El ex presidente brasileño Luiz Lula da Silva fue internado ayer con síntomas de fatiga y pérdida de apetito en el hospital Sirio Libanés, de San Pablo, donde desde hace algunos meses se trata de un cáncer de laringe.
La evaluación médica constató que tenía la laringe y el esófago inflamados como producto del tratamiento de radioterapia a que está siendo sometido para combatir el cáncer, informó la agencia noticiosa estatal ABR.
Los médicos que siguen su tratamiento resolvieron internarlo para observarlo e intensificar las medidas de soporte nutricional, fisioterápicas y fonoaudiológicas.
Un boletín médico reportó que el estado de salud de Lula, de 67 años, era bueno y no hacía falta modificar el tratamiento que recibe contra el cáncer que se le detectó en octubre pasado.
En los últimos días, el efecto de la radioterapia impidió al ex mandatario acudir normalmente a su oficina en el Instituto Lula, en San Pablo.
Tampoco pudo estar presente el viernes en la celebración del 32do. aniversario del Partido de los Trabajadores fundado por él, consignó la agencia de noticias DPA.
Lula fue sometido en diciembre a un tratamiento de quimioterapia, a cuyo término se anunció que el tumor se había reducido en 75 por ciento.
Poco después comenzó a recibir aplicaciones de radioterapia, en un tratamiento que, según está previsto, finalizará el viernes próximo y cuyo impacto en el paciente sólo podrá conocerse en marzo.
Télam






