Así lo indica un informe de la consultora Abeceb.com, en el cual se explica en parte el intento de disminución de la producción que anunció Fiat en la jornada anterior luego revertido por la autorización de 7.000 licencias de importación por parte de Brasil.
“Las ventas en Brasil durante septiembre confirman la tendencia hacia una menor tasa de crecimiento del mercado. Las 311,7 mil unidades de autos registradas el mes pasado representan una caída del 4,8 por ciento respecto a agosto”, indica Abeceb.com.
El reporte privado asegura que sólo las ventas corporativas, que explican el 26 por ciento del mercado brasileño, sostienen la situación en el país vecino, ya que ante la caída del crédito los sectores populares incorporados durante el gobierno de Lula, están retrayendo su consumo.
Así se explica que Fiat en Brasil haya decidió adelantar las vacaciones de su personal por 10 días, ante el incremento de stocks, medida que se intentó seguir en paralelo en Buenos Airespero luego se revirtió por la “aparición” de 7.000 licencias no automáticas para que pudieran ingresar unidades que estaban paradas en frontera.
La situación de menor crecimiento brasileño, junto con una tendencia a la devaluación al real, va generando nuevas tensiones con la Argentina.
Por un lado, los brasileños decidieron, hace un par de días, frenar la importación de galletitas y golosinas argentinas, mientras incrementaron sus presiones para que desde aquí se autorice el ingreso de calzados.
El próximo 18 de octubre está previsto que llegue a San Pablo una misión comercial argentina organizada por la Cancillería, donde se espera que empresarios de ambos países mantengan un encuentro.




