La ciudad de Utqiagvik, ubicada en el extremo norte de Alaska y considerada la más septentrional de Estados Unidos, comenzó este domingo un nuevo período de “sol de medianoche”, un fenómeno natural que mantendrá al sol visible durante las 24 horas del día por los próximos 84 días consecutivos.
El “sol de medianoche” ya comenzó en Alaska y habrá 84 días seguidos de luz natural
La ciudad de Utqiagvik, en el extremo norte de Alaska, vivió su último atardecer antes de entrar en un período de más de dos meses y medio sin noches. El fenómeno, conocido como “midnight sun”, ocurre cada año por la inclinación de la Tierra y marca el inicio de la temporada de luz permanente en el Ártico.

La novedad fue destacada por el Servicio Meteorológico Nacional de Fairbanks a través de redes sociales y rápidamente despertó repercusión internacional.
El fenómeno implica que el sol ya no volverá a ocultarse en el horizonte hasta comienzos de agosto, debido a la ubicación geográfica de la ciudad dentro del círculo polar ártico y a la inclinación del eje terrestre durante esta época del año.
Utqiagvik —conocida anteriormente como Barrow— se encuentra a orillas del océano Ártico y cuenta con poco más de 4 mil habitantes. Allí, las variaciones de luz a lo largo del año son extremas: durante el invierno atraviesan semanas completas de oscuridad, mientras que en primavera y verano sucede exactamente lo contrario.
Según informó el Servicio Meteorológico Nacional de Fairbanks, el último amanecer convencional se registró este domingo y desde ahora el sol permanecerá permanentemente sobre la línea del horizonte hasta el 2 de agosto aproximadamente.
Qué es el fenómeno del “sol de medianoche”
El llamado “midnight sun” o “sol de medianoche” es un fenómeno astronómico que ocurre en regiones cercanas a los polos terrestres durante los meses de verano. En esas zonas, el sol permanece visible incluso durante la medianoche debido a la inclinación de aproximadamente 23,5 grados que tiene el eje de la Tierra respecto de su órbita alrededor del Sol.

Durante este período, el Polo Norte queda inclinado hacia el Sol y eso provoca que las regiones ubicadas por encima del círculo polar ártico reciban luz solar constante durante varios días o incluso meses, dependiendo de la latitud.
En el caso de Utqiagvik, la ciudad está ubicada cerca de los 71 grados de latitud norte, una posición que le permite experimentar uno de los períodos más largos de luz continua en América del Norte.
El fenómeno no se limita únicamente a Alaska. También se observa en regiones del norte de Canadá, Groenlandia, Noruega, Finlandia, Suecia, Islandia y Rusia. En algunas zonas cercanas al Polo Norte, el sol puede permanecer visible durante casi seis meses seguidos.
Aunque el concepto de “24 horas de luz” puede parecer extraño para quienes viven en latitudes medias, en las comunidades árticas forma parte del ciclo natural anual. En ciudades como Fairbanks, más al sur dentro de Alaska, no se llega a tener luz total permanente, pero sí jornadas extremadamente largas durante el verano boreal.
En Fairbanks, por ejemplo, el período de claridad se extiende durante cerca de 70 días entre mayo y julio gracias a la combinación de largas horas solares y el crepúsculo permanente.

Cómo impacta la luz permanente en la vida cotidiana
La llegada del “sol de medianoche” modifica fuertemente la rutina diaria de las ciudades árticas. Las actividades al aire libre suelen extenderse hasta altas horas de la noche y muchas personas aprovechan la claridad constante para realizar caminatas, pesca, deportes o trabajos al exterior.
Sin embargo, la exposición continua a la luz también puede generar alteraciones en el sueño y en los ritmos biológicos. Por ese motivo, muchas viviendas en Alaska y otras regiones polares utilizan cortinas especiales diseñadas para bloquear la luz solar durante las horas de descanso.
El fenómeno tiene además un importante impacto turístico. Cada año, miles de visitantes llegan a Alaska para observar el “sol de medianoche”, especialmente en ciudades del norte donde el efecto resulta más evidente.
En Fairbanks incluso se organiza desde hace décadas el tradicional “Midnight Sun Game”, un partido de béisbol que se juega cerca de la medianoche sin necesidad de iluminación artificial.

En contraste, durante el invierno las mismas regiones atraviesan el fenómeno opuesto: la noche polar. En Utqiagvik, por ejemplo, el sol deja de aparecer durante aproximadamente dos meses entre noviembre y enero.
Especialistas explican que estos cambios extremos de luz son una consecuencia directa de la posición de la Tierra respecto al Sol y forman parte del comportamiento natural del planeta. El fenómeno alcanza su punto máximo cerca del solsticio de verano del hemisferio norte, que ocurre alrededor del 21 de junio.
Las imágenes del sol visible durante la medianoche suelen generar gran interés en redes sociales y medios internacionales, ya que muestran paisajes iluminados en horarios que normalmente corresponderían a la noche cerrada.
En las últimas horas, publicaciones compartidas por organismos meteorológicos estadounidenses volvieron a viralizar fotografías y datos sobre el inicio de este nuevo período de luz continua en Alaska, un fenómeno que cada año marca el comienzo simbólico del verano ártico







