El embajador de Alemania en la Argentina, Günter Kniess, proponía hoy al gobernador Hermes Binner reflotar el acuerdo de Baja Sajonia con Santa Fe, y organizar el próximo año una comitiva empresaria y oficial para visitar Hannover, la capital de ese Estado federal germano.
El representante diplomático se reunió ayer en Rosario y en esta capital con representantes de las bolsas de comercio, las uniones industriales y las entidades rurales con sede en ambas ciudades.
Kniess viajó acompañado por Thomas Leonhardt, titular de la Cámara Argentino-Alemana y por Carlos Alberto Becker, el cónsul honorario alemán en Santa Fe.
“Nuestra propuesta es tanto al sector privado como al gobierno para que nos acerquemos”, señaló Kniess, quien planteó un objetivo amplio tanto de intercambios comerciales como de relaciones asociativas e todos los frentes en los que haya interés. “Tenemos buena disposición por la parte alemana; depende de los actores”, dijo ante la consulta.
El convenio entre Santa Fe y Baja Sajonia fue firmado el 27 de noviembre de 1987, aunque nunca fue instrumentado. Sin embargo, el marco de cooperación allí establecido sigue vigente, y el embajador apuntó incluso a la cooperación en ciencia y tecnología.
Kniess, que esta tarde tenía previsto visitar a las autoridades del a UNL y al polo tecnológico en El Pozo, explicó que su gobierno hizo un estudio de factibilidad y “que llegó a la conclusión de establecer un centro universitario argentino-alemán”.
Al respecto recordó que los gobierno de ambos países firmaron una carta de intención para crear incluso carreras de validez binacional, inspiradas en el modelo de la universidad Franco-Alemana.
La UE y el Mercosur
“Existe la decisión de relanzar el proceso de negociación entre la Unión Europea y Mercosur, anunciado en la cumbre de Madrid”, refirió el embajador como marco de la iniciativa para activar el convenio entre Santa Fe y Baja Sajonia.
Al recordársele que los subsidios de Europa a sus agricultores con la principal objeción del Mercosur -por lo que se suspendieron las negociaciones hace 4 años- el diplomático apuntó que “el mundo ha avanzado y las prioridades son otras”.
“Han habido reuniones técnicas para sondear si hay espacio para el relanzamiento; después de varios encuentros se llegó a la conclusión de que existe masa crítica en el conjunto de las negociaciones, no sólo en la cuestión agrícola sino también para el mercado de productos industriales o en temas como propiedad intelectual, reglas de origen y compras de gobierno”.
Respecto de las quejas de los embajadores europeos en el Congreso argentino, referidas al las trabas impuestas por Guillermo Moreno a la importación de alimentos, Kniess se limitó a señalar que “la Argentina es miembro de la OMC y el G20”.
Dijo al respecto que “los organismos han proclamado en esta coyuntura que es primordial preservar el comercio libre a nivel global; la Argentina forma parte de este compromiso. Por eso dijimos, cuando estuvimos en el Parlamento, que todas las medidas que tiendan a trabar el comercio son una mala señal; el efecto sicológico sobre las negociaciones, hay que considerarlo”, advirtió.
En cuanto a posibles represalias de Europa, que es el principal comprador de productos Argentinos fuera del Mercosur, el embajador respondió que “se ha hablado mucho de este tema no sólo en los medios. Me parece que se está llegando a una solución para no entorpecer negociaciones de una importancia estratégica”.




