https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Jueves 21.11.2019 - Última actualización - 16:44
16:41

Contra una multinacional

Australia: 700 mujeres ganan un juicio a un laboratorio por fallas en una "malla vaginal"

Las demandantes han sido víctimas de dolor crónico debido a dispositivos transvaginales defectuosos.

 <strong>Foto:</strong> Flickr
Foto: Flickr

Foto: Flickr



Contra una multinacional Australia: 700 mujeres ganan un juicio a un laboratorio por fallas en una "malla vaginal" Las demandantes han sido víctimas de dolor crónico debido a dispositivos transvaginales defectuosos. Las demandantes han sido víctimas de dolor crónico debido a dispositivos transvaginales defectuosos.

La demanda judicial impuesta por 700 mujeres australianas contra el gigante multinacional Johnson & Johnson ya ha sido resuelta. La justicia ha dado la razón a todas las víctimas de la malla vaginal comercializada por la farmacéutica estadounidense.

 

 

Un producto para tratar el prolapso pélvico, que es la debilitación de los músculos y tejidos que conformen los órganos pélvicos, o la incontinencia urinaria de esfuerzo, ambas complicaciones comunes del parto.

 

Los dispositivos arruinaron la vida de muchas mujeres, quienes se quedaron con dolor severo crónico y, a menudo, ni siquiera pueden mantener relaciones sexuales. Además, muchas de las perjudicadas tienen secuelas psicológicas.

 

Fuente lucrativa

 

El tribunal federal de Australia ha reconocido que la multinacional Johnson & Johnson utilizó a más de 1300 mujeres como “conejillos de indias” en un experimento regido por el lema “vender primero, probar después”.

 

Las consecuencias, en muchos casos, han sido fatales: infecciones, múltiples complicaciones íntimas, dolor crónico, irritación constante...

 

El tribunal federal escuchó a las tres mujeres que lideraron la acción, Kathryn Gill, Diane Dawson y Ann Sanders. Estas describieron el dolor como “tan malo que luchas por respirar”, “insoportable” y “como un cuchillo en la vagina”.

 

Ahora, ha podido quedar demostrado que los dispositivos no fueron probados adecuadamente antes de ser permitidos en el mercado australiano, aunque Johnson & Johnson y las compañías asociadas conocían claramente el potencial de complicaciones graves.

 

De hecho, la multinacional farmacéutica ha sido acusada de lanzar una fuerte, incluso agresiva, promoción presentando los dispositivos como baratos, fáciles de insertar y libres de riesgos. Esto último ya ha quedado en evidencia.

 

“Sus peligros potenciales fueron minimizados, ignorados, tanto en comunicaciones a médicos como a pacientes”, han alegado las demandantes.

 

Lo peor de todo es el hecho de que cuando las víctimas se quejaban del dolor que sentían, no se les creía ni se las tomaba en serio. Una terrible experiencia que, según la defensora de estas mujeres, ha forjado un vínculo único entre ellas.

 

Las víctimas se quejaron del dolor, pero no se les creía

 

Hablando fuera de la corte, Julie Davis, una de las demandantes, ha dicho que la sentencia es un gran paso adelante que ayudará a sanar el daño causado.

 

Esta misma demandante dijo que la terrible experiencia había hecho su mundo mucho más pequeño “como mujer, una mujer que piensa que puede hacer cualquier cosa y ser lo que quiera ser”. Había afectado sus relaciones, su familia, su confianza en sí misma y hasta su futuro.

 

La filial subsidiaria de Johnson and Johnson, Ethicon, no realizó ningún tipo de ensayo clínico adecuado antes de lanzar los productos al mercado. En adición, cuando las compañías comenzaron a recibir quejas de médicos y pacientes, no investigaron adecuadamente.

 

Tal y como ha declarado la jueza responsable del caso, Anna Katzmann, la compañía guardó silencio sobre los riesgos impredecibles y ese fue el gran error. “Permanecieron públicamente callados acerca de lo que sabían o no sabían ”. Katzmann no tardó en descubrir que los dispositivos podrían causar reacciones impredecibles a cuerpos extraños y complicaciones clínicamente significativas en los pacientes.

 

Por otro lado, se ha podido demostrar que la multinacional hizo grandes esfuerzos para detener a los reguladores que querían expresar preocupaciones sobre los productos. Documentos internos sugirieron que J ohnson & Johnson trató de impedir que el regulador de salud francés, Haute Autorité de Santé, publicara un informe de advertencia contra el uso de dispositivos de malla pélvica no probados, dos años después de que la compañía comenzara a dárselos a mujeres australianas.

 

Johnson & Johnson trató de impedir que saliesen a la luz documentos que ponían en cuestión la fiabilidad de esta malla vaginal

 

Las demandantes han sido capaces de demostrar a la jueza que la empresa farmacéutica temía que el informe “pudiese tener un gran impacto en nuestro negocio si se hiciera público”.

 

Los correos electrónicos internos han revelado que un médico alistado para probar los productos advirtió: “no me gustaría que mi esposa se sometiera a este procedimiento” y no pensó que fuese el único que defendiese dicha opinión.Sin embargo, nadie dijo nada, pues los ingresos monetarias eran bastante elevados.

 

Por si fuera poco, los correos electrónicos presentados ante el tribunal mostraron una actitud insensible e inquietante entre algunos ginecólogos franceses involucrados con la compañía. Algunos médicos llegaron a sugerir a las mujeres que si el dolor era tan fuerte a la hora de hacer el coito, probase con el “sexo anal”.

 

Los productos han sido objeto de acciones colectivas por separado en el Reino Unido y los Estados Unidos, y desde entonces algunos han sido retirados del mercado australiano.

 

Investigaciones separadas han generado serias preguntas sobre los esfuerzos del regulador australiano, la Administración de Productos Terapéuticos (TGA), para garantizar que los dispositivos sean seguros.

 

El tribunal escuchó que los dispositivos estaban permitidos en el mercado porque habían sido autorizados para la venta en la Unión Europea. Pero Katzmann ha defendido que había un “incumplimiento generalizado y sistemático” con los requisitos de la UE.

 

Apelación

 

No hay sentencia firme. El caso ha tardado mucho en resolverse.

 

La audiencia comenzó a mediados de 2017, extendiéndose hasta febrero de 2018, cuando Katzmann comenzó sus deliberaciones.

 

Se ha reconocido como una de las acciones colectivas de responsabilidad por productos más grandes de Australia. Johnson & Johnson aún puede apelar.




Lo más visto
Cumple 50 años el túnel que une bajo el río a Santa Fe y Paraná - Colocación tubos -
Área Metropolitana
Navegá el túnel subfluvial en 3D -  -
Área Metropolitana
En su primera actividad de gobierno, Jatón se reunió con vecinales del norte - Primera acción. El intendente Emilio Jatón inició su mandato en diálogo con vecinos del norte de la ciudad. -
El gabinete que viene: cinco compromisos antes de asumir -  -
#Temas de HOY: El Litoral Podcasts  Colón  Unión  Superliga Argentina  Dólar Hoy  Alberto Fernández  Emilio Jatón  Omar Perotti  

Recomendadas

Descargá gratis la aplicación de EL LITORAL, ¿Desea Instalarla?