarde, se enfrió el café
se quebró mi taza en tres:
un pedazo cayó al suelo
otro me lo clavé
el tercero lo llevo de recuerdo
de lo que no fue.