El Litoral

El fuego se detectó esta madrugada en un antiguo hotel en Bautzen, unos 60 kilómetros al este de Dresde. La policía investiga "en todas las direcciones".

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DPA
Un futuro hogar de refugiados en el este de Alemania quedó parcialmente destruido por un incendio la noche del sábado mientras un grupo de vecinos celebraba el incidente y dificultaba la actuación de los bomberos, informó hoy la Policía.
El fuego se detectó hacia las 3:30 horas de la mañana de hoy en un antiguo hotel que debía servir para acoger refugiados en Bautzen, unos 60 kilómetros al este de Dresde. Las causas del incendio no están claras y la Policía investiga "en todas las direcciones".
Según el informe policial, los bomberos y voluntarios que llegaron al lugar para controlar las llamas se encontraron con un grupo de 20 a 30 vecinos y curiosos, algunos de ellos borrachos, que comentaban el siniestro "de forma despectiva o con abierta alegría".
Además, la Policía tuvo que identificar a varios curiosos y retirar del lugar a tres vecinos de Bautzen que "estorbaban de forma importante" el trabajo de los bomberos. El edificio se encontraba vacío, por lo que no el incendio no dejó ningún herido.
El incendio y la actitud de los vecinos generaron el rechazo inmediato de varios políticos locales. "Quienes hacen eso no son personas. Son criminales", dijo hoy el primer ministro del estado federado de Sajonia, Stanislaw Tillich.
El ministro del Interior sajón, Markus Ulbig, se mostró consternado: "Lo que más me impresiona es que varios vecinos borrachos hayan estado ahí alentando", dijo a la agencia dpa. "Es inaceptable el modo tan abierto y desvergonzado de exhibir el odio a los extranjeros".
El incidente marca un paso más en la escalada de tensión que vive Alemania por la llegada masiva de refugiados -1,1 millones sólo en 2015-, los desafíos de acogida e integración que plantea y su utilización por parte de grupos xenófobos.
Este sábado, la Policía tuvo que dar explicaciones después de verse desbordada por una turba racista que el jueves bloqueó el acceso de un autobús de refugiados a un hogar de asilo en Clausnitz, en el este, mientras mujeres y niños lloraban de miedo dentro del vehículo.
Entre tanto, un solicitante de asilo de 20 años murió en un hogar de acogida de Dorfen, en el sur de Alemania, tras ser apuñalado por otro refugiado en medio de una pelea, informó hoy la Policía. El sospechoso, de 38 años, se entregó sin ofrecer resistencia.