Según sitios especializados la gastritis erosiva es un trastorno digestivo que afecta al revestimiento interno del estómago. Este sufre una inflamación y posterior erosión o desgaste.
Gastritis erosiva: cuáles son los síntomas y las causas
El diagnóstico precoz es importante para poder comenzar con el tratamiento de manera rápida. El estilo de vida saludable y la correcta alimentación sirven para controlar y prevenir esta enfermedad.

Dicho revestimiento cumple un papel fundamental de protección del estómago ante la elevada acidez de los jugos gástricos. Cuando el mismo se va dañando, empiezan a aparecer los síntomas.
Entre las señales de alerta más frecuentes se cuentan la acidez, falta de apetito o indigestión, pero también pueden presentarse sangrado estomacal visible en vómitos o heces.
Hay erosiones superficiales y lesiones puntiformes de la mucosa. Estas pueden aparecer ya a las 12 horas de la lastimadura inicial. En casos graves o no tratados, puede haber erosiones profundas, úlceras y en ocasiones perforación.

La gastritis aguda por estrés, una forma de gastritis erosiva, afecta a alrededor del 5% de los pacientes en estado crítico. La incidencia aumenta con la duración de la estadía en unidad de cuidados intensivos y de la falta de alimentación enteral.
Los síntomas más habituales son:
- Acidez.
- Inapetencia.
- Indigestión.
- Pérdida de peso.
- Eructos y flatulencias.
- Cambios en las heces.
- Distensión abdominal.
Los síntomas menos frecuentes son los siguientes:
- Sangrado estomacal, que queda en evidencia en los vómitos o en las heces.
- Dolores al comer o al beber.
Posibles causas:
Existen dos tipos de gas gastritis erosiva y cada una tiene causas diferentes
En la aguda los motivos pueden ser:
- Estrés y ansiedad.
Infección por la bacteria E. coli.
- Consumo abusivo de esteroides en poco tiempo.
En la erosiva crónica son:
- Alcoholismo.
- Estrés continuado.
- Cólicos frecuentes y sin tratar.
- Hiperacidez gástrica persistente.
- Patologías autoinmunes, como la enfermedad de Crohn.
- Intolerancias alimentarias sin diagnosticar, por ejemplo, a la lactosa o al gluten.
Tratamiento:
Si el médico confirma la gastritis erosiva, la gravedad del trastorno determinará el tipo de medicación.
La opción más suave son los medicamentos antiácidos, mientras que la más fuerte son los bloqueadores de ácidos.
Si la gastritis está provocada por una infección bacteriana, el tratamiento se basa en antibióticos. En algunos casos de gastritis erosiva severa puede ser necesaria una cirugía.








