Sergio Marchionne, el hombre que revolucionó la escudería Ferrari de la Fórmula 1 y saneó las finanzas de la automotriz italiana Fiat, murió este miércoles a los 66 años, según informó la compañía.

Su muerte a los 66 años es considerada por muchos en Italia como el fin de una era.

Sergio Marchionne, el hombre que revolucionó la escudería Ferrari de la Fórmula 1 y saneó las finanzas de la automotriz italiana Fiat, murió este miércoles a los 66 años, según informó la compañía.
El sábado Fiat y Ferrari ya habían anunciado que debido a su grave estado de salud Marchionne abandonaba sus cargos en la ítalo-estadounidense Fiat Chrysler Automobiles (FCA) y en la filial Ferrari.
Tras complicaciones inesperadas después de una operación de espalda en Zúrich, el estado del ex director ejecutivo de Fiat y presidente y jefe del consejo de administración de Ferrari ya no le permitía ejercer sus cargos.
Marchionne era considerado un visionario, pero también un duro negociador con los sindicatos y en la Fórmula 1. Su muerte es considerada por muchos en Italia como el fin de una era.
"Por desgracia ha ocurrido lo que temíamos. Se ha ido Sergio Marchionne, hombre y amigo", dijo el presidente de FCA, John Elkann, en un comunicado de Exor, el holding de la familia fundadora de Fiat y principal accionista de FCA.
El sucesor de Marchionne como CEO de FCA después de 14 años es el británico Mike Manley.
Elkann, miembro de la familia Agnelli, será el presidente de Ferrari, mientras que el consejo de administración de Ferrari nombró a su vez como jefe de la junta directiva a Louis C. Camileri, que previamente ocupó cargos directivos en la tabacalera Philip Morris, entre otros.
Con su temprana muerte, el jefe de Ferrari hasta el sábado no pudo ver cristalizado en casi cuatro años de gestión su sueño de un título con la "Scuderia", aunque sí pudo ser testigo de la revolución que vivió el equipo, a fines de 2014 muy lejos de Mercedes y hoy, al menos, a la par de las "Flechas de Plata".
Hombre polifacético, Marchionne, en cambio, pudo cumplir al menos con su último gran objetivo: liberar de deudas a Fiat Chrysler. El CEO convirtió dos empresas duramente golpeadas en un jugador global de la industria automotriz.
Sin compromisos y con ideas en parte poco convencionales, como el hecho de vestir siempre suéters oscuros en vez de traje y corbata, el empresario consiguió uno de los mayores giros en la industria automotriz de todos los tiempos.
Designado en 2004 por la familia fundadora de Fiat, los Agnelli, al frente de la gran empresa de Turín, la saneó cuando estaba al borde de la quiebra. Eliminó la burocracia y redujo a la mitad los tiempos de desarrollo de modelos nuevos.
Luego supervisó también el rescate en 2009 de la estadounidense Chrysler, que sí había entrado en bancarrota. La fusión de Fiat y Chrysler en 2014 para formar el séptimo mayor grupo automotor del mundo se considera uno de los principales servicios prestados por el ítalo-canadiense.
Como si fuera poco, logró llevar a la Bolsa a la prestigiosa marca Ferrari, después de suceder en 2014 a Luca di Montezemolo como presidente de la misma.
Desde luego, la Fórmula 1 reaccionó con consternación a la muerte del Marchionne, empezando por la propia "Scuderia".
"Todos en Ferrari nos sentimos privilegiados de haber trabajado junto a un líder valiente como Sergio Marchionne, un hombre de enorme humanidad e inteligencia", tuiteó el equipo italiano.
Chase Carey, director ejecutivo de la categoría, describió a Marchionne como un "líder y amigo". "Fue un gran líder no solo en la Fórmula 1 y en el mundo automotriz, sino en el mundo de los negocios", dijo Carey.
Después de complicaciones inesperadas durante una operación en Zúrich, el estado de Marchionne se deterió tan severamente que no pudo reanudar su trabajo como jefe de Fiat, así como presidente y CEO de Ferrari.
"Ha dirigido con gran pasión, energía y perspicacia, inspirando a todos los que lo rodean. Su participación en la Fórmula 1 es inconmensurable. También fue un verdadero amigo para todos nosotros, y lo extrañaremos profundamente", dijo Carey sobre el italiano que murió a los 66 años.
El director de deportivo de Mercedes, Toto Wolff, también reaccionó consternado. "Es un día triste para todos nosotros en la Fórmula 1. Perdimos a un gran aficionado de nuestro deporte, un competidor apasionado, un rival y un amigo", dijo Wolff antes de la carrera de Fórmula Uno en Budapest el domingo.
El jefe de McLaren, Zak Brown, lamentó la pérdida de un "gran líder e ícono" de la industria automotriz.
Con información de DPA