60 años de una epopeya
El inigualable Juan Manuel Fangio ganó el Gran Premio de Francia de Fórmula Uno del año 1954, escoltado por su compañero de equipo Karl Kling. De esta forma, se concretó el primer 1-2 para la escuadra Mercedes, con los rendidores modelos W196 R.
M&T
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En un año que se perfila como histórico para el equipo Mercedes AMG Petronas y como una muestra más de que la casa alemana es historia viva de la Fórmula 1, la marca celebra las seis décadas del doblete obtenido por Juan Manuel Fangio y Karl Kling en el Gran Premio de Francia disputado en el circuito de la ciudad de Reims. Esta conmemoración coincidió con el aniversario del natalicio del histórico campeón del automovilismo argentino, el querido “Chueco”, quien hubiera cumplido 103 años el pasado 24 de junio.
Hace casi sesenta años, se cumplen este viernes 4 de julio de 1954, Juan Manuel Fangio y Karl Kling ganaron en Reims el Gran Premio galo. Se trató de la primera carrera triunfadora con los Mercedes-Benz “Flecha de Plata” modelo W 196 R. Mercedes-Benz marcó así, con una doble victoria, su regreso a la Fórmula 1. A partir de allí comenzó una época gloriosa en la historia del automovilismo de Mercedes-Benz, sobre todo entre 1954 y 1955 donde resultaron campeones.
Esta carrera del Gran Premio de Francia se conoció más tarde como “el Milagro de Reims‘, porque se la vinculó directamente con la Copa Mundial de Fútbol ganada por la selección de Alemania el 4 de julio de 1954 y fue conocida como “el milagro de Berna”. En dicho Mundial de Fútbol, contra todos los pronósticos, la selección alemana derrotó a Hungría por 3 a 2 y se convirtió en campeón por primera vez en su historia. Esta victoria provocó el júbilo en ese país —nueve años después del fin de la Segunda Guerra Mundial—, y ayudó al denominado milagro económico alemán ya que permitió incrementar el espíritu nacionalista y la autoestima en ese país.
La inolvidable carrera
Al volante del nuevo Mercedes-Benz W 196 R, Juan Manuel Fangio ganó en Reims delante de su coequiper, Karl Kling. Con este triunfo en la región de Champagne, Mercedes-Benz una vez más escribió un capítulo nuevo en la historia del automovilismo, exactamente 40 años después de la triple victoria de la marca en el Gran Premio francés de 1914, disputado en Lyon.
Sólo una fracción de segundo hubo entre Fangio y Kling al cruzar la línea de llegada en Reims. Juan Manuel Fangio y Karl Kling lograron una doble victoria para el flamante Mercedes-Benz W 196 R. Ellos fueron seguidos por Robert Manzon (Ferrari) en tercera posición pero muy detrás de los ganadores. Con este gran doblete quedó demostrado la superioridad de aquel nuevo “Flecha de Plata” construido bajo las reglas de la nueva Fórmula de 2.5 litros, que estaba haciendo su primera aparición en la competición en el circuito rápido en la región de Champagne.
Fue con este magnífico éxito que Mercedes-Benz anunció su regreso a los Grandes Premios después de una ausencia de 15 años y fue un momento mágico de gran importancia histórica, porque exactamente 40 años antes, el 4 de julio de 1914, Mercedes había logrado la legendaria triple victoria en el Grand Prix del l’Automobile Club de Francia (l’ACF ) en Reims.
La victoria obtenida por Fangio y Kling en 1954 no fue un logro aislado ya que marcó el comienzo de una nueva era para la marca. Mercedes-Benz iba a dominar la escena de la de Fórmula 1, con el W 196 R. En 1954 Fangio —quien ese año y en 1955 fue campeón mundial de Fórmula 1—, condujo el Mercedes-Benz W 196 R a la victoria en Francia, Alemania (Nürburgring), Suiza (Bremgarten) e Italia (en el mítico Monza). Incluso antes de que Mercedes-Benz regresara a la F-1 con la W 196 R, Fangio —quien había sido campeón del mundo en 1951 con Alfa Romeo—, había comenzado la temporada 1954 ganando los grandes premios en Argentina (Buenos Aires) y Bélgica (Spa-Francorchamps) para Maserati.
Desde la pole
En 1954, Juan Manuel Fangio, Karl Kling y Hans Herrmann eran los tres pilotos del equipo Mercedes-Benz. Para el día de la carrera en Reims, Fangio y Kling habían asegurado el primer y segundo lugar en la grilla de partida durante la calificación, mientras que Hans Herrmann arrancó desde la tercera fila. Participaron 21 autos en la línea de salida en la 41ª Grand Prix de l’ACF: Ferrari, Gordini, HWM, y Maserati, además de Mercedes-Benz. La carrera fue a 61 vueltas de 8,3 kilómetros.
Cuando comenzó la competencia a las 2:45 p.m., Fangio (Nº 18) y Kling (Nº 20) tomaron la delantera, mientras que Hans Herrmann (con el 22) se abrió camino rápidamente hacia adelante, e incluso logró un récord de vueltas (2:32,9 minutos, que corresponde a un promedio de 195,463 km/h).
Desde la vuelta 11 los tres W 196 R iban a la cabeza, pero en la vuelta 17 Hans Herrmann se vio obligado a retirarse con daños insalvables en el motor.
Las dos “Flechas de Plata” restantes lucharon un duelo apasionante como punteros del circuito. Por error el comentarista de radio alemán, Reiner Günzler, quien anunció la victoria de Kling en la vuelta 60. Sin embargo quedaba una vuelta por recorrer, y Fangio ganó la carrera después de 506,4 kilómetros con una ventaja de sólo “medio cuerpo”. En las carreras subsiguientes de las temporadas 1954 y 1955, el GP de Francia fue seguido por otras cinco victorias dobles y cuatro victorias individuales. Fueron un total de diez victorias en sólo 13 carreras de Grand Prix.

El Mercedes-Benz ganador en 1954 del Gran Premio de l’Automobile Club de Francia fue el del motor 2,5 litros W 196 R con un desarrollo completamente nuevo. La W 196 R cumplía con todas las condiciones de la nueva Fórmula del Gran Premio del CSI (Comisión Sportive Internationale): 750 c.c. de desplazamiento con supercargador o 2.500 c.c., sin restricciones en la composición del combustible. La W 196 R desarrolló 188 kW (256 CV) a partir de una cilindrada de 2.496 cc a 8.260 r.p.m. (para la próxima temporada los ingenieros aumentaron su producción a 213 kW/290 CV).
La versión optimizada se utilizó para la primera aparición en 1954, ya que el circuito permitía velocidades muy altas. Después de esta segunda variante con ruedas expuestas continuó. El spaceframe del W 196 R era ligero y robusto; el chasis tenía una suspensión de torsión-barra y un nuevo eje trasero de articulación única oscilación, así como frenos de tambor Duplex turbo refrigerado. Por su planta de energía los ingenieros optaron por un motor de ocho cilindros en línea con inyección directa y desmodrómico (abierta y cerrada) positivamente válvulas sin muelles, lo que hizo altas velocidades del motor por encima de 8.000 r.p.m. es posible.