Edición Sábado 1 de noviembre de 2014

Edición completa del día

Edición impresa del 01/12/2019 | Todos los Títulos

“La humanidad se inundó de alimentos muy tóxicos”

El Dr. Máximo Ravenna visitó nuevamente nuestra ciudad y dialogó sobre la problemática de las personas con sobrepeso y obesidad y el tratamiento que ofrece en su centro médico terapéutico.

TEXTOS. REVISTA NOSOTROS.

 

“El motivo de mi visita a Santa Fe es, simplemente, mostrar que Ravenna no es un nombre ni solamente una marca sino demostrar que es una persona de carne y hueso que trabaja todos los días, aun cuando no está en Buenos Aires, sobre todo cuando viaja con mucho placer a las franquicias”, comenzó a explicar el Dr. Máximo Ravenna, creador del “método de adelgazamiento saludable, rápido, eficaz y duradero, sin medicamentos ni cirugías” que se ofrece en nuestra ciudad.

Y reflexionó sobre este intercambio que se produce durante las charlas o eventos que ofrece durante su estadía: “Cuando vengo también se produce un impacto muy importante, un fenómeno muy particular, tanto en mí como en la gente que me recibe: hay mucho compromiso con algo que va más allá de lo que es simplemente una dieta. El tratamiento es algo enormemente más complejo, es la suma de mantener la rigurosidad con lo que se come, desdramatizar la vida que uno lleva y ponerle pilas a un trabajo duro”.

Asimismo, se refirió a la problemática que atraviesan sus pacientes: “La obesidad es una verdadera enfermedad social, de estilo de vida, que no es patrimonio de los gordos. Los gordos que eran obesos desde chiquitos, en los años 60 ó 70, representaban un 10 ó 12% de la población, mientras que hoy superan el 40 y 50% los obesos, más el 30 ó 40% de gente con sobrepeso, en promedio, según el país. Esto ocurre porque el medio en el que uno se desenvuelve condiciona tendencias y, después de centenares de años, se llegaría a modificar el genotipo”.

En tanto, el Dr. Ravenna planteó que “hoy, la humanidad se inundó de alimentos muy tóxicos. No sabemos si son adictivos, hedónicos (placenteros) o inflamatorios. Las tres cosas son horribles. Sabemos que el comer reemplaza estados que uno no logra encontrar para adentro y a veces ni con la gente. A esto se suma la nanoadicción o tecnoadicción de los últimos 15 años que empezó a incrementar la obesidad y algunas otras malas costumbres. Evidentemente, la quietud, la hiperactividad cerebral, la falta de atención descontrolada genera una persona que se crispa, duerme mal, que toma más, que come más, que sale de su equilibrio”.

Y opinó: “Uno aumenta de peso por estar desatento y cuando quiere retroceder y ganarle al ‘tiempo perdido’ cada minuto, cada día, debe estar atento, no tentarse, hasta que se automatiza. Esto debe pasar en la primera etapa, de descenso de peso, y cuando se llega a la de mantenimiento, hay que entrenar cómo vivir como flaco, con un alma de gordo, en un mundo que engorda”.

GENERAR INTERÉS EN EL PACIENTE

Con respecto al tratamiento que brindan en su centro terapéutico, el profesional planteó que “no es vender humo: con este método tenemos a resguardo todos los puntos que tenemos que cuidar. Lo principal es generar en el paciente las ganas, el compromiso, el interés de recorrer este camino con nosotros. El método es perfecto pero nosotros somos imperfectos y el paciente es tan imperfecto como nosotros”.

Por otra parte, mencionó que “con el tratamiento tratamos de cubrir todas las áreas donde se quiebra la estabilidad de este paciente. Realizan gimnasia funcional, que pueden hacer en el Centro Terapéutico, o se genera alguna actividad aeróbica como bicicleta o caminata o lo que cada paciente pueda, según cada caso. Además, tienen un acompañamiento ambiental, conductual, psicológico -a veces profundo-. Sirve para ordenar, estructurar, generar un estado de atención, incluso un estado de obediencia casi sin cuestionamiento y, si lo hay, que no sea psicopático”.

Por último, se refirió a las viandas hipocalóricas que ofrecen. “Les damos viandas para que no tengan dudas de lo que comen y coman medido. Están calculadas calóricamente, de manera de que no les sea complicado saber qué elegir. Son viandas hipocalóricas, comidas que tienden a ser normoproteicas pero un poco más proteicas que con hidratos de carbono, que es la línea que genera más saciedad. No son comidas con grasas saturadas sino con poca cantidad de aceites vegetales. Son comidas adelgazantes que generan estímulo en el centro de la saciedad (o bloquean el centro del hambre en el cerebro)”.

Y agregó: “El tratamiento grupal es fundamental y sirve para que el paciente no esté sólo de un día para el otro, de una semana para la otra, ya que queda muy debilitado frente a la suma de contactos que tiene con la comida. Se les dan técnicas y armas para fortalecerse en este sentido. Además, como no son grupos cerrados participan pacientes que vienen desde hace mucho tiempo y sirven de espejo para los que recién comienzan. Son la esperanza para esos compañeros, que pudieron hacerlo”.

Charlas y novedades

El Dr. Máximo Ravenna llegó a nuestra ciudad nuevamente el pasado 23 de octubre para ofrecer una charla al grupo terapéutico de su Centro Médico Terapéutico Santa Fe. También disertó en la Universidad Católica de Santa Fe sobre “Mientras vamos y venimos.. el mundo engorda”, destinada al público en general. Al día siguiente, el profesional participó de la inauguración de un nuevo Centro Médico en Rosario, ubicado en Ituzaingó 1209, donde también brindó una charla abierta a la comunidad.



tapa
Opinión
D�a de los difuntos
por P. Hilmar M. Zanello
Cr�nica pol�tica
por Rogelio Alaniz
Al margen de la cr�nica
Pulsos de la pol�tica provincial
por Dar�o H. Schueri
Necrológicas Anteriores