Una moto avanzaba a ritmo normal por una calle de San Lorenzo Octeyuco, Jilotepec, México, cuando, en un segundo, la escena cambió por completo. La pirotecnia que llevaba el conductor detonó de forma repentina y lanzó humo, chispas y estallidos que cubrieron la calzada. El registro de una cámara domiciliaria fijó el momento exacto.
El motociclista perdió el control tras la explosión, la rueda se desalineó y el vehículo terminó en el piso. El joven cayó al pavimento y, aunque logró incorporarse, se lo vio con molestias evidentes y señales de quemaduras, mientras el humo todavía salía del lugar del estallido.
Instante clave
El video muestra una detonación seca que se convierte en una columna de humo y fuego. No es un estallido “limpio”: la pirotecnia queda encendida, chispea y sigue arrojando destellos alrededor de la moto, como si la carga se hubiera activado en cadena durante el movimiento.
En la secuencia se ve cómo el conductor intenta estabilizar el manubrio, pero la reacción es tardía. El impacto contra el suelo y la pérdida de tracción lo llevan a un derrape corto y a una caída frontal. Luego se levanta y se sostiene con dificultad, mientras mira su pierna.
Auxilio rápido
Vecinos se acercaron en los minutos posteriores para asistirlo y pedir ayuda. La prioridad fue enfriar zonas afectadas y contener el riesgo de nuevas detonaciones cerca del vehículo, que quedó con daños severos y restos quemados alrededor.
Personal de Protección Civil llegó para atenderlo en el lugar. El operativo incluyó revisión inicial de lesiones y quemaduras, con el foco puesto en evitar complicaciones por exposición térmica y por el golpe de la caída. La asistencia fue inmediata por la cercanía de testigos.
Calle cerrada
La Policía Municipal aseguró la zona y dispuso un cierre parcial del tránsito para facilitar las tareas. Entre el humo, los fragmentos de pirotecnia y las partes del vehículo, el lugar quedó con residuos que podían reactivarse con el calor o con la fricción de un paso descuidado.
Con el área controlada, se avanzó en la limpieza y el retiro de restos. La moto quedó prácticamente inservible: el fuego dañó piezas y el arrastre contra el suelo terminó de romper la estructura. El objetivo fue despejar rápido para evitar otro episodio en la misma cuadra.
Riesgo latente
El caso volvió a poner en primer plano un punto sensible: la pirotecnia es altamente inflamable y puede activarse con factores cotidianos. El calor del motor, la vibración sostenida, la fricción interna y hasta un movimiento brusco pueden disparar una reacción, incluso sin una llama directa.
En ese marco, transportar fuegos artificiales en una motocicleta multiplica el peligro. La carga suele ir expuesta, sin aislamiento, y el cuerpo del conductor queda a centímetros del material. Una detonación, aun pequeña, puede provocar quemaduras, golpes por caída y lesiones por fragmentos.
Contexto mexicano
En México, los accidentes vinculados a pirotecnia forman parte de un historial conocido, con episodios que van desde explosiones domésticas hasta tragedias en espacios de venta. Uno de los antecedentes más recordados ocurrió en 2016, cuando una explosión en el mercado pirotécnico de San Pablito, en Tultepec, dejó decenas de víctimas fatales.
San Lorenzo Octeyuco es una localidad del Estado de México que integra el municipio de Jilotepec. El episodio registrado en video ocurrió en calles de esa comunidad y reactivó pedidos de mayor control en el traslado de pirotecnia, especialmente en zonas urbanas donde el margen de reacción es mínimo.
Después del humo
El herido quedó bajo atención médica y el foco pasó a dos preguntas: cómo se transportaba la pirotecnia y qué disparó la chispa inicial. En estos casos, cada detalle importa: el tipo de artefacto, su embalaje, la proximidad al calor y la estabilidad durante el trayecto.
La escena dejó una imagen que se impone por sí sola: un traslado común que se convierte en una explosión en plena calle. Y un recordatorio brutal, de los que no necesitan sermón: la pirotecnia no perdona errores, menos aún cuando viaja a la intemperie y a velocidad.