EN RESTAURACIÓN Y ARMADO
EN RESTAURACIÓN Y ARMADO
Hacia la puesta en valor de Los Niños Cazadores
El plato o copa de la fuente ya tiene su forma. Se trata de una nueva pieza realizada por el escultor santafesino Héctor Welschen.

Con un trabajo diario y artesanal, el escultor llega a la realización de un plato de mármol de Carrara de 1,20 metro de diámetro, por 25 cm de espesor, de casi 800 kilos. Foto:GENTILEZA WELSCHEN
De la redacción de El Litoral
El escultor Héctor Welschen se encuentra trabajando en el tramo final del nuevo plato de mármol de Carrara que pertenece a la escultura Los Niños Cazadores.
Cabe recordar que el grupo escultórico fue trasladado al Área de Restauración del Museo Municipal Sor Josefa y que el plato o copa de la fuente, que terminó de romperse a mediados de 2013, se debió realizar nuevamente.
Con una inversión de la Municipalidad de 50 mil pesos, Welschen, reconocido artista de nuestro medio, encaró hace dos meses y medio la construcción de la pieza que casi llega a su fin. “Estoy muy entusiasmado -señaló-, me encanta trabajar con este material, mármol de Carrara”. Con un trabajo intenso diario y artesanal, el hacedor llega a la construcción de un plato de 1.20 metros de diámetro por 25 cm de espesor.
Héctor está aguardando que algunos de sus amigos vayan a visitarlo, su intención es que lo ayuden a dar contrapeso a la grúa, ya que debe dar vuelta el plato que pesa cerca de 800 kilos para poder trabajar la otra cara.
SENTIDO Y CONTEXTO
La escultura se encontraba emplazada en La Rioja y San Martín, luego de su restauración tendrá un nuevo lugar, un futuro patio interior del Sor Josefa, un espacio abierto al público donde se garantice una correcta conservación del patrimonio cultural.
En la oportunidad del traslado de la fuente, Gustavo Vittori desarrolló una serie de argumentos para aplaudir el hecho: “Cuando se la instaló, señalamos lo inapropiado de la decisión; en primer lugar, por la manifiesta falta de escala del grupo escultórico respecto de la iglesia del Carmen, que espiga hacia las alturas sus torres-campanarios y achata por contraste a la fuentecita que queda aún más pequeña de lo que es.
“Al problema de escala, se sumaban los de contexto y sentido, contradicciones acentuadas por la reconfiguración cada día más heterogénea de la calle-mercado, no sólo en lo concerniente a la diversidad de su oferta sino a la continua incorporación de elementos de las más variadas y disonantes cepas ornamentales.
“En relación con el constante flujo peatonal de calle San Martín, la fuente obra como una barrera, realidad agravada por la expansión sobre la vereda del mobiliario del bar que ocupa la esquina suroeste de la intersección con La Rioja. “Con relación a la materialidad de la pieza hay que decir que la ubicación no podría ser peor, ya que está expuesta a un alto nivel de polución ambiental y a las vibraciones que produce el permanente paso de ómnibus y automóviles a escasos metros de la fuente, causa de fisuras y patologías visibles en la “piel” de la fuente-escultura”.
La obra es una réplica de otra del mismo nombre, del escultor Pierre Mazeline (1632-1708), ubicada en L’ Allée d’ Eau (la Avenida del Agua), que conduce a la Fuente de Neptuno, en los jardines de Versalles, Francia.
Trayectoria
Welschen nació en 1951 en nuestra ciudad. En 1978 se recibió de Profesor de Artes Visuales en la Escuela Provincial de Artes Visuales Juan Mantovani.
Obtuvo numerosas distinciones, entre ellas, en 1988 el primer premio del 55º Salón de Artistas Plásticos Santafesinos; en el 94, primer premio adquisición Subsecretaría de Cultura de la provincia de Santa Fe en el Segundo Encuentro Nacional de Escultura en madera en Rosario; en 2000, primer premio adquisición Gobierno de la Provincia de Santa Fe en el 77º Salón Anual de Santa Fe Museo Rosa Galisteo de Rodríguez; y en 2004, primer premio adquisición en el 1º Simposio de Escultura en Madera de Tucumán.
Tiene numerosas exposiciones individuales y participó de decenas de encuentros de escultores.