llegan cartas

Don Roque Otrino

PABLO GIGLIOTTI

DNI 6.200.584

Agradeciendo la gentileza que me brindan para poder expresarme, hoy quiero memorar a un personaje que dejó mucho en el Club Atlético Colón. Me estoy refiriendo a don Roque Otrino, un ser extraordinario, con una capacidad de trabajo inigualable.

Lo conocí en la década del 50, cuando tenía su taller de electricidad de automóviles en calle Junín, entre Francia y Urquiza. En cualquier momento lo llamaban desde el club, y allí, dejando sus tareas, se presentaba de inmediato para tratar de solucionar cualquier tipo de emergencias, por supuesto, sin ningún interés para su querido Colón. Quizás, un poco gruñón, pero siempre dispuesto a cumplir con la tarea encomendada. Llegó el momento que un día la C.D. dispuso designarlo intendente del estadio. Muy acertados los directivos cuando decidieron construir ese gran gimnasio, con su nombre, como homenaje por su paso y por mucho tiempo por su querido Colón.

Así, sencillamente, mi sincero homenaje a Don Roque Otrino.