La deuda original era de U$S 1.879 millones

Un “pagadiós” que quintuplicó costos

Aunque atendió e hizo arreglos con 86 países deudores en los últimos años, el Club de París es un foro informal originalmente creado por 19 Estados para atender específicamente las deudas argentinas. Se creó en 1956.

Los miembros del club son Estados Unidos, Inglaterra, Austria, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Israel, Italia, Japón, Holanda, Rusia, España, Suiza, Suecia, Australia, Noruega y Bélgica. Sólo con los tres últimos la Argentina no tiene deudas impagas.

El Estado nacional negoció con el club en 1962, 1965, 1985, 1987, 1989, 1991 y 1992. Pero cayó en “default” tras la crisis de 2001 y la decisión del fugaz presidente Adolfo Rodríguez Saá de no pagar acreencias externas.

Durante los sucesivos gobiernos -incluida la década ganada- esa sostenida decisión implicó que la deuda de U$S 1.879 millones, por los intereses y punitorios más la revaluación de las monedas internacionales, alcanzara U$S 6.450 millones.

En diciembre de 2008, el gobierno de Cristina Kirchner anunció desde el atril que cancelaría esa cuenta al contado, con reservas del BCRA, tal como lo hiciera Néstor con el FMI. Pero la crisis internacional se interpuso y la solución se volvió a postergar.

El caso pone en perspectiva el valor del acuerdo alcanzado por Axel Kicillof, y también el costo que significó no honrar deudas durante tantos años. “Patear la pelota” para adelante no resultó buen negocio, aún sin contar la cantidad de exportaciones y de prefinanciación que el país perdió por no tener un criterio más consistente en una economía globalizada, incluso a los efectos de la defensa del trabajo y el mercado internos.