El ex senador Eduardo Menem le adjudicó hoy intencionalidad "política" a la pena de siete años de prisión impuesta al ex presidente Carlos Menem por la venta ilegal de armas y, al confirmar que el fallo será apelado, advirtió que de ninguna manera "corresponde" pedir el "desafuero" de su hermano porque la "sentencia no está firme".
El ex legislador sostuvo que tanto a él como al ex mandatario no les "sorprendió en absoluto la noticia" sobre la condena fijada ayer por el Tribunal Oral en lo Pena Económico (TOPE) número 3 porque la Cámara de Casación, dijo, "ya había establecido una condena" que calificó de "arbitraria, nula, maliciosa y que respondió a intereses espurios".
En declaraciones a Radio 10, el ex senador riojano denunció que "todo el mundo sabe que esta es una decisión política" e insistió en alertar que si bien "se habla con mucha liviandad de pedir el desafuero, éste no corresponde porque (ese trámite) solo procede cuando es necesario privar de la libertad al legislador, pero en este caso, la sentencia no está firme".
Menem remarcó, en este sentido, que en lo que hace a su hermano "no solo está recurrida la sentencia de la Cámara de Casación, sino que también va a ser recurrida la resolución de ayer".
En el marco de la causa por la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, el tribunal oral también impuso al ex ministro de Defensa Oscar Camilión una pena de 5 años y seis meses de cárcel; al supuesto traficante de armas Diego Palleros, 5 años; al ex interventor de Fabricaciones Militares Luis Sarlenga, 4 años, mientras otros ocho condenados recibieron entre 4 años y medio y 4 años.
Además, el tribunal ordenó el decomiso de casi 900 mil dólares de cinco condenados por coimas que habrían cobrado de parte de Palleros para participar del contrabando de armamento.
Menem no estuvo durante la lectura de las penas porque presentó un certificado médico que dice que sufre de "hipertensión arterial, diabetes y angustia" y que necesita de reposo absoluto, al igual que Camilión, que fue operado en las últimas horas de una insuficiencia renal y de anemia.
Esta mañana, Eduardo Menem insistió en apuntar a la Cámara de Casación por la sentencia contra su hermano. "Lo de la Casación va a ser un caso de antología para la historia judicial argentina, porque es una sentencia totalmente arbitraria, nula, maliciosa, que ha respondido a intereses espurios que nada tienen que ver con la administración de justicia", lanzó.
Para el ex senador nacional, los jueces "han violado las normas de la Casación: ellos no podían entrar a valorar las pruebas ni los hechos porque ésa no es tarea de la Casación. El que juzga en ese sentido es el tribunal oral. Este es un caso rayano en el prevaricato", aseguró. (DyN)







