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Alfonsina Storni en Coronda

Alfonsina Storni en Coronda

Alfonsina (en la foto, marcada con un círculo) en la escuela. El único hombre que aparece es Zenón Ramírez, el padre de Ariel Ramírez.

Foto: Corresponsalía Coronda

 

Prof. Teresita Campana de Olivares

En esta aproximación al conocimiento de la vida de Alfonsina Storni durante su corta permanencia en Coronda, he tratado de rescatar datos aportados por quienes se adentraron en el tema y dejaron plasmados, en sus obras, los hechos más relevantes de su vinculación con nuestra ciudad.

Así, Eudocio Giménez dice en su artículo titulado “Alfonsina Storni en Coronda”, publicado en La Capital de Rosario, el 20 de octubre de 1957 (pero escrito en 1952): “En los comienzos del año 1909 el gobierno de nuestra provincia con sede en Rosario, dicta el decreto de organización de la Escuela Normal Mixta de Maestros Rurales de Coronda. Los estudios se realizarían en un ciclo de dos años y se acordarían becas a las niñas sin recursos que no fueran de la localidad” ... “se informa que la beca es de veinte pesos, cifra insuficiente para el sostenimiento de la joven Alfonsina” ... “las autoridades de la escuela recientemente nombradas y particularmente la directora, Srta. María Margarita Gervassoni, hija de Coronda, encontraron una solución al caso tan apremiante que se les presentaba, adjudicándole uno de los puestos de celadora, rentado con 40 pesos de sueldo” ... “el problema se resolvía a favor de la noble y tenaz aspirante”. Debemos recordar que su familia pasaba duras penurias para poder sobrevivir y ella no contaba con apoyo económico alguno.

Talento

En el artículo citado anteriormente, su autor recuerda las palabras de la profesora de Castellano, Sra. Emilia Pérez de Berra, quien manifiesta: “Alfonsina, durante su estada en la escuela demostró ser un talento, pero sus predilecciones eran el ‘bel canto’ y el teatro. Constituía el número obligado de canto que preparaba Gabirondo (el profesor de Música) como así también se destacaba en el principal papel de las comedias que, en las veladas en celebración de los días patrios o de fin de curso preparaba María (la directora de la escuela)”.

La profesora de Castellano continúa diciendo: “Las letras la atraían también. Como vivía a una cuadra de mi casa, solía venir siempre después del turno de la tarde a charlar conmigo. Yo leía sus trabajos sobre el tema de composición que les había dado en clase. ¿Qué podría corregirle o agregarle si a través de ellos se perfilaba su genial talento? Por eso le decía siempre que debía escribir, ejercitarse, para llegar a su perfección, sin suponer, por cierto, hasta dónde llegaría”. Más adelante agrega: “...como maestra que había sido de Alfonsina en los dos años que cursó en esta escuela hasta graduarse, podría decir que fue un talento y así lo demostró en todas las asignaturas”.

Confirmando lo dicho, se produjeron en esta etapa escolar, preludios poéticos que anticipaban su trayectoria. También se destacó en diversas expresiones artísticas. La profesora Alcira Marioni Berra, en una de sus obras, hace una detallada mención de las mismas. Entre otras, se pueden citar:

-El 29 de abril de 1909 (recién iniciado el período lectivo de la flamante escuela) canta en un acto cultural “Alla Stella confidente”.

-El 9 de Julio, en una velada escolar, canta un trozo de la ópera “El Barbero de Sevilla”.

-El 24 de mayo de 1910, en el acto alusivo al Centenario de la Revolución de Mayo, entona la romanza “Jugar con fuego”, e interpreta el principal personaje femenino en el drama histórico de Zenón Ramírez (el padre de Ariel Ramírez) titulado “Conspiradores incautos”.

-El 1º de diciembre, durante la Primera Colación de Grados de la escuela canta un solo del “Brindis de Traviata” acompañada por el profesor Javier Gentile desde el piano y es ovacionada por su pura vocalización.

