MÚSICOS SANTAFESINOS EN EL VECINO PAÍS
“En Bolivia hay buena escuela de guitarra”
MÚSICOS SANTAFESINOS EN EL VECINO PAÍS
“En Bolivia hay buena escuela de guitarra”
Exequiel Ricca y Fabián Pínola se presentaron en dúo en festivales convocados por guitarristas, realizados en Sucre y en Tarija. Ofrecieron obras de reconocidos autores de la música popular argentina y composiciones propias. Fue un momento de intercambio con músicos de varios países del mundo.

El repertorio que llevaron los intérpretes santafesinos a los encuentros realizados en Bolivia incluyó diversos géneros musicales argentinos. Foto: Gentileza Producción
Juan Ignacio Novak
Con una propuesta novedosa (interpretación de distintos ritmos folclóricos argentinos con instrumentos no originales de cada estilo) el dúo integrado por los santafesinos Exequiel Ricca y Fabián Pínola participó en festivales de guitarras realizados en las ciudades bolivianas de Sucre y Tarija. Allí confluyeron intérpretes y compositores de distintas partes del mundo vinculados al instrumento de cuerdas, desde Alemania e Italia hasta México, Perú y Argentina.
“Participé el año pasado como solista de guitarra, llevando el material de mi disco. Fue una experiencia muy linda, quedó la amistad con los organizadores y este año me volvieron a invitar”, explicó Exequiel a El Litoral. “Este año participamos en dúo con Fabián, quien toca aerófonos y hace percusión. Preparamos un repertorio de tango y folclore, con arreglos propios, también composiciones mías. Hay muy buena escuela de guitarra en Bolivia. Eso fue una sorpresa para mí”, apuntó.
—¿Qué autores eligieron para el repertorio?
—Atahualpa Yupanqui, Eduardo Falú, Astor Piazzolla, Juan Carlos Cobián. Lo novedoso de nuestro dúo es que hacemos una propuesta con instrumentos no originales del estilo. Por ejemplo, tocamos una canción del Litoral con aerófonos, que son de la región andina. Es una fusión de ritmos, pero también dentro de la plantilla instrumental. Es interesante.
—¿Cómo fue la recepción de esa propuesta en Bolivia?
—Muy buena, les encantó. Íbamos con un poco de cuidado, porque ir a tocar aerófonos a Bolivia era meterse en terreno de ellos. Es más exigente, porque allí manejan muy bien todo lo que tiene que ver con charangos, aerófonos, sikus, tarkas. Pero lo tomaron muy bien, les pareció una propuesta original desde el punto de vista de la sonoridad que se quiso lograr con las obras y los arreglos. Incluso en las composiciones mías, al usar las aerófonos, quedaron climas muy cálidos.
—¿Qué composiciones tuyas presentaste?
—Toqué chacarera, una canción del Litoral y un candombe. Además de la participación con el dúo, dirigí una obra que me estrenó un ensamble boliviano de guitarras. Ese ensamble conforma un espacio que denominan “Círculo de Cuerdas”, que tiene una finalidad colaborativa y pedagógica. A su vez, dicté una clase magistral de técnica en guitarra clásica y recursos tímbricos aplicados para la guitarra en conjunto. Fabián dio una charla sobre ritmos musicales argentinos.
—¿Pudieron intercambiar experiencias con guitarristas de otros países?
—De hecho, la obra que me estrenó el ensamble en Bolivia, me la pidió una guitarrista de Alemania, que tiene cátedras de Guitarra y Música de Cámara en Berlín. Me dijo que la iba a usar y eso fue una felicidad. A los guitarristas de otros lugares del mundo les gusta mucho la música argentina. El folclore y el tango son bien recibidos. Gustó nuestro repertorio y el hecho de que lo hayamos presentado con arreglos cuidados y partituras.
—¿Cuáles son tus proyectos?
—Seguir trabajando en dúo con Fabián. Queremos grabar un material para que quede registrado el repertorio que venimos tocando y poder expandir nuestro trabajo. También quedé motivado con la composición, la idea es poder editar algún libro.