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Atención a lo que se escribe en la red

Vale la pena mirarse de vez en cuando en el espejo de la virtualidad y preguntarse: ¿Cómo cae lo que estoy escribiendo? ¿Qué impacto puede tener en otros? Lo publicado puede tener un fuerte impacto a nivel laboral.

TEXTOS. REVISTA NOSOTROS. FUENTE. DPA.

Atención a lo que se escribe en la red
 

Lo que se escribe en las redes sociales no siempre es de índole privada. Puede tener un fuerte impacto a nivel laboral, incluso para los empleados que no ocupan altos cargos ni políticos ni empresariales.

Un ejemplo extremo lo dio Justine Sacco, que antes de partir en vuelo hacia Ciudad del Cabo tuiteó: “Parto a África. Espero no pescarme sida. Es una broma. ¡Soy blanca!”. Cuando la treintañera bajó del avión, su empleador ya se había distanciado públicamente de sus declaraciones y poco después Sacco había perdido su puesto en la empresa estadounidense para la que trabajaba.

Si bien se trata de un caso extremo, deja en claro que las declaraciones que se hacen en la red impactan en la carrera profesional, incluso si uno cree que está escribiendo para un público acotado.

Sacco había tuiteado para “sólo” 170 seguidores, pero al generar revuelo sus líneas fueron retuiteadas en pocas horas en cuentas de todo el mundo.

CUIDAR LA EXPOSICIÓN

Desde ya, no toda espontaneidad derivará en un despido, pero vale la pena mirarse de vez en cuando en el espejo de la virtualidad y preguntarse: ¿Cómo cae esto que estoy escribiendo? ¿Qué impacto puede tener en otros? Esto no significa que sólo se puedan publicar cosas escritas desde una pose. Las redes sociales pretenden ser un reflejo de la vida real de sus usuarios y llevan a que sea prácticamente imposible publicar desde una artificialidad impostada.

Sin embargo, hoy todos se preguntan en qué redes publican qué frases, y no pocos piensan también en qué imagen le están dando a su empleador o a sus posibles superiores futuros.

Además, está claro que el rubro en el que trabaja cada uno marca una gran diferencia.

“Yo, como empleado, también tengo derecho a ejercer mi libertad de expresión. Pero debo hacerlo en cierto marco”, observa el abogado Michael Terhaag. Las ofensas nunca son bienvenidas, mientras que la comunicación de hechos nunca puede ser criticada. Los tuits al estilo de “esta semana horas extra todos los días...” no pueden ser motivo de ataques si son ciertos.

Hay muchas personas que gozan de ser controvertidas en las redes. Disfrutan de publicar frases polémicas para generar debate. En esos casos, nunca está de más mencionar que uno está escribiendo a título personal, y no desde la perspectiva de un equipo de trabajo. Añadiendo además algo como “al menos eso es lo que opino yo” también se deja la puerta abierta a aceptar otras perspectivas.

Como el sector ha vivido una expansión enorme y todos tienen un alto grado de exposición pública, muchas compañías han optado por redactar una guía de cómo esperan que se manejen sus empleados en las redes o han decidido poner a disposición a alguien que pueda asesorar en estos temas cuando surgen problemas.

Esto pasa a ser fundamental cuando la empresa utiliza las redes sociales para la comunicación interna o externa.



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