De la redacción de El Litoral
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Rubén Giustiniani no abandona su sonrisa. Ha resistido todas las preguntas sin perder la calma, para que sus gestos acompañen a su discurso contemporizador, sostenido por las propuestas, no por las críticas. (Y por una notable habilidad para no responder sobre lo que se le pregunta).
Una y otra vez, el senador nacional -que aspira a suceder a Hermes Binner- ha dicho y hecho lo que se proponía: no caer en respuestas directas sobre las críticas, cada vez más duras, que le formula el gobernador.
Los periodistas le han dicho que Binner lo ha tratado (unos pocos minutos antes, en el marco de un acto oficial, también en la capital provincial) de “candidato testimonial”, de no ser “agradecido”, y de “no expresar al gobierno actual”. Y que lo ha acusado de provocar una interna en la que se ha puesto en riesgo “la unidad del PS”, o que el mandatario provincial le ha pedido que abandone su precandidatura a gobernador (en favor de la de su delfín, el ministro Antonio Bonfatti).
Giustiniani ha logrado sortear los dardos, sin lanzar los suyos.
El senador nacional por Santa Fe repitió las explicaciones de rigor sobre su ausencia en los palcos oficiales de la provincia, y por toda respuesta a Binner cámaras, micrófonos y grabadores sólo se han quedado con elogios para el gobierno provincial.
“De nosotros no van a escuchar, nunca, un agravio a otro dirigente del Frente Progresista o del Partido Socialista. Porque por el contrario, pensamos que es muy positivo que sea la ciudadanía quien -en el marco de las primarias del 22 de mayo- defina quien será el candidato del Frente. Al contrario, sólo tenemos elogios para las gestiones del gobierno provincial y de las municipalidades y comunas que gobernamos”, expresó el presidente del PS a nivel nacional.
Decisiones colectivas
Hubo infinidad de intentos de los periodistas por quebrarle la cordialidad a Giustiniani. Sólo una pregunta pareció apartarlo de su casete. ¿Cómo es que con tantas coincidencias los socialistas no han logrado una síntesis?, preguntó un cronista. Entonces -sin nombrar al gobernador- Giustiniani dijo que “siempre las candidaturas del Partido Socialista fueron colectivas, no individuales”. Y luego, insistió: “no de alguien en particular, siempre las candidaturas fueron producto de una decisión colectiva. De lo mejor que tiene el partido, que es el trabajo y la militancia”. Unos minutos antes había logrado librarse de una pregunta sobre las “designaciones a dedo”, que el senador prefirió no criticar.
“Todos quieren ser gobernadores”
Luego de un acto oficial, el gobernador Hermes Binner se negó a ver el anuncio de Giustiniani como un fracaso definitivo de la posibilidad de acuerdo. “Vamos a seguir planteando hasta último momento la necesidad del diálogo”, sostuvo esta mañana, en un acto de entrega de viviendas sociales. “El problema es que la provincia anda tan bien, que todos quieren ser gobernadores”, se permitió bromear.
Si bien no enunció la posibilidad de una ruptura con la fracción que encabeza Giustiniani, tampoco la descartó, ante el planteo de los periodistas. “La historia del Partido Socialista habla más de rupturas que de uniones, así que tenemos que ser muy cuidadosos”, advirtió, y trajo a colación la escisión encabezada por Héctor Cavallero, que “cuando planteó la interna se fue con una parte del partido”.
Para el gobernador, el hecho de que el apartamiento del “Tigre” haya obedecido a su filiación con el menemismo no marca una diferencia sustancial con este caso. “Siempre hay motivos para echar la culpa, en eso no tenemos que preocuparnos. Los argentinos somos especialistas en echar culpas”, fue la elíptica referencia.
En cualquier caso, negó ser quien vaya a producir el “portazo”: “Nosotros planteamos la unidad, él es el presidente del partido y fue electo senador nacional para seis años. Acá hay un plan que estamos cumpliendo; que digan ellos cuál es su plan. Si la gente ve que el plan de ellos es mejor...”.
Una opción de hierro
El establecimiento de la dicotomía entre “ellos y nosotros” no escapó a la percepción de los periodistas, y fue ratificado por el mandatario. “Sí, sí, es ellos y nosotros. (A Giustiniani) nunca lo va a ver en un acto de éstos, jamás”. Y descartó que esta circunstancia fuera producto de la actual interna: “Siempre ha sido así”, descerrajó.
Y aunque sobre el final, cuando evitó pronunciarse sobre la relación entre él y el senador nacional, pareció tender un puente - “pertenecemos los dos a un mismo partido, son más las cosas que nos unen que las que nos separan”-, no se ahorró un último dardo, cuando uno de los periodistas le preguntó si Giustiniani había escamoteado ayuda al gobierno provincial desde su gestión parlamentaria. “No ha hecho hincapié en ese tema”, aseguró.






