El papa Francisco aterrizó hoy en Estambul, donde fue recibido en el aeropuerto por el patriarca ortodoxo de Constantinopla Bartolomé, en el segundo día de la visita que el líder de la Iglesia católica realiza a Turquía.
Se trata del primero de los encuentros previstos en el marco del sexto viaje al extranjero del papa, centrado en la reconciliación de las Iglesias católica y ortodoxa. Por la noche Francisco y Bartolomé se reunirán de nuevo para realizar un rezo ecuménico y para un encuentro privado. Los líderes eclesiásticos ya se habían reunido en mayo en Jerusalén.
Pero antes Francisco visitará Hagia Sophia y la Mezquita Azul de Estambul, oficiará una misa en la Catedral del Espíritu Santo y se reunirá con miembros de la comunidad católica de Turquía, entre los que podría haber también refugiados, según dijo el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
Francisco, de 77 años, pasó ayer su primera jornada de la visita en Ankara, donde se reunió con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y con el ministro, Ahmet Davutoglu.
Allí pidió claramente libertad religiosa e igualdad para todas las religiones en el país, al tiempo que criticó la violencia justificada con la religión y avaló la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico.
El viaje terminará el domingo con una celebración junto Bartolomé, el patriarca de Constantinopla y líder espiritual de los 300 millones de cristianos ortodoxos del mundo, de la festividad de San Andrés, el santo patrono del mundo ortodoxo.




