El hijo de Yiya Murano aseguró que hubo otras tres víctimas antes de los casos conocidos
El relato incluyó detalles sobre tres mujeres mayores que habrían tenido vínculos económicos con la acusada y fallecieron en circunstancias poco claras, lo que abre interrogantes sobre hechos previos no investigados en profundidad.
Martín dio detalles de otras tres muertes que, para él, fueron crímenes perpetrados por su madre.
María Bernardina de las Mercedes Bolla Aponte de Murano, conocida popularmente como “Yiya” Murano o “la envenenadora de Monserrat”, vuelve a quedar en el centro de la escena tras nuevas declaraciones de su hijo, Martín Murano. El hombre aseguró que, además de los tres crímenes por los que fue condenada, podrían haber existido otras tres víctimas fatales anteriores, en circunstancias similares.
Según relató Martín Murano, con el paso del tiempo comenzó a reconstruir episodios que, a su entender, no fueron casuales. En ese marco, mencionó el caso de tres mujeres mayores que habrían tenido vínculos económicos con su madre y que murieron en situaciones que calificó como “misteriosas”.
Estas posibles víctimas habrían fallecido antes de los asesinatos de Carmen Zulema del Giorgio de Venturini, Nilda Adelina Gamba y Lelia Elida Formisano de Ayala, los casos más conocidos de la historia criminal.
Murano sostuvo que se trataba de mujeres solas, sin un entorno familiar cercano, que habían invertido dinero. Si bien aclaró que no conoce con precisión el tiempo transcurrido entre cada fallecimiento, remarcó que los tres episodios le generan una fuerte sospecha.
Un relato atravesadopor su historia
En sus declaraciones al programa “Tiempo de Policiales”, el hijo de la mujer comparó estos hechos con una seguidilla de muertes en un mismo entorno, para graficar la magnitud de sus sospechas. Para él, no se trata de una simple duda, sino de una convicción construida con los años.
Murano atribuyó estas tres muertes a homicidios presuntamente cometidos por su progenitora.
También señaló que existía una relación de cercanía entre su madre y estas mujeres, un patrón que coincide con los casos por los que fue condenada. A su vez, aportó un dato llamativo: dos de esas posibles víctimas habrían vivido en el mismo edificio que Jorge Eduardo Burgos, conocido como “el descuartizador de Barracas”.
Burgos fue acusado de asesinar y descuartizar a Alcira Methyger en 1955, en un hecho ocurrido en un edificio de la calle Montes de Oca. Según Martín, en ese mismo lugar residían las mujeres mencionadas, junto a familiares de su madre.
Infancia, detención y reconstrucción
Martín recordó que tenía 12 años cuando su madre fue detenida. En ese momento, creía que la causa estaba vinculada únicamente a delitos económicos, ya que en su entorno se hablaba de inversiones, dólares y maniobras financieras.
El hijo de “Yiya” afirmó que hubo otras tres mujeres asesinadas por su madre
Tras la detención, su crianza quedó en manos de Ignacia, quien trabajaba como empleada doméstica en la casa y luego se convirtió en una figura materna para él. También destacó el rol de Antonio Murano, a quien consideró su padre, más allá de que tiempo después supo que no tenía vínculo biológico.
El impacto de esos años marcó su vida. Según relató, canalizó muchas de sus experiencias a través de las artes marciales, disciplina en la que llegó a formarse como instructor. Con el tiempo, logró reconstruir su identidad y tomar distancia del pasado familiar.
Proyectos yrevisiones de lahistoria
En otro tramo de la entrevista, Martín Murano se refirió a las producciones audiovisuales basadas en el caso. Mencionó que la miniserie sobre su madre podría continuar con una narrativa más ajustada a los hechos reales.
Además, anticipó el estreno de un documental de Netflix que abordará la vida de Yiya Murano. El proyecto incluirá testimonios de personas que estuvieron vinculadas directa o indirectamente con la historia, desde periodistas hasta allegados.
El documental, según indicó, tendrá una duración de 96 minutos y se lanzará en varios países en simultáneo. Mientras tanto, Martín también planea desarrollar nuevos proyectos personales, entre ellos una obra de teatro y publicaciones.