Fuente: DyN

El abogado argentino Carlos Alberto Slepoy Prada, histórico defensor de los derechos humanos y representante de víctimas de dictaduras de diversos países, especialmente de la última que usurpó el poder en la Argentina, murió este lunes en España a los 67 años de edad.

Fuente: DyN
El diario madrileño El País memoró que Slepoy, quien tuvo que abandonar la Argentina en 1977 y exiliarse en España, “asistió, como abogado, a víctimas de la dictadura argentina, la chilena, la guatemalteca y la española a lo largo de cuatro décadas dedicadas a la defensa de los derechos humanos y la justicia universal”.
Las crónicas periodísticas indicaron que el letrado acumulaba varios problemas de salud que empezaron a hacer mella en su cuerpo en 1982 cuando, según El País, “se acercó a defender a unos chicos que estaban siendo agredidos por un policía nacional en la madrileña Plaza de Olavide”. El agente le dijo que iba a llevarlo detenido pero le disparó un tiro por la espalda. La justicia determinó que el policía estaba ebrio y lo condenó a seis años de cárcel, mientras a Slepoy, que entonces era abogado laboralista, le quedaron graves secuelas y con el correr de los años debió desplazarse en silla de ruedas.
Slepoy patrocinó a querellantes por los “vuelos de la muerte” de la última dictadura argentina (a través de los cuales se arrojaban vivos y dopados al mar a prisioneros políticos) y por el robo de bebés de desaparecidos. También asistió a víctimas del franquismo que iniciaron juicios en la Argentina. Además actuó como abogado acusador en juicios instruidos por el magistrado Baltasar Garzón contra los dictadores Jorge Videla, de Argentina; Augusto Pinochet, de Chile, y Efraín Ríos Montt, de Guatemala.
Fue presidente de la Asociación Argentina Pro Derechos Humanos en Madrid, fundada en 1989 a raíz de los indultos concedidos en ese año por el gobierno de Carlos Menem a militares procesados o condenados, y miembro de la Asociación Libre de Abogados de Madrid. Slepoy fue víctima de secuestro y torturas por la banda parapolicial Triple A durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón en Argentina. Y en 1976 también fue secuestrado y luego, tras ser expulsado por la dictadura militar, debió exiliarse en Madrid.