Juicio por la cocina de cocaína más grande del país
Juicio por la cocina de cocaína más grande del país
Operación Flipper: “Hicimos una cadena humana para sacar la droga”
Lo declaró un policía federal que participó del operativo en el que fue detenido Delfín Zacarías, en una lujosa quinta de la localidad de Funes, en el Gran Rosario. Producto del allanamiento se secuestraron casi 200 kilos de cocaína y 2.000 litros de precursores químicos.

El juicio oral contra la familia Zacarías se inició el pasado 16 de mayo ante el Tribunal Oral Federal 1 de Rosario.
Foto: Marcelo Manera
Télam
Un suboficial de la Policía Federal que participó del procedimiento en el que se secuestraron casi 200 kilos de cocaína y 2.000 litros de precursores químicos al presunto narco Delfín David Zacarías aseguró este jueves, durante el juicio oral, que ante la gran cantidad de drogas tuvieron que hacer “una cadena humana para sacar todo lo que había” en la casaquinta allanada.
Al declarar como testigo ante el Tribunal Oral Federal 1 de Rosario -integrado por Ricardo Moisés Vázquez, Otmar Paulucci y Germán Sutter-, el policía recordó que el día del allanamiento “tuvimos que hacer una cadena humana para sacar todo lo que había adentro, era mucha cantidad de bidones, bolsas, prensas y una máquina industrial de secado”.
La cocina de cocaína hallada durante el Operativo Flipper, en una casaquinta de Funes el 5 de septiembre de 2013, donde detuvieron a Zacarías junto a su esposa Sandra Inés Marín, fue considerada la de mayor envergadura del país. En la elevación a juicio del caso, el fiscal Federico Reynares Solari detalló que según una pericia de Gendarmería en el lugar se secuestraron 197 kilos de cocaína y 27 bidones de acetona, de un total de 100 que Zacarías habría comprado a Hugo Silva, un hombre de Don Torcuato que también llegó a juicio.
Testigos
El policía de apellido Besada confirmó en la audiencia de este jueves del juicio oral que en la vivienda de calle Las Achiras 2528 de Funes, se secuestró la droga y los precursores químicos “en presencia de testigos”.
Recordó que durante el procedimiento también fue detenido, en las inmediaciones de esa vivienda, un hijo de Delfín Zacarías llamado Joel Abel Zacarías, también acusado en el proceso oral. El suboficial de la Policía Federal también puntualizó que los que contenían la acetona secuestrada “eran bidones grandes, como de veinte litros”.
También declararon otros seis efectivos de la Policía Federal que participaron del procedimiento y de seguimientos previos que la fuerza realizó a Zacarías.
Once imputados
En el juicio están acusados Delfín Zacarías como organizador de una banda dedicada a la producción, tenencia y comercialización de cocaína, su esposa Marín, sus hijos Abel y Flavia Leilén Zacarías y dos empleados de la remisería “Frecuencia Urbana” que la familia tenía en la localidad de Granadero Baigorria, lindera a Rosario hacia el norte. Otros acusados son Ruth Judith Castro, a quien le secuestraron drogas en su domicilio y era el presunto enlace con la Policía, y el operador de la remisería Néstor Fabián Fernández, quien además tenía cuatro autos de la flota a su nombre al igual que una camioneta que utilizaba Zacarías.
También están acusados Hugo Silva como proveedor de los precursores químicos, su hermano Alfredo Silva y un hijo de éste, Javier. Además de los civiles, llegaron a juicio dos policías: José Luis Dabat, alias “He Man”, perteneciente a la Federal; y Diego Martín Comini, ex jefe de Drogas Peligrosas de Santa Fe. Ambos están imputados como partícipes del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
En clave
La investigación la inició la Policía Federal con el dato de un búnker de venta de drogas ubicado en Rosario que manejaba una mujer llamada Olga Beatriz Medina, alias “La Tata”. Los pesquisas determinaron que un vehículo que era de la mujer fue transferido a Delfín Zacarías en presunto pago por una deuda de drogas.
A partir de entonces el fiscal que llevó adelante la instrucción pidió la intervención de los teléfonos de Zacarías y sus familiares. De ese modo, según consta en la causa, descubrieron que Zacarías le había comprado a Hugo Silva 2.000 litros de acetona que éste adquirió por 340.000 pesos en la firma Alconar SA de Buenos Aires, dedicada a la comercialización de productos químicos.
En una escucha dispuesta por la Justicia, Silva le dijo a Zacarías que ya tiene los “mil litros de gasoil” y en otra Delfín Zacarías se queja por la calidad de la acetona al reclamarle que “el motor no agarra, no puedo terminar la ropa”.
El juicio continuará la semana próxima con dos audiencias, en las que seguirán las declaraciones de testigos.