El Gobierno nacional condenó hoy las "acciones desestabilizadoras" en contra de la gestión del presidente de Ecuador, Rafael Correa, mientras que todo el arco opositor manifestó su enérgico rechazo a los hechos de violencia en ese país.
La sublevación de fuerzas militares y policiales que afectó desde esta mañana al gobierno de Correa, generó la inmediata reacción desde todos los sectores políticos que expresaron su solidaridad con Correa y la preocupación por la situación en uno de los países socios de la UNASUR.
A través de un comunicado, el Gobierno rechazó "de manera categórica la sublevación de fuerzas militares y policiales que ponen en riesgo las instituciones democráticas en Ecuador" y afirmó que "la República Argentina condena estas acciones desestabilizadoras y respalda al Gobierno constitucional del Presidente Rafael Correa", afirmó la Cancillería.
Para el gobierno de Cristina Fernández, "América Latina no acepta más ataques a la democracia ni intentos de burlar la voluntad popular que se manifiesta en las urnas". El canciller Héctor Timerman remarcó en la red social Twitter "nuestro compromiso solidario y activo con el gobierno democrático de Ecuador y su presidente Rafael Correa".
Posteriormente, emitió un comunicado donde el Ministerio de Relaciones Exteriores en el que hizo conocer su "profunda preocupación por los hechos protagonizados hoy por personal policial y militar de las Fuerzas Armadas ecuatorianas en las ciudades de Guayaquil y Quito".
Por su parte, el vicepresidente Julio Cobos se comunicó hoy con el presidente de la Asamblea Nacional de Ecuador, Fernando Cordero Cueva, para transmitirle su deseo de "una pronta solución institucional y pacífica de este difícil momento" en ese país. "En estos momentos, es necesario que prime el respeto irrestricto de los derechos de la ciudadanía, el sostenimiento del sistema democrático y de sus instituciones constitucionales", enfatizó el titular del Senado, que también bregó por "el pronto retorno de la calma para todo el pueblo ecuatoriano".
El radicalismo, a través de su presidente Ernesto Sanz, sostuvo que "ninguna puja de poder interno ni disidencia con la gestión política nacional, cualquiera sea el país, puede poner en riesgo la estabilidad democrática y la legitimidad de los gobiernos elegidos por voluntad popular".
También el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, ratificó su "compromiso absoluto con las instituciones democráticas" en Ecuador, ante el intento de golpe, mientras que el Peronismo Federal presentó un proyecto para "denunciar y condenar enérgicamente las acciones hostiles" en contra de Correa.
El Partido Socialista y los bloques legislativos nacionales del PS coincidieron en mostrar su más "enérgico repudio" ante "el intento de derrocamiento que se lleva adelante en Ecuador contra el presidente Rafael Correa". En ambas Cámaras -Senado y Diputados- los bloques del Partido Socialista presentaron iniciativas al respecto, se informó.
El Movimiento Proyecto Sur se sumó a la postura que expresó el resto de la oposición y advirtió que "las fuerzas políticas y sociales de nuestro continente no podemos permitir que se repita lo que ocurrió en Honduras hace poco más de un año".
El bloque de diputados de Solidaridad e Igualdad (SI) impulsó un proyecto de Declaración para señalar su "más enérgico repudio y preocupación por las acciones de militares y policías llevadas a cabo en cuarteles, delegaciones policiales y en el Aeropuerto Internacional de Quito, en contra del orden institucional y del gobierno democrático" de Ecuador.
La Mesa Nacional de la Coalición Cívica, que preside Elisa Carrió, ratificó su "apoyo a la autoridad política del presidente Rafael Correa, al mantenimiento de la institucionalidad de Ecuador y de la convivencia democrática de su pueblo" y abogó por "una rápida solución pacífica".
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