Carlos Jornet, vicepresidente primero de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y ex presidente de su Comisión de Libertad de Prensa e Información, levantó una voz de alerta sobre la “crítica” situación que atraviesa el periodismo y consideró necesario “rebalancear” el ecosistema informativo.
Carlos Jornet: “Sin el periodismo, la democracia empieza a crujir”
Aseguró que la confluencia de gobiernos que combaten a la prensa crítica con el accionar de plataformas tecnológicas y de IA, que se apropian de los contenidos generados por los medio, configuran “una tormenta perfecta”. La necesidad de actualizar prácticas sin resignar los pilares del oficio, ni declinar su insustituible rol social.

El director periodístico de La Voz del Interior analizó en diálogo con El Litoral las diversas aristas de esta problemática, que acaban de ser abordadas también en la última Asamblea de Adepa, que se llevó a cabo en Tucumán.

- ¿Que tan crítica considera que es la situación que atraviesa hoy el periodismo, y qué factores operan para eso, a diferencia de otros momentos difíciles?
- Hoy el periodismo está viviendo una tormenta perfecta. Pero no es un tema local, ni limitado al país o a la región. Es un tema que atraviesa fronteras en todo el mundo.
Gobiernos que llegan al poder por la vía democrática, pero que luego postulan verdades alternativas (alternative facts, en la versión de Donald Trump), que luego pretenden convertirse en verdades únicas.
En muchos países de Latinoamérica, la represión al periodismo por parte de gobierno dictatoriales, como en Nicaragua, Venezuela, Cuba. Y el narcotráfico como un peligro cotidiano, con periodistas censurados, perseguidos, asesinados; medios de comunicación incendiados.
- Y usted viene advirtiendo también sobre el efecto del accionar de las grandes plataformas tecnológicas y de Inteligencia Artificial.
- Exacto. Que roban contenidos periodísticos para entrenar sus sistemas y generar nuevos productos, mientras los medios pierden audiencia y, sobre todo, ingresos. La generación de contenidos periodísticos se basa en el esfuerzo y en los costos asumidos por los medios de comunicación que, por efecto de ésto, ven que cada vez hay menos tráfico y sufren un riesgo muy grave para su continuidad.
- Aquí se puede advertir una progresión para peor…
- Es un proceso que se inició con la expansión de Internet, se potenció con las redes sociales y ahora se ve acelerado con el uso de la Inteligencia Artificial.
La paradoja es que, en todos los casos, estamos hablando de herramientas que amplían las posibilidades y los alcances de la tarea periodística, y que la podrían salvar. Pero que con esta lógica de apropiación de contenidos y la velocidad con que se produce, todos los medios se ven afectados y los más chicos van cerrando sus puertas, y es probable que la salvación llegue demasiado tarde.
Vías de acción
- Algunos conglomerados de medios postulan como respuesta apostar al periodismo regional, al hiperlocalismo; en alguna medida un retorno a las fuentes…
- Eso puede funcionar en localidades muy chicas, con medios locales adaptados a las dimensiones de ese mercado, donde los miembros de la comunidad ven reflejada de manera directa su situación y su problemática. Pero en ciudades de tamaño mediano, o las más grandes, son las plataformas las que concentran la atención y se convierten en la vía para la búsqueda de información.
Las plataformas fueron absorbiendo primero los ingresos de los medios de comunicación, a través de los avisos clasificados y la publicidad tradicional, y hoy hacen lo propio con los contenidos, dejando poco espacio para que el periodismo pueda mostrar alternativas.
- ¿Cuál es el efecto de ésto?
- Las plataformas muestran una selección de contenidos, definida por algoritmos y adaptada a los perfiles de los consumidores, que significa un riesgo gravísimo para la democracia.
Porque desaparece un debate claro de las cuestiones que atañen al desenvolvimiento de la sociedad, deja de haber controles sobre los poderes públicos, no existe la posibilidad de sacar a la luz hechos ocultos y trascendentes a través de la investigación periodística.

No es sólo una cuestión empresarial: cuando un medio desaparece o pierde capacidad, también se apaga una voz que permite desarrollar y fortalecer el debate público.
- ¿Es posible llevar adelante una negociación para encauzar la situación?
- Desde la Sociedad Interamericana de Prensa se busca tratar de rebalancear el sistema a través de acuerdos con las plataformas para la utilización de los contenidos generados por las empresas periodísticas.
El problema es que no hay un marco institucional que permita ni la regulación (aún tomándola con todo el cuidado necesario, por el peligro que a la larga puede representar para la libertad de expresión), ni tampoco para la mediación, generando y sosteniendo espacios adecuados para la búsqueda de acuerdos y el diseño de estrategias para afrontar el problema.
- Como sí lo hay en otros países.
- Claro. En Australia, por ejemplo, el Estado proporciona un marco institucional para la mediación, de la misma manera que ocurre en países europeos al amparo en este caso de la Unión Europea. Pero eso es imposible cuando los gobiernos están en una postura de confrontación con el periodismo. En esas condiciones no se puede establecer un marco razonable para abordar esta cuestión.
- ¿Frente a ésto, cuáles son las posibilidades?
- En primer lugar, es necesaria la unidad de las asociaciones de medios periodísticos entre sí, y también con las organizaciones que defienden la libertad de prensa; buscar aliados estratégicos para llevar adelante acciones conjuntas y coordinadas en pos de este objetivo.
Esto es, una respuesta colectiva: más alianzas, más coincidencias y una defensa conjunta del papel que el periodismo cumple en la democracia.
Y por supuesto, reinvindicar el valor del periodismo ante la sociedad. Que ésto no se vea como una defensa de privilegios o intereses corporativos, sino como lo que realmente es: un elemento para sustentar la democracia. Sin periodismo la democracia empieza a crujir.
Para eso también el periodismo tiene que sostener sus valores tradicionales que le dan identidad, pero al mismo tiempo adaptarse a los cambios, capacitarse en las nuevas tecnologías y recursos, utilizarlas en beneficio de un mejor ejercicio de la tarea.
La experiencia propia
- ¿Como se encaró esto en La Voz del Interior, por ejemplo?
- Desde ya, estar en todas las plataformas que utilizan las audiencias. Desde un principio estar en internet, y luego con fuerte presencia en las distintas redes sociales; valernos del mecanismo de las suscripciones. Recientemente hemos puesto en marcha un hub audiovisual, que va de 7 a 13 por streaming, con contenido local, nacional e internacional, lo que nos permite abarcar un amplio rango de interés con estilo e identidad propios.
Y también, en atención a la inserción que el medio tiene en la comunidad, aprovechar los contactos con las distintos actores y sectores de la actividad económica, social e institucional, participar en la organización de eventos, poner en valor la llegada que tenemos como medio.
Todo esto para poder sostener el desarrollo del periodismo que consideramos necesario para el desarrollo de una comunidad, de una sociedad informada y, con eso, finalmente y como decía, el sostenimiento del sistema democrático.






