El Litoral
Un argentino preso en España por terrorismo exige que se revise su condena
Télam
El argentino César Raúl Rodríguez, quien está preso en España por integrar una célula islamista vinculada a Al Qaeda que enviaba combatientes a Siria, escribió una carta en la que proclama su inocencia, exige la revisión de su condena y asegura que por encontrarse en una lejana prisión "no puede ver a sus hijas".
"Estoy a 700 kilómetros de mis hijas, hace más de 3 meses que no las veo, no he matado a nadie, reniego de la violencia como medio y del terrorismo religioso, estatal, económico y financiero", indicó en una carta manuscrita enviada a Télam por su esposa, Hanan Aek Rodríguez, de origen marroquí.
Rodríguez, un santiagueño de 28 años, fue condenado en septiembre de 2016 a ocho años de prisión por la Audiencia Nacional, de Madrid, tras probarse su vínculo con la Brigada Al Andalus, una célula vinculada a la red Al Qaeda que se encargaba de enviar combatientes yihadistas a zonas de conflicto bélico, como Siria.
La sentencia incluyó al líder de la organización, Lahcen Ikassrien, un marroquí que estuvo preso en la cárcel estadounidense de Guantánamo, en Cuba, y recibió el castigo de 10 años de prisión en España.
En 2006, Ikassrien había sido absuelto en un juicio en España por su presunta relación con los atentados en trenes de Madrid cometidos por una célula vinculada a Al Qaeda en marzo de 2004, que dejaron 192 muertos.
En su misiva, Rodríguez, que emigró en 2012 con su familia a España en busca de trabajo como albañil, dijo que en España los juicios por terrorismo "son muy jugosos para la policía, ascienden con honores, los jueces están politizados, los elige el gobierno el cual justifica su gestión como garantes de la seguridad".
"Ahora necesito que se haga una revisión del juicio ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no tener un juicio justo, no tener presunción de inocencia, no haberse cumplido las garantías procesales y por no tener una tutela judicial efectiva, sólo pido justicia, porque no se ha probado mi implicación y mucho menos la existencia de dicha organización", reclamó.
En su carta, Rodríguez sostiene que "según una investigación, en mi domicilio se encontró una nota manuscrita que la policía entiende que es de carácter yihadista, que no es mía, jamás la he visto y no es mi letra, por lo que existen dos opciones, o es de un amigo español que vivía conmigo o una mano negra la puso allí y sin que el juez realice una pericia caligráfica".
Tras realizar un extenso relato sobre su posterior viaje y radicación en Melilla, con intenciones de montar un negocio de hotelería, "entré en la mezquita para rezar, y como nunca habían conocido un latinoamericano musulmán, nos agasajan y nos invitan a tomar un té y por la noche nos invitan a una boda".
"Ese mismo día conocemos a un señor en silla de ruedas, que se sorprendió de conocer a un argentino musulmán, tenía la mitad del cuerpo paralizado (...), le comentamos nuestra idea de ir a vivir allí y la policía y el juez consideró que se trata de un reclutador y que fui a recibir órdenes", acotó. Rodríguez consideró que se encuentra preso "porque me relacionan con él, ya que fue torturado en Guantánamo, absuelto por España y supongo que no querrán absolverlo de nuevo para no quedar en ridículo".
"Este juicio es muy jugoso para la policía, ascienden con honores, los jueces están politizados, los elige el gobierno, el cual justifica su gestión como garantes de la seguridad, todo el mundo gana, solo hay perdedores y decenas de familiares, hijos sin padre, padre sin hijos, pérdida de dignidad y humillación", finalizó Rodríguez.