-En esa misma oportunidad, al lograr su título de educadora, escribe en el álbum obsequiado por todas las alumnas a la Srta. María Margarita Gervassoni la poesía “El maestro”, dedicándosela, y donde hace una verdadera exaltación de la figura del docente.

Volviendo al artículo periodístico de Eudocio Giménez, mencionado anteriormente, se puede leer en él: “Coronda le ofrecería motivos para su inspiración en sus diversos rincones tan favorecidos por la naturaleza, que ella visitaba con devota frecuencia, después de cumplir sus obligaciones como estudiante. Muchas veces la he visto descender la bajada que da al río... Entonces, la poetisa sabía recorrer la ribera de extremo a extremo, descansando a ratos sobre la limpia gramínea, momento aprovechado para sus apuntes. A la hora de los crepúsculos, ahí estaba Alfonsina como testigo de la puesta del sol...”.

El recuerdo

Concluidos sus estudios, se radica en Rosario donde se desempeña como maestra de grado. Luego fija su residencia definitiva en Buenos Aires.

La jovencita que en 1911 se alejara de Coronda con su humilde título de maestra rural, había llegado a la cima. Sin embargo, la distancia no le impide rememorar esa etapa. En una carta dirigida a una intelectual corondina expresa: “El recuerdo de Coronda y los seres que allí amé es para mí toda una evocación de juventud, de esperanza y de horas en las que creí en el porvenir. No dan los tiempos, por lo general, calor suficiente al corazón para que éste olvide. Al contrario, mientras más fácil parece todo, externamente más quiere el alma acercarse a los viejos afectos. Pero he pasado horas muy duras, que ojalá no se repitan. Sabía, por una y otra noticia, que la escuela progresaba. ¡No imagina usted cuánto la quiero! Más de una vez he soñado con ella, con su edificio, para mí nuevo, cuando la idea de un viaje por el interior se mezclaba en mis proyectos. Algún día iré”. Y cumple su promesa. En 1930 vuelve por pocos días al que entonces era un pequeño pueblo y visita a sus profesoras.

En 1934 visita Coronda por última vez. Aunque se sentía cansada se mostraba “alegre, festiva”. Ma. Margarita Gervassoni dice: “Y generosa siempre, Coronda la escuchó declamar magistralmente, en una fiesta, algunos de sus versos. Ésta es la última impresión que nos dejó”.

En octubre de 1938 , conocida la noticia de su fallecimiento, la Dirección de la Escuela Normal Nº 1 José Elías Galisteo de Coronda realiza, en el salón de actos un “funeral cívico” en su homenaje. En cierta oportunidad, la Biblioteca Popular Cnel. José Rodríguez y el Centro Cultural Amigos de nuestra historia publicaron un detalle de su participación en diversas áreas del arte, con la siguiente introducción: “Salones y patios del antiguo edificio de la Escuela Normal, hogares corondinos, una vieja casa entre Sarmiento y 9 de Julio que aún conserva algunas características de la época, las calles por entonces cubiertas de rubia arena supieron de los dos breves años de permanencia de Alfonsina Storni en Coronda como alumna de la Escuela Normal Mixta de Maestros Rurales.

En esta síntesis quedan aprisionados algunos testimonios de su paso, para que el tiempo no los borre para siempre. Frente a la magnitud de su gloria resultarán datos intrascendentes, pero los corondinos sabemos que son de ella y nuestros, en la estrecha e innegable intimidad que sellara el destino”.

Fuentes y bibliografía:

Archivo de la Escuela de Enseñanza Media Nº 201 José Elías Galisteo (ex Escuela Normal Nº 1) de Coronda: Memoria Anual 1938 y Documentos varios.

Marioni Berra, Alcira: “Nombres en el Recuerdo” Coronda 1997.

Giménez, Eudocio S.: “Alfonsina Storni en Coronda” Diario La Capital Rosario, domingo 20 de octubre de 1957.

Hernández, Carlos Alberto: “Alfonsina Storni en Coronda”- Diario El Litoral Santa Fe.



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