Cuentos de Sue Grafton

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Sue Grafton.

 

Por Marcelo Adleri

“Kinsey y yo”, de Sue Grafton. Traducción de Victoria Ordóñez Diví. Tusquets Editores. Buenos Aires, 2013.

Si nos atenemos a la clásica división del género policial según la pertenencia a una tradición inglesa -en la cual se privilegia el enigma- y la norteamericana del hard-boiled -en la que lo social y la violencia adquieren un peso decisivo- estos cuentos de la estadounidense Sue Grafton se inclinan decisivamente hacia la corriente inglesa. Incluso en el humor que subyace en estos relatos, un humor que en la novela policial “a la inglesa” da un toque de ligereza y una posibilidad de descarga a la tensión de argumentos que dan cuenta de las pasiones y oscuridades más inquietantes del ser humano, mientras que en la novela policial negra el humor es siempre negro, un refuerzo a la crítica social, al cinismo o la impiedad.

En efecto, el último de los cuentos, titulado “El juego de las mentiras”, se remite prácticamente a un célebre problema de lógica. Desde luego el contexto es distinto (los paisajes de California, las costumbres y comportamientos de nuestro tiempo), pero la autora misma en la introducción define a sus cuentos como de intriga, es decir, que plantean misteriosos delitos que el detective, la treintañera Kinsey Millhone en cuestión, debe resolver.

Los primeros nueve cuentos del libro tienen como protagonista a esa Kinsey Millhone, que se hizo famosa por las novelas A de adulterio, B de bestias, C de cadáver, y así sucesivamente hasta V de venganza, que es la última de la serie publicada en castellano. Su creadora cuenta que el personaje le nació en 1977 y fue introduciéndose en su subconsciente “con la astucia de un gato callejero que supo” antes que ella que permanecería a su lado para siempre. Las historias suceden en la década del ‘80 porque Grafton decidió que Kinsey sólo envejecería un año y medio por cada dos libros y medio. En A de adulterio y en varios de los primeros relatos, Kinsey tiene 32 años; en el último, 37.

Los trece breves relatos que completan el volumen presentan una veta muy distinta de Grafton. Son cuentos intimistas, de especial densidad emotiva, cuya brevedad les dona una especial contención y contundencia. En la introducción a ellos, la autora nos cuenta de su infancia difícil con dos padres alcohólicos y su joven matrimonio. Para estos cuentos intimistas hizo nacer a otro personaje recurrente, Kit Blue, y confiesa que si Kinsey Millhone constituye su alter ego, Kit Blue es simplemente una versión más joven de sí misma.