Un hombre de 36 años llamado Uriel, trepó hasta lo más alto de la reja del Congreso de Buenos Aires y se encadenó allí con un extraño reclamo.

Ocurrió este martes al mediodía en el ingreso del edificio público. Dijo ser víctima de armas que controlan su mente.

Un hombre de 36 años llamado Uriel, trepó hasta lo más alto de la reja del Congreso de Buenos Aires y se encadenó allí con un extraño reclamo.
Al parecer, el hombre pidió asistencia por ser víctima de "armas psicotrónicas que controlan la mente". Según dijo, tanto él como su familia padecían los efectos de esta maquinaria.
La Policía Federal trabajó en el lugar y logró contener al hombre hasta que lo convencieron para que descendiera. Por su parte, el SAME generó un perímetro de seguridad en el lugar.