Las mejores anécdotas del “Loco” Gatti...

El sol, el vino y Maradona gordo

El ex arquero, con 74 años, contó sus historias futboleras en un programa de TV. En Santa Fe, solía tomar sol en la costanera, a la altura de un restaurante que se llamaba El Descanso o en el otro que se denominaba El Galetto de Oro (donde ahora está El Quincho de Chiquito). Eran sectores de playas.

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Hugo Orlando Gatti. Un crack de todos los tiempos.

Foto: Clarín

 

Redacción de El Litoral

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Con 74 años, Hugo Orlando Gatti no perdió la frescura que mostraba cuando hacía sus locuras debajo de los tres palos de un arco de fútbol. Como invitado en “Podemos hablar”, el programa que conduce Andy Kusnetzoff, “el Loco” se transformó en una cantera inagotable de anécdotas sobre su extensísima carrera en el fútbol profesional.

Así, sin pelos en la lengua, Gatti contó cómo fue que ayudó para que Oscar Ruggeri, más tarde campeón del mundo en México ‘86 y capitán de la Selección que ganó dos copas América y llegara a la Primera de Boca. Todo tiene que ver con su fanatismo por el sol.

“(Antonio Ubaldo) Rattín, que era el técnico, me vino a preguntar por Ruggeri. Él sabía que yo iba a ver las inferiores, pero no lo hacía porque me gustaba, sino porque quería tomar sol. Así fue que vino y me preguntó. Y yo le digo: un fenómeno. Olvidate. Y mirá la carrera que hizo”, recordó Gatti.

“Nunca usé protector solar. El sol fue parte de mi vida. Te envejece por fuera y te fortalece por dentro. Si tuviera planchada la cara hoy sigo atajando en Boca. Lo hacía jugando al fútbol. Cuando atacaban los de Boca, yo tomaba sol. Lo dijo Alberto J. Armando, el mejor presidente que tuvo Boca en su historia: ¿Gatti es tan grande que cuando juega y ataca el equipo, está tomando sol’”, contó

A su vez, también explicó por qué, apenas debutó en Primera, se llevó a Ruggeri a su mesa. ¿El motivo? ¿El sol? No, el vino.

“Lo elegí para que estuviera en la mesa conmigo. Le pregunté si tomaba vino y me respondió que no. Entonces, lo agarré y le dije que se quedara conmigo. Yo me tomaba todo el vino de él, porque si no había otros jugadores que tomaban. Y te dejaban sólo una botella”, rememoró.

También se refirió a su mejor partido con la Selección, en 1977, en Kiev, cuando el equipo que conducía César Luis Menotti le ganó a la Unión Soviética en un recordado amistoso internacional.

“En Kiev estaba nevando. Y yo me llevé una petaca. Le daba un traguito y me sacaba el frío. Ese día fui el mejor de la cancha porque estaba en pedo... Bah, yo estaba en pedo todos los días porque todos los días regalaba magia”, se agrandó.

Finalmente, recordó la vez que tildó de gordo a Diego Maradona y “el Diez”, que entonces brillaba en Argentinos Juniors, le devolvió la gentileza haciéndole cuatro goles.

“Yo estaba tomando un whisky en un hotel de Santa Fe, donde jugábamos con Boca, y salió la conversación sobre Diego con un periodista. Si no se cuida va a ser un gordito, dije. Me preguntó por qué. Si era un palo. Y le dije: porque tiene culo de gordo”, explicó.

Y cerró: “Lo mío fue genial. ¿Fue gordo Diego o no? Ese día la rompió. Me hizo cuatro goles. Lo que no sabe Diego es que a los dos meses pasó a Boca. Yo me los dejé hacer...”.