Este miércoles, en el Aula Pablo VI, en una ceremonia marcada por la solemnidad y el color de los uniformes de gala de la Guardia Suiza, los 28 nuevos reclutas, acompañados por familiares y amigos, juraron sosteniendo con la mano izquierda la bandera del ejército pontificio y con la mano derecha mostrando tres dedos, símbolo de la Santísima Trinidad
El Vaticano: 28 nuevos miembros de la Guardia Suiza Pontificia hicieron su juramento
El Papa León XIV agradeció su compromiso de fidelidad y su amor a la Iglesia. La fecha de la ceremonia no es casualidad. El 6 de mayo de 1527, hace casi 500 años, 189 guardias suizos murieron defendiendo al Papa Clemente VII, quien logró huir a salvo hasta el Castillo Sant’Angelo, durante el llamado “Saqueo de Roma”.

Tras decir su nombre, cada nuevo recluta pronunció —en francés, alemán, italiano o romanche (una de las cuatro lenguas oficiales de Suiza)— el siguiente juramento: “Yo (nombre) juro observar fiel, leal y honorablemente todo lo que se me ha leído en este momento. ¡Que Dios y nuestros santos patronos me asistan!”.
El coronel Christoph Graf, quien lidera la Guardia Suiza, dirigió unas palabras a los reclutas: “En nuestra sociedad, el servicio se ve a menudo con recelo. Algunos lo perciben como un obstáculo para la realización personal, o lo asocian con algo humillante o incluso degradante”.

“Y sin embargo, queridos guardias, distinguidos invitados, ¿acaso no forma parte de la esencia misma del ser humano el ponernos al servicio de los demás?”, cuestionó Graf.
“No es una carga, sino una oportunidad: es precisamente poniendo nuestros talentos a disposición de los demás cómo podemos realizarnos plenamente. Quienes sirven descubren la clave de la verdadera realización”, aseguró el coronel.
El saludo del Papa León XIV a la Guardia Suiza
“Al término de esta bella y conmovedora ceremonia”, el Pontífice agradeció la presencia de las distintas autoridades civiles y militares, así como a los familiares de los Guardias Suizos: “¡gracias por haber venido! A ustedes, queridos jóvenes que han prestado juramento, les expreso mi estima y mi gratitud”.

“El gesto que han realizado da testimonio de un compromiso de fidelidad, animado por el entusiasmo juvenil y fundado en la fe en Dios y en el amor a la Iglesia”, subrayó.
Para concluir, los encomendó a “la protección de la Virgen María, junto con todo el precioso servicio de la Guardia Suiza Pontificia. ¡Les deseo a todos una buena velada y una feliz fiesta!”
¿Qué es la Guardia Suiza?
La Guardia Suiza, fundada por el Papa Julio II en 1506, es un pequeño ejército que tiene como tareas vigilar los accesos al territorio vaticano, acompañar al Papa en sus viajes apostólicos y desempeñar labores de mantenimiento del orden y de protocolo durante las ceremonias papales y los recibimientos de Estado.
Para pertenecer a la Guardia Suiza, el candidato debe ser suizo, varón, católico, debe medir 1.74 metros como mínimo y tener un buen estado físico, que se pone a prueba al menos una vez al año.
También se debe ser célibe, pero si el guardia suizo quiere casarse debe tener al menos 25 años y haber servido al menos cinco años en la Guardia Suiza, comprometiéndose a trabajar por otros tres años.








