José Luis y José Armando Cevallos nacieron el 8 de septiembre de 1999 en Milagro, en la provincia ecuatoriana del Guayas. Estaban unidos por el tórax y la pelvis, y los médicos les habían pronosticado una expectativa de vida de apenas 10 años.
Murieron en Colombia José Luis y José Armando Cevallos, los conocidos siameses de Ecuador
Nacidos el 8 de septiembre de 1999 en Milagro, provincia del Guayas. Estaban unidos por el tórax y la pelvis. Habían viajado desde suelo natal para recibir terapias con la esperanza de caminar.

Sin embargo, los hermanos desafiaron ese diagnóstico durante más de dos décadas, compartieron sus experiencias en redes sociales y defendieron un mensaje de superación hasta sus últimos días.

José Luis había hablado de las dificultades que enfrentaron durante la infancia para desplazarse. “Nos arrastrábamos en el piso y era complicado porque no teníamos coordinación con nuestras piernas”, contó al medio ecuatoriano Vistazo.
También habló de las reacciones que recibían cuando salían a la calle y de lo difícil que les resultaba hacer amigos. “Hubo ciertos momentos en los que llorábamos porque queríamos caminar normalmente con los dos pies”, expresó.
Pese a esos obstáculos, los hermanos insistían en que una discapacidad no debía convertirse en un límite para cumplir sus objetivos. “La vida se trata de romper las barreras, romper esas creencias que dicen que una discapacidad es un impedimento para luchar por lo que uno quiere, es falso, porque nosotros hemos seguido adelante”, sostuvo José Luis.
Una vida compartida y la decisión de no separarse
Desde chicos, José Luis y José Armando descartaron la posibilidad de someterse a una operación para separarse. Para ellos, el vínculo que los unía iba mucho más allá de su condición física.
“Si volviéramos a nacer, seríamos siameses”, afirmó José Luis al explicar una decisión que ambos mantuvieron a lo largo de sus vidas.
Por su parte, José Armando describía la relación con su hermano como “el regalo más lindo” que Dios le había dado. Durante una internación que se extendió por cinco meses, destacó que el acompañamiento de su “alma gemela” había sido fundamental para atravesar ese momento.
Los jóvenes también participaron en el programa Don Francisco Presenta, de Telemundo, donde hablaron de su historia y de las experiencias que compartían. En esa oportunidad, aseguraron que estaban “aferrados a la vida” y contaron que, en algunas ocasiones, hasta soñaban situaciones similares.
La fe ocupaba un lugar importante en sus vidas. Según recogió Vistazo, ambos sostenían que, en última instancia, “quien decide es Dios”.
El viaje a Colombia y las horas previas a la tragedia
En abril de 2026, los hermanos viajaron a Cali, Colombia, para avanzar con tratamientos médicos y una cirugía que tenían prevista, de acuerdo con el testimonio de Damián Herrera, su hermano mayor. A través de las redes sociales, compartían parte de sus rutinas y los ejercicios que realizaban.
El 13 de octubre publicaron un video en el que se los veía ponerse de pie sin ayuda, una imagen que reflejaba sus avances en medio del tratamiento. Sin embargo, poco después su estado de salud se complicó.

Según reconstruyó Vistazo, al día siguiente José Luis comenzó a sufrir vómitos y su condición empeoró. La familia decidió trasladarlos a un hospital de Colombia.
Durante la emergencia, José Armando manifestó un fuerte dolor en una pierna y en el abdomen, mientras que José Luis sufrió un paro cardíaco del que los médicos lograron reanimarlo. De acuerdo con la reconstrucción publicada por el medio ecuatoriano, unas dos horas después José Armando sufrió un infarto y, posteriormente, el corazón de José Luis volvió a detenerse.
El diario El Universo informó que los hermanos murieron durante la madrugada del jueves 15 de octubre, después de una emergencia médica en un hospital de Zipaquirá, al norte de Bogotá.
Fernando Carrillo, una persona cercana a los jóvenes, relató al periódico que decidió llevarlos al centro médico al advertir que su salud se deterioraba. También señaló que recibió la colaboración de Fabián Rojas, alcalde de Zipaquirá, para conseguir una ambulancia.
Carrillo describió algunas señales que observó mientras asistía a José Luis y que le hicieron sospechar que atravesaba una complicación médica. Además, contó que la médica que le comunicó el parte le indicó que ambos arrastraban desde hacía años una infección renal.

Según el testimonio de Carrillo publicado por El Universo, el cuadro de José Luis se habría extendido y comprometido otros órganos. Estas declaraciones forman parte de los relatos difundidos sobre la emergencia, mientras que el equipo de los hermanos pidió preservar la privacidad de sus familiares y evitó brindar más detalles sobre las circunstancias de las muertes.
Una campaña para ayudar a la familia
Tras la muerte de José Luis y José Armando, el equipo de Los Siameses del Ecuador anunció campañas solidarias a través de las plataformas Vaki y GoFundMe para reunir fondos destinados a sus familiares.
“Cada aporte es completamente voluntario y será recibido con profundo agradecimiento”, señaló el comunicado citado por El Universo.
El mensaje también pidió respeto por la intimidad de la familia en medio del dolor por la pérdida de los hermanos, cuya historia había llegado a miles de personas a través de sus publicaciones y apariciones públicas.
Durante años, José Luis y José Armando compartieron las dificultades que enfrentaban, pero también sus proyectos, sus creencias y su manera de entender la vida. Su historia quedó asociada a una frase con la que buscaban transmitir un mensaje de esperanza: “El querer es poder, y la discapacidad no es impedimento para ser felices”.








