Las lámparas incandescentes ya son parte de la historia. Desde hoy los comercios del rubro no podrán exponerlas a la venta. Se debe a una ley de 2008, que apunta al ahorro de energía y que sigue la tendencia de otros países.
¿Qué alternativas ofrece el mercado? Las lámparas de bajo consumo, las halógenas y las de led son las opciones vigentes. ¿Cuál es la diferencia entre estas lámparas y las tradicionales? Su rendimiento. “El rendimiento se mide en función del flujo luminoso, que es la cantidad de luz que emite, por la potencia que consume. Un foco bajo consumo de 18 watts equivale a uno común de 75, es decir que proporciona la misma cantidad de luz, con menos potencia. Ahí está el ahorro energético”, explicó el Ing. Jorge Caminos, director del grupo de Estudios sobre Energía de la UTN.
Esto es así, ya que la lámpara incandescente transforma una parte muy pequeña de la energía en luz; la mayor parte es calor. Por el contrario, las bajo consumo y halógenas posibilitan una mayor optimización de la luz.
Caras, pero mejores
Un foquito común de 40 watts cuesta alrededor de . En tanto, uno bajo consumo de 9 watts (su equivalente) ronda los . Si bien el primero es seis veces más barato que el segundo, su vida útil es ocho veces menor. “Una lámpara incandescente tiene 1.000 horas de vida, mientras que una bajo consumo de buena calidad alcanza 8.000 horas”, comparó Claudia de Electricidad Cardona.
Hay una gran variedad de marcas, calidades y potencias. “Cuando uno compra una lámpara bajo consumo se tiene que fijar en la eficiencia (A, B, C), que incide directamente en la calidad y en la cantidad de horas de vida. Además hay que tener en cuenta que las bajo consumo necesitan un tiempo para desplegar su luminosidad, que ronda los 15 minutos. Si se apaga antes, se le va quitando vida útil”, aconsejó Claudia.
Muchos clientes rechazan estas lámparas porque no les agrada la luz blanca que emiten. Pero Gonzalo de Electricidad Santo Tomé aclaró que estas lámparas pueden ser blancas o cálidas.
Otra alternativa, un poco más cara, son las lámparas led. “Se consiguen a partir de . Vienen de 25 ó 30 watts, pero tienen 50.000 horas de vida. Si las usás 8 horas por día, tenés 17 años de vida útil. Además, una lámpara que tiene 20 leds consume 1,8 watts por hora, cuando una común consume 25 watts”, ejemplificó la comerciante.
En tanto, las halógenas -si bien son incandescentes- tienen un proceso diferente que les permite consumir menos. Dentro de este tipo de lámparas se encuentran las dicroicas, las bi-pin (desde ) y las G9 (desde ), según detallaron en Electricidad Santo Tomé. Los dos últimos modelos necesitan un porta lámparas especial.
Existen algunas discusiones en torno al uso de las lámparas de bajo consumo, ya que contienen mercurio. De todas formas, para el ingeniero Caminos son mejores que las tradicionales. “Cuando uno mide el impacto, debe tener en cuenta que las incandescentes, al consumir más energía, provocan más gases de efecto invernadero. Por eso siempre salen ganando las de bajo consumo”. En este sentido, remarcó: “Es nuestra responsabilidad como usuarios empezar a preocuparnos por la energía y el medio ambiente”.
El más pequeño de la familia
Quizás se asombre si encuentra un foquito en exposición en los negocios del rubro, pero no se enoje con el comerciante, ya que podría tratarse del foco de 25 W, el cual según las normas y la ley de 2008 podrá sobrevivir y ser comercializado debido a su bajo o mejor dicho no tan alto consumo.






