A pesar del viento en contra
A pesar del viento en contra
Briket activó inversiones por $ 54 M para una nueva planta

Más empleo. Una de las claves de la movida tiene que ver con que le permitirá a la firma rosarina expandirse hacia nuevos mercados y aumentar un 10% la plantilla laboral. Foto: Gentileza
Ariel Echecury
El avance de las importaciones y la baja en el consumo complicaron el escenario para el sector de la línea blanca que en 2016 debió remar fuerte para salir a flote. A pesar del contexto desfavorable, y aunque los números del primer cuatrimestre, no muestran un cambio de rumbo ni mucho menos, la fábrica de heladeras, freezers y exhibidoras Briket, puso en marcha un plan de inversión para la segunda parte del año.
La firma con sede en la zona sur de la ciudad de Rosario desembolsó $54 M para sumar una nueva nave de producción a su planta industrial de Ovidio Lagos al 7000. Allí, Briket planea desarrollar refrigeradores de mayor eficiencia energética para disminuir el consumo de electricidad, construidos con materiales ecológicos como lo marcan protocolos de normas internacionales.
La planta contará con 3.000 m2 y, si todo avanza de acuerdo con los plazos previstos, estará lista a finales del mes de septiembre, justo para encarar “la temporada fuerte del rubro”. “Con algunos créditos que hemos conseguido, estamos invirtiendo para desarrollar productos de bajo consumo e incorporado nuevas maquinarias con el objetivo de optimizar los procesos productivos”, contó a El Litoral Roberto Lenzi, al frente de Briket y también presidente de la Cámara Argentina de Industrias de Refrigeración y Aire Acondicionado (Cairaa).
Nuevos productos y más mercados
Una de las claves de la movida tiene que ver con que le permitirá a la firma rosarina expandirse hacia nuevos mercados y aumentar un 10% la plantilla laboral, que actualmente hoy es de 340 empleados. A su vez, el emprendimiento implica la ampliación de la capacidad productiva de la fábrica en el orden del 20%. Todo un logro, en tiempos de retracción de la actividad.
“La idea es sumar equipamiento para bajar costos, mejorar la productividad y agregar líneas de producción con nuevos productos para abastecer más mercados”, apuntó el empresario que comanda una firma con casi 60 años de historia. De esta manera, Briket planea lanzar en los próximos meses modelos de freezers, exhibidoras y heladeras de bajo consumo energético que hasta ahora no se fabricaban en la Argentina y así ponerse al corriente de la nueva tendencia del mercado de línea blanca que vira hacia los aparatos ecológicos.
“Además, estamos sumando nueva maquinaria como inyectoras de poliuretano, matricería; siempre con el doble objetivo de bajar costos y ser más competitivos”, aseguró Lenzi. Para eso, la compañía que conforma el llamado “polo del frío” en Rosario, junto a Frimetal (Gafa) y Electrolux, entre otras, apuesta fuerte por agrandar su portfolio de productos.
“Hoy, una heladera argentina compite con cualquiera del mundo, pero las cargas impositivas son muy altas. La mano de obra local tiene un montón de impuestos adicionales que distorsionan el costo con respecto a otros países. A eso, hay que sumarle los costos logísticos, ya que no tenemos infraestructura”, describió el empresario, sobre temas que considera la industria debe resolver puertas adentro.
Roberto Lenzi
Presidente de Briket
Cómo viene la mano
Un factor que preocupa a los empresarios del rubro es la caída en las ventas que registra el sector de la línea blanca. Para Lenzi, el mercado “está amesetado”, ya que los registros se mantienen igual que fines del 2016, cuando hubo un leve repunte de las ventas. “Hoy, estamos trabajando turno y medio, regulando con el personal que tenemos, suspendimos horas extras pero entendemos que la situación todavía no es grave. Estamos esperando que el mercado reaccione, y confiamos en que en el segundo semestre se pueda reactivar”, opinó Lenzi.
Los números son poco alentadores, y según el Observatorio de Importaciones provincial, en los primeros cuatro meses de 2017 ingresaron 25 mil heladeras, un 175 por ciento más que hace dos años. Pero el empresario mantiene intacta las expectativas y asegura que el año “no es tan malo como pintaba” y que esperan crecer un 10%, una vez que el consumo vuelva a retomar la senda del crecimiento. “Somos optimistas en que con el retorno de las cuotas sin interés, algo que esperemos suceda en el corto plazo, y con un alza en el poder adquisitivo de la gente, la realidad va a ser distinta para el sector”, opinó Lenzi.

Incremento. Línea de producción de Briket que ahora se verá ampliada en tres mil metros con una nueva nave.
Foto: Gentileza
Alerta importados
El año pasado, la importación de electrodomésticos desplazó a los productos nacionales y ganó participación en el mercado, especialmente en lavavajillas (donde la fabricación local retrocedió 28%) y afeitadoras (perdió 12%), según un informe de Ecolatina y Key Market. “Se espera que, tras la fuerte caída de 2016 (el consumo interno retrocedió 19%), las ventas se reactiven este año como consecuencia de la recuperación del salario, pero nuevamente las importaciones crecerían más que la oferta nacional”, señaló el trabajo.
Por su parte, la reversión parcial del Programa Precios Transparentes, sumado a la prórroga del Plan Ahora 12 y Ahora 18, son elementos que mejorarían el acceso a la compra de electrodomésticos. Asimismo, la vigencia de créditos personales en la banca pública con tasas de interés subsidiadas y con hasta 50 cuotas fijas para la adquisición de artefactos para el hogar contribuiría a apuntalar la demanda del sector.
Es por eso que se espera que la fabricación de artefactos nacionales crezca en 2017, pero a un menor ritmo que el consumo, producto de la mayor entrada de bienes extranjeros.
Fábrica familiar
La fábrica de línea blanca Briket tiene 68 años y lleva 20 en la zona sur. Con la mudanza, arrancó la tecnificación de la planta, que pasó a tener 10 mil metros cubiertos. Al cabo de un tiempo, Briket logró colocar sus modelos de heladeras, freezers y exhibidoras en las grandes cadenas de venta de electrodomésticos. “Somos una familia, que siempre apuntó a la línea blanca. Fundada por mi padre y mi tío; ahora, estamos con mi hermano y ya vienen los nietos también empujando”, graficó Lenzi, un apellido con peso propio en el rubro.