A dos años de la canonización de Mama Antula: el día que la Argentina tuvo a su primera santa laica
En el segundo aniversario de un evento histórico, recordamos cómo una ceremonia en el Vaticano consolidó a una figura nacional como ícono de la fe y la identidad.
Los milagros de Mama Antula en formato documental y dos historias santafesinas
Este 11 de febrero se cumple el segundo aniversario de una jornada que quedó grabada en las páginas doradas de la historia argentina: la canonización de Mama Antula. En una emotiva ceremonia en el Vaticano, María Antonia de Paz y Figueroa se convirtió oficialmente en la primera santa laica de nuestro país, un reconocimiento que llegó tras siglos de devoción popular y un legado de fe inquebrantable.
Aquel domingo de 2024, ante la mirada de miles de fieles y una delegación argentina que incluyó autoridades nacionales, el Papa Francisco presidió la misa de canonización. Fue un gesto cargado de simbolismo: un Papa argentino proclamando santa a una mujer que, en pleno siglo XVIII, desafió las convenciones sociales y políticas para mantener vivos los ejercicios espirituales jesuitas tras la expulsión de la Orden del territorio americano.
La imagen de Francisco saludando a la imagen de "la caminante" recorrió el mundo, consolidando a Mama Antula no solo como una figura religiosa, sino como un ícono de la identidad nacional.
En una emotiva ceremonia en el Vaticano, María Antonia de Paz y Figueroa se convirtió oficialmente en la primera santa laica de nuestro país REUTERS/Remo Casilli
¿Quién fue María Antonia de Paz y Figueroa?
Nacida en 1730 en Santiago del Estero, Mama Antula fue una mujer de la nobleza que decidió renunciar a sus privilegios para consagrarse a Dios. Vestida con una túnica negra y con una cruz de madera como única compañía, recorrió a pie miles de kilómetros desde el norte argentino hasta Buenos Aires.
Su misión fue titánica: organizar retiros espirituales en una época donde las mujeres tenían escaso protagonismo público. Se estima que más de 70.000 personas pasaron por sus ejercicios, uniendo a todas las clases sociales de la colonia, desde esclavos hasta las familias más encumbradas. Su obra máxima, la Santa Casa de Ejercicios Espirituales en Buenos Aires, sigue en pie hoy como testimonio de su persistencia.
Protagonista. Claudio Perusini es santafesino y sobrevivió gracias al milagro de Mama Antula. Flavio Raina.
Un milagro que cruzó fronteras
El camino a la santidad se selló con la confirmación de un segundo milagro ocurrido en Santa Fe, lo que vincula profundamente esta efeméride con nuestra región. La recuperación inexplicable de Claudio Perusini, un hombre que sufrió un accidente cerebrovascular severo y cuya familia pidió la intercesión de la beata, fue la pieza clave que los médicos y teólogos del Vaticano consideraron para elevarla a los altares.
Hoy, a dos años de aquel hito, Mama Antula es recordada no solo como una mística, sino como la "madre de la patria" espiritual. Su figura interpela a la sociedad moderna por su capacidad de diálogo, su austeridad y su defensa de los más necesitados. En cada rincón de la Argentina donde hay una estatuilla de una mujer con poncho y báculo, arde la llama de una fe que caminó descalza para construir comunidad.