Por Mario Cáffaro
[email protected]
Como fue su costumbre, Hermes Binner llegó a la Legislatura, caminando, junto a su gabinete incluyendo al ex ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, y contra su costumbre, lo hizo con 45 minutos de atraso. Utilizó su discurso ante la Asamblea Legislativa para realizar “una memoria de gobierno”.
Lo esperaron unos pocos militantes socialistas y de PARES que lo aclamaron. Empardaban en número a productores del departamento 9 de Julio, que desde temprano desplegaron carteles exigiendo la expropiación de terrenos de Los Algodonales. También hubo un pequeño grupo de estudiantes que exigió el medio boleto estudiantil “en serio”.
A tres semanas de las elecciones primarias para empezar a elegir al sucesor de Binner, fueron seis de los doce candidatos en carrera los que estuvieron en el recinto. Cinco de ellos lo fueron en las anteriores asambleas por sus cargos. En esta ocasión se sumó Omar Perotti, intendente de Rafaela, quien tuvo su lugar en el recinto y se ubicó entre los jefes de la bancada oficialista de Diputados, el socialista Raúl Lamberto y el radical Darío Boscarol.
Los tres del Frente Progresista estuvieron uno al lado de otro: Antonio Bonfatti, ministro de Gobierno; el intendente capitalino Mario Barletta y el senador nacional Rubén Giustiniani. Tres sillas más a la derecha, el diputado justicialista Agustín Rossi. Todos en el primera fila. En la tercera fila de las bancas del recinto, el senador capitalino Juan Carlos Mercier. Son seis de los que sueñan con ser ellos los que el próximo 1º de Mayo abran las sesiones ordinarias de la Legislatura.
Rossi fue el primero en llegar a la Legislatura, seguido a los pocos minutos por Giustiniani. Perotti ingresó por la puerta de calle 3 de Febrero acompañado por Roberto Mirabella. Barletta ni bien llegó se fundió en un fuerte abrazo con Rossi, a quien agradeció algunas gestiones ante el gobierno nacional. Los cuatro se saludaron efusivamente entre ellos. Después hubo declaraciones y diálogo con dirigentes y legisladores en la previa a la Asamblea. El compañero de fórmula de Barletta, Carlos Comi, también estuvo en el recinto, mientras que el de Perotti, Carlos Bermúdez, pasó por la Legislatura, saludó y minutos antes del comienzo del discurso se retiró del Palacio.
Miradas diferentes
Después de escucharlo a Binner, hubo opiniones muy diferentes de los candidatos. Para Perotti, “Binner ha visto la provincia de una manera, yo la veo de otra. Ha marcado hechos que considera salientes y hubiese sido bueno marcar las cosas que faltan y que se podrían haber concretado en un momento propicio desde el punto de vista económico. Esta provincia podría haber avanzado mucho más en la construcción de viviendas, en seguridad, en crear empleo y hacer realidad el deseo de que el agua fluya de Florencia a Rufino”.
Para Giustiniani fue “un emotivo discurso donde hizo un repaso de los logros. Fue un discurso importante”, dijo escuetamente.
En cambio para Rossi fue muy difícil de evaluar. “Es un discurso plagado de una recurrencia a lugares comunes, que es imposible disentir. Quién va a estar en desacuerdo con que se haya puesto Internet y conectar a una escuela de Golondrina con otra de Rosario. No hay balance de gestión en los tópicos que más les importan a los santafesinos. Utilizó el término “hemos visto” y no pareció que fuera la mirada que tenemos los santafesinos. No vio a los santafesinos que reclaman más seguridad, más inversión en obra pública, un sistema educativo más participativo”.
Contento, al retirarse, Bonfatti resaltó el balance y dijo que si es gobierno “dará profundidad y continuidad a cada una de las cosas, con espacios y desafíos nuevos. Lo importante es que hay un camino trazado y cimientos de cosas que han sido cambios profundos en la provincia”.
En cambio, para Mercier “fue un magnífico discurso de una Santa Fe virtual. La Santa Fe real es la que ve con tristeza el empobrecimiento, en la que el diálogo que pondera no lo escucha; donde pondera los controles del Estado y ha hecho lo imposible para que no funcionen los organismos de control y donde no hubo infraestructura ni en caminos ni en acueductos. No habló de la Santa Fe que nos deja con los recursos comprometidos, con escasa asignación de fondos a obras públicas y con promesas incumplidas”.
Barletta, en tanto, dijo que fue “un muy buen discurso por su contenido político y sus definiciones. Me siento muy reconfortado e identificado con el gobierno. Me pareció inteligente entregar por escrito el balance de las acciones de gobierno. Es lo que vamos a hacer, entregar todos los años por escrito un balance de gestión. Ya le estoy copiando algo al gobernador Binner”, bromeó el intendente santafesino.
Cuando se le preguntó qué pudo faltarle, expresó: “No veo como faltas o ausencias en el gobierno, lo veo como un proceso: no se puede pretender que un gobierno en tres años y medio concrete todas las aspiraciones que compartimos con el Dr. Binner. Creo sí que se sentaron las bases para hacerlo”.
Con las primeras horas de la tarde, la Legislatura quedó vacía y la mayoría de los candidatos se disponía a participar de comidas por el Día del Trabajo en distintas zonas de la provincia.




