La nueva tarifa para acceder a la Fontana de Trevi divide la opinión: cuánto cuesta y quiénes quedan exentos de pagar
A partir del 2 de febrero de 2026, las autoridades comenzaron a aplicar el cobro para regular el turismo en este popular punto turístico, generando apoyo y enojo entre quienes la visitan.
La Fontana di Trevi es visitada por más de 10 millones de personas al año, con picos de hasta 70.000 visitantes diarios, según datos oficiales de la ciudad. REUTERS/Vincenzo Livieri
A partir del 2 de febrero de 2026, las autoridades de Roma comenzaron a cobrar 2 euros a los turistas que quieran acceder a la zona próxima a la Fontana di Trevi, con el objetivo de regular la masiva afluencia de visitantes y financiar la conservación del monumento.
La medida, ya implementada, generó reacciones divididas entre quienes la consideran necesaria y quienes la ven como un cobro excesivo por un espacio que fue históricamente público, según informaron medios internacionales.
Qué incluye el nuevo sistema de acceso
Desde este lunes 2 de febrero de 2026, Roma exige un pago de 2 euros para que los turistas puedan descender las escalinatas y situarse junto a la fuente de estilo barroco del siglo XVIII, uno de los puntos más famosos de la capital italiana. El cobro no aplica para todos:
Residentes de Roma y su área metropolitana;
Personas con discapacidad y su acompañante
Niños menores de 6 años
Guías turísticos habilitados están exentos de pagar.
El acceso continúa siendo gratuito desde la piazza y durante la noche, fuera del horario de cobro.
A partir del 2 de febrero de 2026, las autoridades de Roma comenzaron a cobrar 2 euros a los turistas que quieran acceder a la zona próxima a la Fontana di Trevi.
La tarifa se aplica en franjas horarias específicas: entre las 11:30 y las 22:00 de lunes a viernes, y desde las 9:00 hasta las 22:00 los fines de semana.
Por qué se implementó el cobro
Las autoridades municipales explicaron que la medida busca controlar el turismo excesivo, mejorar la experiencia del visitante y generar recursos para el mantenimiento y preservación del monumento frente al constante desgaste por la alta afluencia de público. Esta política se enmarca dentro de estrategias similares aplicadas en otros sitios turísticos italianos superpoblados.
La Fontana di Trevi es visitada por más de 10 millones de personas al año, con picos de hasta 70.000 visitantes diarios, según datos oficiales de la ciudad, lo que hace evidente la saturación del espacio.
Alrededor de la fontana ya se puede ver cartelería y sectores especiales para realizar pago y acceder al sector. REUTERS/Vincenzo Livieri
Opiniones divididas entre visitantes
El cobro de acceso generó opiniones encontradas:
Turistas a favor sostienen que pagar 2 euros por ver de cerca una de las fuentes más icónicas del mundo es “un precio razonable” para ayudar a conservar el sitio y evitar multitudes desordenadas.
Críticos de la medida argumentan que se trata de un bien cultural y público que debería seguir siendo gratuito sin importar la afluencia, y que esta decisión podría sentar un precedente para cobrar por otros espacios históricos.
En redes sociales también surgieron debates respecto a si el pago realmente reducirá la masificación o si simplemente se convierte en un costo más para los viajeros.
Quienes prefieran no pagar pueden seguir disfrutando del monumento desde la piazza principal, con vista completa de la Fontana, de forma gratuita.
La entrada paga para acceder de cerca a la Fontana di Trevi marca un hito en la gestión del turismo en Roma, una ciudad que busca equilibrar la preservación de su patrimonio con la realidad del turismo masivo. Mientras algunos visitantes lo ven como una necesidad para garantizar el cuidado del monumento, otros lo perciben como un cambio que modifica la experiencia de conocer uno de los símbolos culturales más reconocibles del mundo.